CdD: es de locos que los crónicos paguen el traslado no urgente

Eso ha afirmado Carmen Flores en nombre de La Asociación Defensor del Paciente. Mensaje que parece muy humanitario, muy políticamente correcto y muy en favor de su lobby. De hecho la señora Flores aún ha ido más allá: “no tienen por qué pagar nada”.

¿Y quién lo pagará pues? Ah, el Estado que parece una fuente ilimitada de recursos. Esta forma de pensar nos ha llevado a la crisis actual. El Estado solo tiene el dinero que incauta al ciudadano. No es un órgano sobrenatural ni mágico.

Flores, al afirmar que no paguen nada afirma a la vez que todos, menos los que se trasladan en ambulancia han de pagar ese servicio. Pedro paga la ambulancia de su vecino y luego éste el de Pedro si la necesita en alguna ocasión con todos los costes de transacción que se producen. ¿No sería más razonable que Pedro se pagase lo que usa y su vecino también?

Este proceso de irresponsabilidad donde nadie es responsable de sus actos ni consecuencias nos lleva a pérdidas crónicas de dinero, déficits, deuda, crisis y el reinado de la picaresca y corrupción. Sin duda que el Gobierno tendría que eliminar esa parte de impuestos. Y es lo primero que tendría que haber hecho, pero volver al antiguo régimen del Estado del Bienestar, no arreglará nada. El Bienestar lo mató el propio Estado. Empecemos un poco de responsabilidad.

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10 comentarios to “CdD: es de locos que los crónicos paguen el traslado no urgente”

  1. Pero aún. Todo el mundo, que yo sepa, paga para llegar al hospital, salvo que esté cerca de su casa: la gente va en autobús, coche, metro o taxi pagado de su bolsillo.

    Por alguna extraña razón, si vas en ambulancia es intolerable que pagues. Pero si vas en autobús, no. Mmmmmm… no lo entiendo.

  2. Pues entonces que nos bajen los impuestos a los demás. Ah no, eso no…

  3. Yo no discrepo del todo de esta ni otras opiniones vertidas por el Sr. Valín sobre diversos temas. Pero sinceramente y con todos mis respetos, a veces los liberales, con lo inteligentes que sóis, parece que tenéis una capacidad enorme para “no entender” por qué pasan las cosas.

    Por eso voy a dar una explicación rápida y que responde tanto a la duda de Iván, como a muchas otras que surgen en estos temas. Ahí va:

    Es así, porque en España, al igual que en muchos otros países, la población (llámese los gobiernos elegidos, el pueblo soberano, la mayoría que figura en la ley, los representantes de los ciudadanos, o como queráis llamarlo) ha decidido sobre un modelo de estado. Y ese modelo incluye, aparte de muchas otras prestaciones sociales más o menos justificadas, algunas como que a los enfermos se les de traslado gratuito al hospital en el que va a ser tratado. Y han decidido que para pagar esto, se va a arrebatar el dinero de los que tienen más, y en menor medida, de los que tienen menos. Por la cara.

    Punto, no hay más. No digo que esté a favor ni en contra, digo que estos argumentos del tipo: No lo entiendo!! ¿Por qué tengo que pagar yo por -inserte servicio o ayuda del que se trate- para otros?

    Porque la población lo ha decidido así. Y si tanto le molesta a alguien, que busque otro lugar para vivir donde la gente que lo habita no haya decidido igual.

    Dicho esto, reitero mi admiración por el Sr. Valín y muchas de las personas que aquí escriben sobre muchos y varios temas, estando yo de acuerdo a menudo con sus conclusiones.

  4. Yo también te doy las gracias, Daniel.

    Pero entenderás, que aparte del odio a la libertad, hay una cosa que me molesta bastante que es la incoherencia. No digo que no entienda como se decide. Lo que no entiendo, o no quiero entender, es que resulten intolerables algunas cuestiones, que realmente se están tolerando.

    Por ejemplo: yo he sido operado de rodilla en dos ocasiones. En una volví a casa en ambulancia. En la segunda en coche, y por lo tanto pagado por mi padre, que fue el chófer (hace ya 9 años). Tuve que volver a rehabilitación durante varios meses. En todos los viajes (tanto en la primera como en la segunda intervención), fui en transporte público (pagado en parte por mí).

    ¿Es intolerable ese caso? ¿Cuál, la primera operación o la segunda? Las dos se han vivido ya (yo he vivido las dos) y nadie protestó en ninguno de los dos casos. ¿Es entonces intolerable o no? ¿O sólo son intolerables los nuevos casos que se incluyen ahora? ¿Y por qué esos sí y otros no? ¿Por qué si voy en ambulancia es gratis y si puedo ir en el coche de mi padre no lo es?

    ¿Qué hace intolerable entonces un caso y tolerable otro? Eso es lo que no entiendo. Bueno, sí lo entiendo: el conservadurismo de todos los partidos: aquello que hemos mamado es impensable que se pueda tocar. Y viceversa: aquello que hemos pagado toda la vida, no no extraña lo más mínimo que nos lo tengamos que pagar.

    Sinceramente, últimamente no sé qué me molesta más: si el liberticida pensamiento socialista, o el asbsolutamente incoherente pensamiento conservador. El primero no lo comparto. El segundo es completamente irracional y por lo tanto, imposible de compartir.

