Sánchez Gordillo y su fraude de los alimentos robados

Ayer pudimos ver a Juan Manuel Sánchez Gordillo —alcalde de Marinaleda— explicarse por el robo a dos grandes superficies de alimentos.  Su argumento era quería abastecer a los más pobres. ¿Está justificado el robo, coerción y violencia para ayudar a los pobres? Esta pregunta se la hicieron varias veces al alcalde de Marinaleda en diversas ocasiones en el programa El Gran Debate de Tele Cinco. Cada vez que le preguntaban sobre el tema, el político respondía con una estrategia muy usual entre los políticos, la falacia del tu quoque (falso argumento que consiste en rechazar un razonamiento alegando la inconsistencia de quien lo propone, o un tercero con evasivas culpatorias). Por ejemplo, cuando preguntaban al alcalde que estaba robando, éste respondía: “Botín y los banqueros roban más”. Muy bien, pero eso no evita que lo suyo sea un robo, ¿no? Generalmente, cuando el entrevistado respondía así, el público estallaba en aplausos. Ese suele ser uno de los resultados más habituales de las falacias, la demagogia y populismo. Especialmente entre las mentes más limitadas. Una falacia nunca es una respuesta válida, al revés.

Es evidente que entrar en un lugar, coger parte de la producción expuesta y llevársela sin el consentimiento del propietario es un robo. No parece muy difícl de entender. También es una acto de violencia iniciar la agresión contra una persona como hicieron algunos sindicalistas del SAT (video). No ha de extrañarnos este comportamiento de los comunistas, que tienen ideas tan buenas que todas han de ser impuestas por medio de la violencia. En el programa televisivo de ayer se vio como empresarios y ciudadanos denunciaban las amenazas del alcalde y presiones para que actuasen como el quería (aquí, aquí y aquí). Es el mismo modus operandi que usa Chávez y en definitiva cualquier comunista. Es el síndrome del emperador total, del tirano.

La pregunta es, ¿realmente tan mal está el país que hemos de llegar al robo para abastecer a la gente?

El año pasado el Gobierno español, junto a la UE, destinaron 70 millones de euros al reparto de alimentos a través del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA). Este año 2012 el FEGA está tramitando 80 millones de euros en alimentos. Estos alimentos se reparten según las “necesidades” de cada lugar. La CC.AA. más beneficiada, en todos los años desde 1986, suele ser Andalucía. De hecho, este año ha repartido más de seis toneladas de alimentos por la región, que equivalen a más de 2.000.000 de euros con el que se alimentan más de 440.000 personas. Estos alimentos se pueden recoger en centros designados con una acreditación que, si se es pobre, no cuesta mucho de conseguir visitando un asistente social.

La realidad es que el fraude que existe con este programa es descomunal. La crisis, por desgracia, me ha hecho conocer a mucha gente que visita pacíficamente estos centros. Conozco personas que tienen asignado un centro de recogida, y dos y hasta tres. Cosa que no se puede hacer. También conozco de otros que envían los alimentos a países extranjeros y los venden aquí, pese a que en la mayoría de alimentos pone: “prohibida su venta”. No solo eso, hay continuos desvíos de alimentos antes de llegar a ‘los necesitados’. Este programa estatal es un fraude más del Gobierno para desviar dinero del pagador de impuestos español a sus intereses personales y corporativistas. También sería interesante que alguien investigase las asignaciones otorgadas a las empresas productoras, pero eso es otra guerra.

Gran parte de estos alimentos de beneficencia están al borde de caducar. A día de hoy aún se están entregando alimentos del plan 2011. También nos hemos de preguntar por qué esa pobre gente que no tenía para comer, y que Sánchez Gordillo les ha suministrado el alimento, no asiste a estos centros. La tarjeta la dan en una semana, no es muy difícil conseguirla. ¿Tienen los centros demasiado lejos? Creo que podrían moverse antes que esperar que alguien les robe la comida y se la traigan a casa. Es más, si esa gente no va a los centros, ni trabaja, ¿de dónde obtienen los recursos para vivir?

