Las medidas de la OCDE no van por el buen camino

Hace unos días la OCDE avisaba de la delicada situación de le economía española. Ayer, para solventar lo antes posible nuestra economía la organización aconsejó al Gobierno una batería de soluciones con el objeto de impulsar el empleo y mejorar la competitividad económica básicamente. Las medidas principales de organismo han sido: reformar pensiones, subir IVA (dejarlo casi todo al 21%), modificar la negociación colectiva que actualmente tiene demasiada fuerza, reformar la educación, eliminar algunas deducciones fiscales, aligerar y reducir los costes de creaciones de empresas, reducir las cotizaciones sociales a cargo de las empresas, reducir las indemnizaciones por despido improcedente y un contrato laboral único.

Si no leemos detenidamente sus soluciones, veremos que difícilmente encajan en su objetivo de mejora general para los individuos. De hecho, los puntos que da la organización son simplemente para aumentar el bienestar del Estado y seguir con el mismo sistema que nos arrastra cada día más a una situación de pobreza conjunta y dependencia hacia el Estado. La OCDE solo pretende mantener su Capitalismo de Estado (socialismo para ricos y poderosos) camuflado bajo el nombre de Estado del Bienestar y una eficiencia económica, que como se ha visto en todos los países no existe.

Desafortunadamente, hoy día se considera un “buen economista” a aquel que proponga medias políticamente correctas para los estados  (de aquí el triunfo del keynesianismo y monetarismo) y no aquel que más se ajuste a la teoría económica entendida como las fuerzas de la interacción humana globales basadas en principios inamovibles éticos.

Los economistas de la OCDE, FMI, BM, CE… parecen veterinarios de granja. Un veterinario es un especialista, un técnico que puede dar soluciones a los ganaderos para aumentar el rendimiento de sus animales. Recomienda vacunarlos, que tengan una dieta sana, un espacio confortable, un poco de ejercicio diario… El objetivo último no es el bienestar de los animales sino maximizar el lucro del ganadero o empresa, y realmente, eso está muy bien. Tal vez algunos puedan confundir el trabajo del técnico en animales creyendo que pretenden conseguir el mayor bienestar posible para los animales. No es así. El especialista trabaja para el granjero. Él le paga. Punto.

La OCDE con sus medidas parte del mismo principio. Omite que el Pueblo no somos animales de granja y cree que para el Gobierno somos sus bestias de producción. En consecuencia diseña unos puntos para maximizar el beneficio del Estado a costa de la sociedad civil (personas y empresas). Ordeñar una vaca cada 10 veces al día en lugar de cinco puede ser un buen sistema para rentabilizar al animal y aumentar producción, pero subir el IVA no tiene nada que ver son el bienestar de la economía, las personas ni empresas. Solo está relacionado con el bienestar del Estado, hace al Gobierno a costa de nuestro trabajo y esfuerzo.

Reducir trámites y costes administrativos para crear empresas, que las cotizaciones sociales sean más bajas o reducir el coste del despido es una buena medida en general, pero no es el óptimo real. Decía ayer el responsable de presentar el informe que la función de rebajar el coste del despido es para que aumente la contratación. Si lo que pretendiese fuera eso, su única conclusión sería que las indemnizaciones laborales han de ser abolidas. La propuesta de la OCDE no es un paso progresivo o intermedio a la abolición la liberalización, simplemente es una optimización para que el Estado pueda recaudar más con los beneficios indirectos del despido que se traduce en más generación de riqueza. La creación de riqueza global en este sentido será siempre acotada para la gente (o actor económico), pero perfeccionada para que el Estado aumente rendimientos en el medio y largo plazo. Es decir, la medida solo va a que el Estado gane más tiempo y refortalecerlo. Eso no tiene nada que ver con la libertad y bienestar individual.

Una economía sana no necesita de una rémora economico–social que nos drene trabajo y recursos. Las sociedad son anteriores al Estado. El Estado no creó las sociedad, fue una mala consecuencia de la ésta.

Los individuos que compartimos recursos, ideas, conocimientos, capital y proyectos no necesitamos de medidas eficientes para los estados, porque éstos no son unos granjeros ni nosotros sus animales. El principio básico de una sociedad económicamente sana es la libertad de sus actores económicos, y no solo en la vertiente puramente crematística, sino también social. Porque ambas se retroalimentan. Es decir, el único principio y punto que nos hará mejores y más ricos es la libertad individual que nos aleje de tiranos de la producción. Porque una de las principales bases del liberalismo es que “ningún hombre es propiedad de otro”. Y actualmente no es así, somos la propiedad privada de los políticos y el Estado. Vivimos en una granja llamada Estado Nación. Los derechos y beneficios que nos da el Gobierno no nacen de él, sino de nuestro esfuerzo. No lo hacen por nuestro bien, sino para que rindamos más en su posición de dictador de la producción. El Gobierno distribuye mediante la coacción nuestras rentas para que produzcamos más dentro de sus esquema de graja. De igual forma que el granjero no vacuna a sus reses para el bien de éstas, sino para aumentar su productividad. Nos podemos ahorrar absurdos intermediamos, profetas y charlatanes. Nuestro trabajo y dinero lo creamos mejor en pura libertad y asignando nuestros recursos a aquello que queramos y no la dirección única a la que nos obliga el Gobierno y su corte de técnicos de la OCDE o cualquier otro organismo supranacional.

¿Qué es más valioso, el Gobierno o usted, su familia, conocidos y gente? Para la OCDE está claro, el Gobierno. Y solo pretende sostener o ganar tiempo para un sistema que por si mismo y económicamente no funciona. Porque lo único que necesita cualquier sociedad para mantenerse y crecer es libertad, no más Estado niñera.

.

 

 

 

Anuncios

3 comentarios to “Las medidas de la OCDE no van por el buen camino”

  1. Está claro que aquellos países, por ejemplo, Corea del Sur, Canada, Singapur,Honk Kong, Taiwan, Suiza, y muchos más, donde la libertad económica es mayor, el índice de bienestar y riqueza general es mucho mayor, que por ejemplo en el sur de Europa, Grecia, etc. A más libertad y menos Estado más prosperidad y riqueza. Donde menos peso tengan las ideologías dañinas(socialismo-populismo-nacionalismo-comunismo) siempre hay más prosperidad. Eso a pesar de que la gran mayoría no lo quiere ver. Así nos va.

  2. O tomamos partido de forma clara en el ámbito político en defensa de la libertad o nos comen vivos…

    http://www.facebook.com/Amics.PLib.Catalunya?ref=ts&fref=ts

  3. Alejandro Perez diciembre 2, 2012 a 04:47

    Ya he comentado alguna vez que todo esfuerzo político para contrarrestar la política es irrelevante. Al estado se le vencerá desde la iniciativa privada con una expansión del mercado que no dependa de su monopolio del dinero, esto es, de la moneda.

    El bitcoin va poco a poco prosperando y es imposible de tumbar por parte de nadie, ni siquiera del gobierno. Algo se prevee cuando recientemente el BCE divulgó un informe analizando la amenaza del bitcoin, y aunque intentarán regularlo o censurarlo, no lo conseguirán. Medidas radicales como la desconexión de internet como las que practica Siria o Corea del Norte no serán toleradas por nadie a éstas alturas.

    Al final, los anarquistas (los de verdad) han ganado, y a falta de saber que tipo de sociedad nacerá de la caída de los gobiernos actuales me atrevo a decir que serán bastante mejores que los actuales.

A %d blogueros les gusta esto: