Liberalismo, una ‘utopía’ en auge

El artículo de Jeffry Sachs no tiene desperdicio: Libertarian Illusions. Ante el auge de la idea libertaria que personaliza Ron Paul, Sachs se dedica a criticar el ideal libertario con una de las estrategias más populistas y fallidas de la historia: El liberalismo es una utopía y por lo tanto no puede funcionar:

“El discurso de Ron Paul va más allá posiciones de posiciones claras. Su propio liberalismo es seductor. Al igual que muchas ideologías extremas, el liberalismo da respuestas sencillas a a un mundo complicado“.

Tiene gracia que un personaje del mainstream acuse a los libertarios de simplistas. En su visión, si hay una crisis: sube impuestos. Si un país te hace sombra: lo invades. Si un banco o aseguradora quiebra: la rescatas. Si una ideología te da miedo: creas la Patriot Act y todos a Guantánamo.

Voy leyendo últimamente este tipo de ataques al liberalismo y, sinceramente, es genial. Cuando un ideología no triunfa, nadie le hace caso. Desaparece antes de nacer. Cuando asoma la cabeza, sus detractores suelen mofarse de ella. Y cuando la ideología se extiende empiezan los ataques. Uno de los más pintorescos y fallidos es el calificarla de utópica. Es lo que le ocurrió al laissez faire en el S. XIX, al socialismo, al pacifismo (de Gandhi), incluso al ecologismo. Todas ellas se acabaron imponiendo en su momento.

La historia ya nos muestra que calificar una idea de utópica no es razón de que lo sea, y mucho menos de que se acabe imponiendo al viejo establishment. Sachs, y otros alucinados pragmáticos creen que el modelo actual es eterno. Pero oiga, solo el actual. El socialismo corporativista y belicista actual durará más de mil años según ellos. ¡Hasta que la humanidad se acabe y quien diga lo contrario es un utópico! Eso sí que es una cabeza fría y  un cerebro abierto de miras y con cultura histórica.

Ningún sistema es eterno. Todos acaban muriendo porque la gente les deja de apoyar y busca nuevas fórmulas que arreglen los males de la época. Y la libertad siempre lo arregla todo. Si el mundo se moviera por patrones lógicos y de ética, ya hace más de 3000 años que viviríamos en un sistema Anarcocapitalista y sin estado. Siendo los políticos los mayores criminales de la sociedad.

¿Y a qué tiene miedo Sachs y resto de conservadores-socialistas? Qué hable él:

El liberalismo es la defensa inquebrantable de la libertad. Muchos jóvenes acuden al libertarismo por la emoción de la defensa de una causa tan valiente como esta. También les gusta la libertad moral que el liberalismo parece ofrecer: está bien dejarse llevar por las que uno desea, incluso abrazar el egoísmo y el interés propio, siempre y cuando no se perjudica directamente a otra persona”.

“Sin embargo, el error del liberalismo no se encuentra en la defensa de la libertad, sino en la exclusión de todos los demás valores. Los libertarios sostienen que la libertad individual no debe ser sacrificada en la búsqueda de otros valores o causas. La compasión, la justicia, la responsabilidad cívica, la honestidad, la decencia, humildad, respeto, e incluso la supervivencia de la pobre y débil”.

El mayor miedo del establishment es, como no, es la libertad. Gracias a que el Estado la prohíbe en todas sus formas, ¡vivimos seguros! Como si en nuestra triple tiranía de Estado-Nación, Democracia y Estado del Bienestar, no hubiese pobres, ni abusos, o se caracterizara por la honestidad de los políticos, la humildad de los sindicatos y lobbies, la  justicia del Estado que crea más males que beneficios, y la responsabilidad individual que brilla por su ausencia en nuestra era.

Señor Sachs, el sistema actual se caracteriza por violar todos los principios humanos que nombra. La democracia es el cáncer. Y su medicamento se llama libertad individual. El no-Gobierno.