Las cifras mostradas antes, no son un máximo, sino un mínimo, porque en este país aún sigue habiendo mucha beneficencia privada que se estructura básicamente por barriadas para luego ser enviada, toda la comida, a centros autorizados. Incluso muchas empresas hacen campañas para que sus empleados den comida. Banco Sabadell y La Caixa llegaron a recoger un año 223 toneladas en solo cuatro días. El Banco de Alimentos en la ciudad de Sabadell, en una campaña que hizo, llegó a acumular más de cuatro toneladas en solo tres horas. No hace falta violar los derechos de los demás para dar de comer a la gente. Las personas en este país son muy receptivas a dar alimentos (aunque dinero no, todo se tenga que decir).

Está claro que la iniciativa privada es más generosa, eficiente, amplia y sostenible que el robo estatal (como los programas de la FEGA) y ya no digamos que los robos de los sindicatos a supermercados. Sánchez Gordillo ha hecho una propuesta que no contempla este carácter voluntario para alimentar a los pobres. Ha sugerido un proceso burocrático de retirada de alimentos “a punto de caducar” de las grandes superficies. ¡Es una idea nefasta! Precisamente en un momento donde la propia UE ha dicho que las fechas de caducidad son demasiado restrictivas, ahora quieren los sindicalistas que duren menos en el supermercado, lo que va a generar desabastecimiento o un aumento de los precios, más, la creación de costes de transacción que se traducirán en más impuestos. ¿Cree que los cambios en la vida productiva salen gratis? A la vez ocurrirá lo mismo que con la PAC o la FEGA, la corrupción y amiguismo se dispararán. ¿Y sabe qué es lo mejor? Qué mucha gente se quedará sin comer igualmente porque los pícaros, que sobran en este país, se aprovecharán de sus privilegios para comerciar y conseguir el lucro propio. Los políticos usan la buena voluntad y confianza de la gente para satisfacer sus intereses personales y corporativistas. En España lo vemos cada día. Cuando las ideas se imponen por la fuerza, no solo son menos eficientes, sino que generan corrupción y pobreza.

El acto de reivindicación social de Sánchez Gordillo y su sindicato no son más que propaganda para darse a conocer y conseguir réditos electorales y Poder. Vemos que la iniciativa privada de la solidaridad voluntaria funciona mejor que el robo a supermercados o que las corruptas organizaciones del Estado.

Robar al rico para dárselo al pobre no es un acto de humanidad. El amor a punta de pistola, no es amor, es violación. La solidaridad de la violencia no es humanidad, es extorsión y robo. Sánchez Gordillo no es un Robin Hood, éste no robaba a comerciantes ni ciudadanos, robaba al Estado, al recaudador de impuestos. Sánchez Gordillo usa la violencia, el robo y el enfrentamiento social para saciar sus aspiraciones personales y políticas. Recuerdo algunos puntos significativos del decálogo de William Boetcker, un auténtico altruista y hombre de paz:

  • Usted no puede ayudar a los pequeños, aplastando a los grandes.
  • Usted no puede ayudar al pobre, destruyendo al rico.
  • Usted no puede promover la fraternidad de la humanidad, admitiendo e incitando el odio de clases.
  • Usted no puede ayudar a los hombres permanentemente, realizando por ellos, lo que ellos pueden y deben hacer por sí mismos.

¿Le parecen sensatos, pacíficos y lógicos? Pues son todo lo contrario que hace Sánchez Gordillo. Promover el robo y el odio no dará de comer al hambriento ni una sociedad mejor, al revés. Más cuando tenemos la suerte de vivir en una sociedad, que aunque muchos no lo crean, es más altruista de lo que parece. Si quieren ayudar al necesitado hagan una cosa. Visiten una fundación privada de ayuda, acompáñenlos y recogerán alimentos. No solo es gratificante, se sorprenderá de lo receptiva que es la gente. Y todo gracias al voluntarismo e intercambio pacífico. Sin crear tensiones, sin conseguir fama, ni réditos económicos, sin que le entrevisten en la TV; solo altruismo. Serán unos desconocidos que ayudan a los demás, todo lo contrario que Sánchez Gordillo y su horda de sindicalistas violentos. Su única finalidad es la fama y más poder para vivir de nosotros.