  5. No lo sé, realmente. Yo, personalmente, no me puedo considerar “liberal”. Pero es cierto que comparto muchas de sus ideas. No creo que este sometimiento absoluto ante el ente “Estado” sea positivo para una sociedad. Ni el mensaje que ha ido calando durante décadas de que el Estado velará por todos nuestros intereses (queramos o no) con un dinero que, vista la actitud de la gente que lo maneja y reclama su uso, pareciera que brota de alguna fuente infinita. Y por supuesto, y esto ya no es materia de opinión, el estado de bienestar en sí mismo es un entramado que, al menos en su implementación actual, es insostenible.

    Sin embargo también pienso: ¿Qué hacer? Porque nadie hace nada. Llevo unos años leyendo Redliberal y conociendo el pensamiento de los cronistas varios que aquí escriben. Me interesan sus puntos de vista, esté de acuerdo o no. Algunos me parecen idealistas, otros me parecen directamente extremistas nacionalcatólicos, otros me parecen personas razonables y solventes intelectualmente. Lo mismo se puede aplicar a los comentaristas de las entradas.

    Y después de todo este tiempo, queda la impresión de que detrás de todo ese interés por estudiar y debatir la situación económica, el tipo de organización política y el estado de las libertades civiles… no hay nada. Ni una sola iniciativa de peso con perspectivas de cambiar algo. La única digna de ser considerada así fue la fundación del P-Lib. Un partido al que después de leer su programa, creo que votaría si se presentasen a unas elecciones. Puedo no estar de acuerdo con algunos puntos, pero sí con la mayoría. Y ante esto, y no hablo de este blog concreto, no he visto más que críticas. Que si están a favor del aborto, que si tienen espíritu laicista, que si están a favor de la autodeterminación de los pueblos… Claro que esas críticas suelen venir desde el que yo considero “facción de extrema derecha católica infiltrada en el liberalismo patrio”. ¿Pero qué hacen los demás? ¿Qué hacen los Valín, los Rallo y compañía? Curiosamente, personas que se encuentran entre lo más válido y preparado de este “grupo” del que hablo, son la minoría. Son los idealistas, los ancaps, los que desde las filas extremistas conservadoras disfrazadas de liberales son vistos como curiosidades, con sus ideas alocadas.

    Por todo esto es por lo que hice el comentario anterior, que no pretendía enseñar a nadie lo que es evidente. Quería dar a entender que si la gente que defiende estas ideas se limita a patalear en blogs de internet sin ser capaces de hacer el mínimo esfuerzo pedagógico por enseñar a la población las alternativas que existen, entonces, ¿qué queda? Pues lo que queda, sencillamente, es aceptar que esa población a la que no interesa ni siquiera intentar convencer, decida como se va a organizar el Estado en el que vivimos. Y los hechos parecen apuntar a que van a seguir decidiendo hacer las cosas más o menos como hasta ahora. Y es una pena, porque un poco más de libertad, entendida como la responsabilidad individual sobre los propios actos de cada uno, y la capacidad de llevar sus vidas por la senda que elijan mientras no afecte negativamente a la senda de los demás, serían muy beneficiosos para salir de la situación en la que estamos de una manera que nos preparase para otro futuro.

    Lamentablemente, la realidad es que el comunismo, el fascismo, el ecologismo, el feminismo, el racismo, el populismo y todos los -ismos que podamos imaginarnos, han encontrado la manera de calar en la población de una u otra manera, y a veces incluso acaparar o integrarse en el mismo poder político. El único que no ha podido hacer eso, ni siquiera a un nivel mínimo, es, curiosamente, el que pretende ser el sistema que respeta las libertades de cada uno y el que mejor fomenta que cada persona progrese en la vida según sus capacidades y el esfuerzo que esté dispuesto a poner en ella. Y ese, es el liberalismo.

    Saludos, perdón por el ladrillo!!!!!

  6. Esta pregunta me la hice duerante un tiempo. Es más, se la hice a Carlos Rodríguez Braun una vez. Me respondió que la vía política no era la única, y que tal vez tampoco sea la mejor para defender las ideas liberales. En esta línea te pregunto: ¿te parece poco trabajo el que hace Rallo, por ejemplo, en favor del liberalismo? Si hace más revienta.

    Eso sí, te doy toda la razón de que los liberales no sabemos organizarnos. El movimiento 15-M podría haber sido un gran movimiento liberal. Descontento con el poder, búsqueda de aumentar el poder del ciudadano, aumento de la responsabilidad del pueblo frente a la (ir)responsabilidad del político…

    Y sin embargo, el movimiento se canalizó a través de movimientos que simplemente pretenden cambiar el poder de manos (como si eso pudiera funcionar), eliminar al verdadero ciudadano diluyéndolo en la mayoría y reducir la capacidad de tomar decisiones individuales dejando la responsabilidad en la asamblea.

    Pero nos molamos un montón con lo bien y lo claro que pensamos.

  7. Eso sí, com oreflexión final: ¿es factible que gente que adora la libertad y la responsabilidad individual formen una agrupación de ideas comunes suficientemente fuerte y grande? Parece incluso incoherente.

    A lo mejor es que nuestra estrategia tiene que ser también individual… de a pocos, que diría el Mota.

  8. No me refiero a que gente como Rallo, que precisamente acaba de presentar un libro en esta línea de la que hablamos, haga poco. Cuantitativamente, desde luego no. Pero cualitativamente, que es a donde iba yo… ¿cuántas personas esperamos que se acerquen a esa línea de pensamiento a través de leer ese libro? Pocas. Muy pocas, me da la impresión de que casi solo lo leerán personas ya convencidas. Es complicado, desde luego, y ese último apunte me parece también acertado, desde luego que no parece el tipo de personas que integrarían alguna especie de movimiento asambleario. ¡No lo sé! Pero oiga, si hay que debatir se debate.

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