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9 comentarios to “Liberalismo, una ‘utopía’ en auge”

  1. Jorge…..¿tu dirías que Ron Paul es un anarcocapitalista o más bien un liberal clásico del otro lado del atlántico, es decir, gobiernos limitados y responsabilidad individual?

  2. !!Buen post sin pelos en la lengua!! Tarde o temprano, cuando esto sea insoportable seremos mayoría, somos muchos los que siempre escuchamos de nuestros padres que eramos unos rojos y de nuestros amigos que eramos unos fachas. No nos convencerán, ya no más.

  3. Creo que el comentario de Jorge Valín utiliza la crítica a Paul por parte de Sachs como punto de partida de su escrito, pero no tiene intención de ensalzar a ningún político ni defender su estatismo más que moderado (pero, desde la perspectiva de Valín, estatismo al fin y al cabo).

    De todos modos, resulta interesante la progresión de Ron Paul con respecto a las primarias republicanas de años anteriores. Que un candidato libertariano obtenga un apoyo tan masivo (al menos, de momento) y, además, lo haga sin esconder un ápice sus convicciones es, sin duda, algo que a mí como europeo, me resulta extraño. Sin embargo, no puedo evitar fijarme en estos ataques al candidato que hace peligrar el statu quo. Hace unos años, Ron Paul apenas aparecía en encuestas y medios de comunicación. En Europa, directamente, era percibido como un freak del siglo XIX. Ahora, en cambio, representa un peligro para Romney, que se ve como el único capaz de arrebatarle la Casa Blanca a Obama. Huntsman lo ha entendido y ha renunciado a continuar. Personalmente lo entiendo, es mucho dinero y opciones cero de ganar para un candidato centrista, moderado y que, como él mismo reconoce, “recoge todos sus votos de votantes potenciales de Romney”. A cambio (suposición mía), lo veremos como un cargo importante en un par de años si Romney se beneficia de esta retirada a tiempo y consigue ganar a Obama.

    A lo que iba, Ron Paul plantea al electorado una serie de cuestiones que lo hacen muy atractivo de cara al votante no posicionado a priori. Básicamente, si el sistema actual no ha funcionado incrementando la presencia del Gobierno en la sociedad, ¿podemos limpiar algo ensuciándolo más? Esta postura choca con el colectivismo en cualquiera de sus facetas. Así, vemos que Gingrich (otro ejemplo de fracaso en las primarias) lo ha atacado reiteradamente y sin piedad. Romney y Sanctorum (éste, un entrañable dinosaurio en lo ideológico) tampoco se quedan atrás. En fin, el tiempo dirá. Personalmente creo que Ron Paul no va a ganar las primarias. Sin embargo, espero sinceramente que al menos parte de sus propuestas mejor acogidas influyan en las futuras decisiones de la Administración, de un color u otro.

  4. Hola Bastiat. Ron Paul no tiene de ancap. Es un liberal clásico con ciertas peculiaridades colectivistas, como el cierre de fronteras. La nota no va en sentido de realzar la figura de Paul. Hablo de ideas en ella, no de personas. Un saludo a todos!!

    • Lo digo por eso Jorge, porque parece que usando la figura de Ron Paul haces una defensa del Anarcocapitalismo que no creo que el defienda para nada.

      No sólo eso, sino que, en algún caso lo que se debería de defender y usar como ejemplo es su disposición como liberal, usando la traducción correcta del inglés americano al español dentro del diccionario político, de las posibilidades que pudiera tener el liberalismo político cuando se ejerce con convicción dentro del sistema democrático.

      Cosa que tu, precisamente, niegas y reniegas en este comentario.

      • Bastiat, el Anarcocapitalsimo está englobado en el liberalismo. La nota es a nivel tan general que ir a ese detalle es ir a buscar la anécdota. Al menos desde mi punto de vista. Paul es liberal o libertario, pero no ancap.

        El autor a la vez no ataca el anarcocapitalismo, sino el nivel más básico de liberalismo que centra en la figura de Paul. Un comunista no es socialdemócrata, pero comparte ideología. Esto es lo mismo.