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20 comentarios to “Sánchez Gordillo y su fraude de los alimentos robados”

  1. Ya te lo dije por twitter y te lo vuelvo a comentar aquí:

    Si es verdad que conoces a gente que defrauda estando en varios centros apuntados y otros que cogen la comida y la venden, tal como dices en tu artículo, para mi y mucha más gente tú eres igual de defraudador que ellos.

    Un saludo.

    • Apología del chivatismo… justo la mentalidad que todo aspirante a dictador totalitario anhela encontrar en el ambiente social.
      ~~~~
      Felicidades, Jorge: en lugar del “y tú más”, te responden “y tú igual”. Vamos progresando, ¿no? Al menos tu artículo ha servido para algo…

    • jajajajaja me parto la polla con vosotros en serio.. que os puedo decir mas que… que viva el CAPITALISMO!!!!! es genial..

    • …… tenemos que prevenirnos contra quienes predican a los jóvenes el éxito, en el sentido habitual, como objetivo de la vida.

      Pues el hombre que triunfa es aquel que recibe mucho de sus semejantes, por lo general mucho más de lo que corresponde al servicio que les presta.

      El valor de un hombre debería juzgarse en función de lo que da y no de lo que recibe…….

      Albert Einstein (Discurso de 1936, publicado en 1950).

  2. Primero, él como pronombre lleva tilde, las mentes más avanzadas no cometen faltas de ortografía y segundo dos millones de euros es una puta mierda comparado con los 19000 millones que bankia necesita o no?.

  3. Es lo que tiene el socialismo real, error intelectual y auténtica perversión moral. Incapaz de generar riqueza y prosperidad sostenible, se justifica ante las masas mediante el parasitismo y el robo sistemático. En las Olimpiadas del “rent seeking” los andaluces coparíamos todas las preseas de oro. Necesitamos más Mercadonas y menos Gordillos, Chaves, Griñanes, Arenas y demás malas hierbas.

    Paz Y Libre Cambio

  4. La Riqueza para el que la genera. Es preciso incentivar la economía productiva. Debemos rehabilitar a Jean Baptiste Say. El intercambio justo es aquel en el que se intercambian mercancías y servicios por otras mercancías y servicios. No es moral ni sostenible social ni económicamente que cada vez haya menos agentes en la economía productiva y más personas dependientes del estado vía nepotismo, subvenciones, subsidios, rentas, ayudas y un largo etcétera de instrumentos orientados a fomentar el voto cautivo y el clientelismo político. Es vital que estos defraudadores improductivos se ganen la vida con el sudor de su frente produciendo bienes y servicios que demanden los consumidores. Como consecuencia el Estado recauda cada vez más y sus servicios son cada vez menores y de peor calidad. Estamos situados en un punto de la curva de rendimientos decrecientes sin retorno. Hemos construido una sociedad de zánganos. ¡Comed igualitarismo distributivo y Estado del Bienestar!

    Paz y Libre Cambio

  5. Eso eso, comed igualitarismo distributivo, con nuestros impuestos paguemos las malas gestiones de la banca, y repartamos el dinero público a la banca, que como se ha visto, ha sabido sacar tajada de la desregulación de los mercados, desde Thatcher, Reagan hasta que se han dado cuenta los mercados que Lehman no era triple A, si es que da gusto ver como se autoregulan los mercados. Eso sí, si a los que no les queda nada se autoregulan también hay que tener cuidado porque serán anti-sistema, vándalos etc…

    • Parece que no entiendes lo que es autorregulación. Autorregulación no es el tío Gilito siendo legislador, juez y parte. Cuando los liberales hablamos de autorregulación nos referimos a un concepto de dinámica de sistemas, no a un concepto legislativo. Si el precio de los rolichingos sube, es una señal de escasez y un incentivo al aumento de producción. Si el precio baja, es una señal de abundancia y un desincentivo para aumentos de producción, que tiende a orientar la formación de capital hacia usos de mayor necesidad. Eso es autorregulación.

