De poco servirá suprimir el salario mínimo

El Banco de España ha hablado. Y como era de esperar, ha vuelto a decir lo que, ni toca, ni sirve para nada. Entre las recomendaciones que ha dado está eliminar, temporalmente, el salario mínimo (SMI). Me voy a explicar.

El mercado se le adelantó, Sr. Banco de España

¿Se ha preguntado por qué están aumentado tanto los autónomos? España no se ha vuelto del día para la noche una tierra de empresarios. Las empresas convencionales se han adaptado a la crisis y han decidido reducir costes. Una de las estrategias que están usando es coger trabajadores por cuenta propia mediante un contrato mercantil. Está siendo habitual en el mundo comercial, en el cargo de vendedor más concretamente. Dentro del sector servicios, una cantidad importante de los nuevos trabajadores que se incorporan al mundo profesional, no entran en plantilla a sueldo fijo, sino que empiezan a trabajar como autónomos y la empresa les asigna una contribución algo superior a la cuota de autónomos. El resto del sueldo, va totalmente a variable.

Es una forma cómoda para la empresa de ahorrar dinero y asegurarse que los nuevos empleados se esfuercen en su trabajo. Adicionalmente, si el trabajador (que en realidad es un autónomo) no sirve, siempre puede ser “despedido” sin ningún tipo de indemnización.

Teniendo en cuanta la situación en la que estamos, eliminar el salario mínimo, puede crear más puestos de trabajo, pero servirá básicamente para que los que ya estén trabajando sufran una disminución de su sueldo, lo que hará aumentar el margen de las empresas. No parece que eliminar el SMI vaya a crear mucho empleo entre los jóvenes, aunque sí tiene la parte favorable que daría un respiro a las empresas.

El problema del empleo es que el sistema está agotado

Aproximadamente un 70% del PIB español se destina a servicios. De hecho, más del 70% de los ocupados en este país desarrollan su trabajo en el mencionado sector y para el mercado nacional. España tiene ahora mismo una estructura productiva abocada a destruir lugares de trabajo ya que su demanda nacional está muerta.

Con este esquema, y queriéndolo mantener, hay tres opciones: seguir destruyendo puestos de trabajo, empobrecer a las personas para encontrar un punto de equilibro, u obligar a la población activa a que se vaya del país. Y también la más normal: una mezcla de todas. Es el método que ha elegido tanto el Banco de España, el Gobierno, la UE y la Patronal.

Suprimir el SMI es muy útil en una economía de libre mercado porque elimina barreras al poco capacitado (jóvenes especialmente que no tienen experiencia), pero eliminarlo en una economía tan intervenida, no sirve de nada.

Solo se puede crear empleo eliminando el peso total del Estado

Desafortunadamente, la economía española funciona a base de grupos de presión, control, subvenciones y un obsoleto sistema de prestaciones forzoso que no le permiten evolucionar. Con toda la cantidad de regulaciones, impuestos y procesos burocráticos se hace casi imposible innovar. Y si el Capitalismo no innova, deteriora hasta morir convirtiéndose al final en un sistema de economía planificada donde el Gobierno se dedica a rescatar bancos, autopistas, subsidiar industrias como la del cine, el tabaco… Es decir, la economía se vuelve una trinchera donde caben los que caben y no pueden caber más. España está ahora mismo en esta situación. El Gobierno ha creado un mercado demasiado estrecho donde no cabemos todos. Así que, o aumentamos paro, o reducimos sueldos o obligamos a la población activa a que se vaya del país.

Hay otra opción, y es darnos cuenta que esto no tira. El Gobierno ha demostrado demasiadas veces que no es bueno organizando la vida de las personas, tanto sus estilos de vida como su economía. Cada paso que hace para un mayor grado de igualdad y bienestar es un retroceso en la libertad y prosperidad de las personas. El Gobierno quiso hacer el sector de la construcción estratégico, y ha sido la ruina de muchas personas. El Gobierno quiso hacer turismo de calidad, y no solo no lo consiguió, sino que con esta excusa construyó aeropuertos que solo acumulan polvo, centros culturales que ni se han podido abrir e infraestructuras que nadie usa y no se pueden mantener. Generando todo ello, un sistema de deuda descomunal que a duras penas el Gobierno puede devolver.

La única forma de crear empleo es deshacer todo lo que se ha dedicado a construir el Gobierno para hacer una sociedad perfecta y que ahora vemos que está llena de horrores. Un sistema sano donde el ciudadano interactúe libremente con el resto de la sociedad sin el molesto, caro y absurdo arbitraje de los políticos.

El mayor destructor de empleo en este país es el propio Estado gravando con impuestos la mitad de los sueldos, imponiendo leyes de calidad, señoraje o licencias, medioambientales, controles de capital, leyes de igualdad, de sanidad, salubridad, morales… El consumidor es suficientemente listo como para saber a quién compra y a quién no. No necesitamos una ley para hacer pan de calidad. Si usted compra una barra de pan que no es buena, el problema no lo tiene usted, lo tendrá el comercio donde lo ha comprado ya que perderá sus clientes y cerrará. Las leyes que pretenden hacer mejor el comercio no consiguen su propósito porque se pierden en procesos que usan los grupos de presión para eliminar la competencia y blindar el sector contra sus propios clientes, como por ejemplo, las leyes de cierres horarios. Esta ley no beneficia al consumidor, favorece la buena vida del productor frente al cliente a la vez que castiga al que quiere ayudar al consumidor dando mayor servicio.

Para crear empleo el mercado necesita abrirse y dejar de ser una trinchera. Y no hay otra, porque el modelo actual está acabado. Simplemente ya no funciona en relación a la población activa del país. Así que, o se abre, o solo generará más pobreza y desempleo. La mayor aportación a la innovación no son más proyectos absurdos como sincrotrones, más subvenciones, irracionales programas de estímulos a modelos obsoletos, ni burradas así.

¿Quieren eliminar el SMI? Es una idea genial, pero no va a arreglar nada excepto perpetuar algo que no funciona. Lo que sí funciona es dejar a la gente hacer lo que sabe, dar al resto lo que necesita a cambio de un precio sin las limitaciones partidistas de los políticos y sus grupos de presión.

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2 comentarios para “De poco servirá suprimir el salario mínimo”

  1. En lugar de perseguir a los trabajadores, los gobernadores del Banco de España podrían haber hecho su trabajo controlando a los bancos denunciando sus delitos y así a lo mejor no estaríamos en esta pavorosa crisis. Pero claro es mucho más fácil arremeter contra los más débiles ya que Blesa, Rato y el resto de ineptos banqueros depredadores son palabras mayores. http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2013/04/el-perverso-aumento-de-las-pensiones-de.html

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  1. Pablo Iglesias teoriza en Jauja | :: Jorge Valín Weblog :: - junio 2, 2013

    […] no vivimos en Jauja, el trabajo también es escaso. Y en España mucho debido a la nefasta estructura productiva del país y leyes a las que está sometida el mercado. Tales regulaciones a la economía crean colas y […]

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