  5. Yo no es que diga que el anarcocapitalismo esté fuera del liberalismo pero se diferencia en lo fundamental en la aceptación del Estado y, como tu miso reflejas, la negación de la democracia como método para gestionar los aspectos comunes dentro de un grupo humano que negáis como tal su existencia tanto en cuanto a sus miembros como al territorio que pueda identificarlos.

    Que Ron Paul es liberal, con sus matices, por supuesto que lo tengo claro, si el problema es que a Ron Paul lo critican y lo llaman utópico precisamente por eso, por ser liberal y, como refleja el artículo Charles Krauthammer en el suplemento de Exteriores de Libertaddigital, obteniendo unos resultados fantásticos y que pueden poner en peligro el compadreo ideológico que actualmente caracteriza al partido Republicano.

    Es por eso por lo que me llama la atención que usando una figura comprometida con el liberalismo, no el más básico como dices, sino con el liberalismo real, el político, el que se fundamenta, como el mismo dice, en lo que los padres de la nación americana diseñaron, saques pecho con el asunto anarco…. ¡si no os presentáis…!

    No es que esté buscando lo anecdótico, es que Ron Paul…. refleja más mis ideas que las tuyas.

    Pero de todas formas…. veámoslo todo el asunto con la esperanza que el trabajo de Ron… haga avanzar la idea liberal en el país que fue el más liberal del mundo.

    Ambos… como liberales. Aunque vosotros no creáis en la democracia.

    • Blablabla… blablabla… blablabla… Intentando pasar por alto tus falacias habituales, como que los anarcoliberales “niegan la democracia como método para gestionar los aspectos comunes de un grupo humano” (lo que niegan es la democracia como método para gestionar “los aspectos que no son comunes”), un par de observaciones curiosas:

      1) Cuando un partido liberal de verdad se ha creado y presentado a las elecciones en España, los minarquistas por lo general habéis puesto énfasis en las pegas: que si no me gusta esto en el programa o eso otro. Los anarcoliberales han puesto el énfasis en su apoyo decidido, aunque lleven puntos en el programa que no les gusten. Ahí se ve quién ama realmente la libertad y quién… bueno, quién está a otras cosas.

      2) Lew Rockwell, Walter Block, Tom Woods, Bill Anderson, Butler Shaffer… resumiendo, Lew Rockwell & company, anarcoliberales apoyando a Ron Paul, desde el principio, contra viento y marea. ¿A quién apoyan minarquistas y “beltway libertarians”? A los Bobs Barrs y Howards Cains. Revelador. Ahí se ve, una vez más, quién ama realmente la libertad y quién… bueno, quién está a otras cosas.

      Y ahora nuestro querido Bastiat, que, cargando con sus reiteradas y burdas falacias, se pasa el día intentando zurrar a esos mismos anarcoliberales, acérrimos defensores de Ron Paul, va y dice que Ron Paul refleja más sus ideas que las de los anarcoliberales. Todo muy congruente, sí.

      • Jubalblalblalblalbla

        En ti queda mejor.

        Dime dónde he puesto en énfasis en las pegas y no simplemente he discrepado de sus incongruencias. ¿O es que no tengo derecho a mostrar mis diferencias?

        Lo que si tengo que decir, y Juan podrá dar fe de ello, es que si no les voté fue porque no se presentaban por mi circunscripción. ¿Algún problema?

        Yo no sé a quienes apoyan los minarquistas que mentas porque no estoy allí. Si se basan en meros cálculos electoralistas no me siento unido a ellos. Me siento unido a aquellos que defiendan la disminución del Estado.

        Y si. He dicho lo de la democracia porque Jorge así lo dice. O no te has leído su artículo. Si se refiere a que reniega de la democracia cuando por ese método se inmiscuyen en aspectos individuales, que lo diga así. Y yo, dependiendo de lo que se defina como individual o no, podrá incluso estar de acuerdo con el….. o no.

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