      Para que la autorregulación del sistema complejo que llamamos mercado funcione bien, hacen falta leyes que preserven la integridad del sistema protegiendo a los elementos individuales del sistema contra la imposición de reglas de interacción asimétrica entre los mismos. Y esas leyes tienen que ser las justas: tanto cualitativa (justicia) como cuantitativamente (no más de las necesarias). De lo contrario, la legislación injusta perturba el normal funcionamiento de la dinámica autorreguladora del sistema complejo y se convierte en la fuerza de desintegración del sistema que se trata de evitar. El sector financiero es uno de los más intervenidos por legislación injusta y organismos burocráticos que interfieren continuamente en la dinámica del sistema: monopolio monetario fraudulento, deuda estatal, bancos centrales (control de precios, inflación de la masa monetaria, inmunización de la banca frente a dinámica correctiva de autorregulación del sistema, moral hazard por doquier, etc.)… El sistema monetario-bancario concentra gran parte de las interferencias anti-liberales que padecemos: el financiero es uno de los sectores más alejados del ideal de un sistema de libre mercado. El resultado es un sector financiero hipertrofiado y disfuncional, y una economía trucada para resdistribuir la riqueza desde la gente corriente desorganizada hacia los grupos organizados conectados al poder político. Efectivamente, el rescate de la banca con cargo a los esclavos fiscales es el último agravio, impuesto como mal “necesario” (¡Ah!, la “necesidad”, excusa del tirano…) para responder a una situación que es resultado inexorable de unos fundamentos adulterados desde la misma base. Tanto la desregulación (aquí sí que tiene una acepción legislativa) que supuso la derogación de la ley Glass-Steagall de 1933, como la sobrerregulación (acepción legislativa) impuesta por la Community Reinvestment Act de 1977 y sus sucesivas reformas, son actuaciones desestabilizadoras sobre la capacidad de autorregulación (dinámica) de un sistema ya adulterado desde mucho antes en aspectos fundamentales (moneda fraudulenta, banca de reserva fraccionaria, bancos centrales). Son las guindas que caen sobre un pastel que necesitaba muy poco para desmoronarse.

      Tu insistencia en la falacia del tu quoque (o del “y tú más”) que Jorge señala al comienzo del artículo me hace dudar de que el tiempo que he empleado en redactar esta respuesta sirva para algo, puesto que es, por tu parte, una desconsideración hacia nuestro anfitrión perfectamente evitable. Es más, si te molestaras en buscar en este blog, estoy convencido de que podrías encontrar unas cuantas notas de Jorge Valín contra los rescates bancarios. Y si buscaras más por toda la red, comprobarías que los liberales genuinos llevamos clamando, desde el principio, contra esos rescates y contra las causas últimas que nos han llevado a esta situación. Por ejemplo, el Instituto Juan de Mariana y Juan Ramón Rallo llevan tiempo proponiendo el bail in como alternativa superior tanto moral como económicamente al bail out. Pero es aburrido escuchar los argumentos de gente que pide leyes justas aplicadas de forma consistente, sobre todo si ya les hemos puesto la etiqueta de “enemigo”, por injustificada que sea. Gritarles “¡Y tú más!”, seguir anclado en topicazos y consignas, y caer en la contradicción de combatir la injusticia con más injusticia es, sin duda, mucho más satisfactorio.

      • “Eso eso, comed igualitarismo distributivo, con nuestros impuestos paguemos las malas gestiones de la banca, y repartamos el dinero público a la banca”

        ¿Y a mí qué me cuenta? ¿Ha visto algún “austriaco” defender los rescates a la banca o a las cajas?

        El capitalismo de libre mercado debe ser un sistema de pérdidas y ganancias.

    • “desde Thatcher, Reagan hasta que se han dado cuenta los mercados que Lehman no era triple A, si es que da gusto ver como se autoregulan los mercados.”

      Claro, claro. Por que la crisis de las hipotecas subprimes no tienen su origen en el intervencionismo de las administraciones de Clinton y Bush para pagar con dinero del contribuyente programas públicos y entidades semipúblicas como Freddie Mac y Fannie Mae con el objetivo de imponer a los bancos privados la concesión de préstamos a personas que bajo condiciones de libre mercado no podrían optar a dichas concesiones. Claro, claro, por que la creación de burbujas no tiene ninguna relación con los planificadores y supervisores centrales de la Reserva Federal y del BCE cuando fijan artificialmente los tipos de interés. Claro, claro. Vivimos en un paraíso Laissez Faire, ¡y yo sin enterarme!

  6. Para FreeTrading: Banca no, CAJAS DE AHORROS manejada por políticos, eso es lo que se está rescatando.

  7. Viendo a los sindicalistas ladrones en los vídeos que se grabaron de los asaltos, llamaba la atención que algunos, por su corpulencia, no deben ni saber lo que es pasar penurias. También llamaba la atención de qué forma tan desordenada sacaban alimentos de los establecimientos, al parecer metidos en los carritos sin ningún criterio. Esa falta d ecriterio guió toda la acción: Proclaman hacer esto para los más necesitados, pero dejaron patente su desorganización y su falta de valores morales, por ejemplo por la violencia empleada contra una cajera, una trabajadora “del proletariado” que ellos dicen defender. ¿Con qué derecho actúan con semejante violencia? Era la violencia del delincuente que asalta comercios. Y luego sólo había que fijarse en los coches de algunos, algún que otro todoterreno. Y también que en Marinaleda la mitad de la población vive del PER, un subsidio social que fomenta el parasitarismo, ya que es más rentable que vivir del trabajo en el campo (o al menos es más cómodo). También sería interesante saber qué han hecho con los alimentos robados, ya que ninguna entidad puede aceptarlos por ser mercancía robada. En un estado con un sistema social y un comportamiento solidario bastante extendido lo que funciona sin duda es el reparto de alimentos donados o pagados por entidades privadas de asistencia social (Cáritas, Banco de Alimentos, otras ONGs). Y diputados / sindicalistas con elevados sueldos y coches grandes pueden pagar de su bolsillo estas ayudas si tanto desean ayudar a los pobres.

  8. Creo que el Sr. Juan Manuel Sánchez Gordillo podria dar de comer a los pobres de su salario sin robar nada, que el arroz con macarrones por lo que sé no cuestan tampoco tanto. Ademas, si él tiene derecho a robar (en caso si no lo castigan), porque no puede hacerlo todo el mundo? que bien, la comida gratis! yo tmb quiero! Este Sr. da muy mal ejemplo, además que el Mercadona no tiene la culpa. En el peor de los casos, tendrian que haber robado a los bancos, asi seria un poco mas justo, pero asi, no le veo sentido por ningun lado…Saludos.

  9. Les invito a leer DESPACIO y UN PAR DE VECES esta carta que he recibido y que aporta elementos interesantes sobre este tema del “fraude” que suponen “el robo, la coerción y la violencia” para fines más o menos legítimos.

    Carta al ministro del Interior sobre los sucesos de Écija,

    Mi querido señor ministro: Acabo de oír por radio sus declaraciones a propósito de los sucesos en el supermercado de Écija. Reconoce Ud. que hay mucha gente que lo está pasando mal, pero arguye con el clásico axioma moral: el fin no justifica los medios.

    Como el ideario de su partido apela a “los principios del humanismo cristiano”, me permito recordarle que según esos principios no hubo en aquella acción ningún uso de medios moralmente ilegítimos (en su legalidad no entro ahora).

    Los principios del humanismo cristiano proclaman que “en casos de extrema necesidad todas las cosas son comunes” (in extrema necessitate omnia sunt communia). Porque “la distribución y apropiación de las cosas que procede del derecho humano no puede impedir que estas cosas remedien las necesidades de los hombres. Por eso todo lo que uno tiene de más lo debe a los pobres para su sustento. Y si la necesidad de alguien es tan grave y tan urgente que hay que remediarla con lo primero que se tenga a mano…, entonces cualquiera puede remediar su necesidad con los bienes de los demás, tanto si los quita de modo público como secreto; y esta acción no reviste carácter de robo ni de hurto”.

    Estas palabras no son del alcalde de Marinaleda ni del innombrable Carlos Marx. Son de Santo Tomás de Aquino, uno de los pilares de ese humanismo cristiano al que Uds. dicen seguir. Y puede verlas en la Summa Theologica (2ª 2ªe, cuestión 76).

    A ellas añadirá el cardenal Cayetano, gran comentador de Tomás, que un juez puede distribuir entre los necesitados el dinero sobrante de los ricos. Me pregunto, pues, si no están Uds. en el atolladero de aplicar la ley contra unos principios que dicen regular el ideario de su partido, quedando como embusteros ante la ciudadanía.

    Entiendo además que si Ud. esgrime ese principio de que el fin no justifica los medios, se volverá inmediatamente contra toda la política de este gobierno: para un fin de suyo legítimo y necesario como es rebajar nuestra deuda, ha recurrido el gobierno a medios inmorales (temo que quizás también anticonstitucionales) como son privar a mucha gente de derechos constitucionales, de los ingresos mínimos indispensables, abocarlos al hambre, a la desesperación, a la falta de asistencia médica indispensable, a tener que recurrir a unas Caritas ya desbordadas y a quedarse sin vivienda después de un enorme esfuerzo y encima con una deuda impagable para la que ni siquiera vale el principio lógico de la dación por pago.

    La mayoría de los medios que han aplicado Uds. para saldar la deuda española son inmorales y no se justifican por ese fin tan legítimo.

    Hace poco habló el presidente del Gobierno de posibles nuevos recortes en esa misma dirección, para reunir 65.000 millones de euros imprescindibles. Su gobierno debe saber que, en España, hay 16 personas que poseen ellas solitas unas fortunas cercanas a los 60.000 millones. Sólo 16 personas entre más de cuarenta millones de españoles. No creo pues que, a la luz del humanismo cristiano, pueda caber duda de cuáles hubieran sido los medios legítimos.

    Porque, por otro lado, se repite ahora que todo el dinero que nos va a prestar draconianamente la UE es “para tapar los agujeros de los Bancos”. Ya habíamos oído mil veces que el problema de nuestra deuda era sobre todo de carácter privado y no público; y ahora lo vemos confirmado al saber dónde van a ir esos primeros 30.000 millones que esperamos recibir el mes que viene. Los Bancos y sus agujeros han sido efectivamente los primeros causantes de nuestro desastre actual (sin negar ahora otros factores exteriores a España).

    Y lo fueron porque, para un fin de legitimidad muy discutible (como era el enriquecerse más y más) pusieron en juego medios absolutamente ilegítimos, otorgando préstamos que sabían que no podían ser devueltos pero de los que esperaban resarcirse con expropiaciones forzosas mucho más pingües de lo que se expropió en el supermercado de Écija.

    ¿Sabe Ud. cuántas viviendas inútiles son hoy propiedad de los Bancos? Un ministro del interior debe conocer ese detalle. Como sabrá también que a bastantes gentes ancianas y no muy letradas que tenían en Bankia unos ahorros de seis mil o diez mil euros que constituían toda su fortuna, se las engañó haciéndoles firmar un papel que “iba a ser su solución”, y se les convirtieron los depósitos en acciones, robusteciendo al Banco y debilitándolas a ellas al impedirles disponer de su dinero ahora que lo necesitan.

    Si Ud. está decidido a no permitir que para fines en sí legítimos se usen medios ilegítimos, no dudo de que, antes que al alcalde de Marinaleda y su grupo, llevará Ud. a los tribunales a una serie de banqueros de cuyo nombre prefiero no acordarme para esperar a que los investigue la justicia.

    O mejor: déjeme decirle que dudo mucho de que Ud. se atreva a hacer eso que sería tan justo: porque son esos Bancos quienes financian buena parte de sus campañas electorales que, tal como están, son otro medio ilegítimo que no queda justificado por el fin de ganar unas elecciones. Y, por supuesto, esto último no vale sólo para su partido sino también para otros del Estado.

    Puedo equivocarme como todo ser humano. Pero siempre he tenido la impresión de que, en su partido, suelen argumentar apelando a grandes principios universales indiscutibles, pero que no se aplican al caso concreto que se discute. Y que además suelen exigir a los demás lo que no se exigen a Uds. mismos. Debo confesar que las declaraciones suyas que acabo de oír por radio, me confirman una vez más en esa impresión.

    Gracias por haberme leído. Quedo de Ud. Atentísimo

    José Ignacio González Faus

  10. Las palabras de un comunista no me merecen ningun respeto, eso de entrada. Para mí esa escoria son todavía peores que los nazis. A la historia me remito. Lo único que han sabido hacer siempre es sembrar de cadaveres y miseria todo país en el que han sentado su asqueroso culo. Partiendo de esa base todo lo demás se cae por su propio peso. En cuanto a ese sujeto, indica, una vez más, la gran capacidad intelectual y humana de gran parte de nuestra izquierda, que ahora defiende asaltar supermercados. Mañana defenderan asaltar bancos y pasado mañana la implantación del paredon a gran escala. Muchas gracias.

  11. Sí, Juan Antonio, pero además de lo que escribes, siempre es la riqueza de los demás la que hay que expropiar y redistribuir, nunca su propio patrimonio. Conozco a algunos que predican el socialismo, pero a ninguno que lo practique. Ya sabes el lema de estos ungidos: haz lo que yo diga pero no lo que yo haga.

    Un saludo, paz y libre cambio

    • Con lo sesudos que parecen los análisis que hace y se descuelga con un tópico tan idiota. El socialismo no lo puede “practicar” una persona porque el socialismo es una forma de gobierno y un modelo de sociedad. ¿O es que usted “practica” el capitalismo o el liberalismo?

      • En la medida que la enorme maraña regulatoria e intervencionista me lo permite, vivo y actúo conforme a los principios de un orden social liberal. Y claro que practico el capitalismo: soy capitalista. Y decenas de millones de modestas familias en este país también. Lo que tú digas, pero la sociedad la componen los individuos. El que aquí la economía no la planifique completamente una autoridad central o que exista el derecho a la propiedad privada de los medios de producción no es incompatible con vivir congruentemente conforme a los ideales igualitaristas que han propugnado la mayoría de los teóricos socialistas. Sería una cuestión de grado pero siempre está el recurso a la donación. Lo que no se entiende es el atesoramiento de rentas y propiedades de estos autodenominados socialistas que les hace situarse entre los patrimonios más elevados. Ejemplos de hipocresía notoria y reciente: Almodóvar y sus SICAV. Roures y sus enjuagues. Zapatero podría vivir en un modesto apartamento pero vive en una lujosa zona residencial. Llamazares, el político “comunista” tiene un gran capital invertido en depósitos y fondos de inversión, pero prefiere alentar el saqueo de supermercados y propiedades ajenos.

        Paz y Libre Cambio

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  1. El porno-comunismo de Marinaleda: “El sueño de la tierra” » NMSP | NMSP - agosto 13, 2012

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