¿En qué se parece Rajoy a Obama?

El título no es la entrada para un chiste, sino para ver un poco la inocencia (o estupidez) humana. Recordarán que el advenimiento de Obama fue una esperanza para toda casi toda clase americana. Tenía muchas promesas que cumplir y esperanzas de prosperidad para todo el mundo. Incluso le dieron el Premio Noble por no haber hecho nada. Su índice de popularidad, sin embargo, empezó a caer rápidamente hasta llegar a ser uno de los peores presidentes de la historia.

A Rajoy le ha ocurrido lo mismo con los derechistas clásicos y muchas otras personas que le votaron por sus promesas. Tal vez pocos pensaran que Rajoy nos sacaría de la crisis al momento, pero muy pocos sabían que tomaría las nefastas medidas de economía corporativista que ha hecho. O dicho de otra forma, el PP ha tomado las mismas medidas que hubiera tomado el PSOE.

¿Cree que Rajoy y Obama han incumplido sus promesas o las han edulcorado tanto que no se parecen a lo que dijeron para fastidiar? Ninguno de los dos deseaban arreglar nada posiblemente, solo querían el Poder. Lo que ambos sabían es que ningún partido puede cambiar un sistema. Los tres pilares de nuestro sistema actual: estado nación, democracia y estado del bienestar, son demasiados complejos y robustos como para ser cambiados ni en un solo ápice. Más hoy día con la globalización del Poder, como la intromisión de la UE, otros países con sus intereses, grandes empresas internacionales u órganos supranacionales como el FMI, BM…

De hecho, el ministro de economía ha dicho hoy que “si no hubiéramos aprobado medidas nos las habrían impuesto otros”. ¿y por qué no ponen a esos ‘otros’ de ministros y nos ahorramos intermediarios? Los gobiernos no son más que pequeños encajes del Estado que está formado, ante todo, de muchos intereses contrapuestos de diversos grupos internos, externos e internacionales. Lobbies de toda clase, tanto propios del Estado (funcionarios, CC.AA, jueces, fuerzas de seguridad…), como económicos y civiles. Lo único que hace cualquier Gobierno es intentar contentarlos a todos sin que ninguno quede jamás contento del todo.

Las fuerzas de presión también son externas, y éstas, son más fuertes. Hablo de otros gobiernos, coaliciones de gobiernos, inversores institucionales extranjeros, grupos de presión mundial, organizaciones ‘humanitarias’ mundiales… Si saliese un líder fuerte de verdad, al estilo de Hugo Chávez o Putin, el mundo entero cortaría la relación con el país y rápidamente la situación generaría. Esto provocaría la ira de otros lobbies internos que agarbarían la situación. Un Gobierno no puede autodestruirse así mismo por más vocación suicida que tenga. ¿Por qué cree que Sur África eliminó el Apartheid? ¿Por convicción de su gente o Gobierno? No, por los bloqueos tácitos y reales del mundo sobre ellos les obligaron.

Un partido político no puede cambiar un país occidental. Es una situación que le viene demasiado grande para él. Por eso la crisis no la la arreglará ningún gobierno, sino que se curará sola y con tiempo. Lo único que harán los Gobiernos será contentar a los lobbies. No pueden hacer nada más. Además, han de cuidar sus intereses. Y esto siempre lo harán con el único colectivo que parece no tener voz en este entresijo de intereses: el ciudadano.

A pesar de esta evidencia, la gente seguirá creyendo en la magia del político, y cuando salga otro aspirante al Gobierno prometiendo arreglar nuestra vida, la población le votará olvidando que él no es más que una pieza más del sistema, del Estado. Los políticos estrella se han repetido en la historia una y otra vez (también hay que no lo han sido). Y volverá a pasar la misma situación. No se llamarán Obama, ni Rajoy, pero el nuevo político dirá que hay que bajar impuestos, acabar con la casta a la cual pertenece, optimiza el Estado, acabar con la pobreza, hacer nuevas medias para mantener el estado del bienestar, o dar más libertad. El sistema lo absorberá al nuevo jefe o lo expulsará si va contra sus intereses tal y como ya les ha ocurrido en otros países como Grecia e Italia. ¿Cree que Esperanza Aguirre, Rosa Diez, o Cayo Lara serían mejores? Harían lo mismo. ¿Cree incluso que un radical liberal anarquista como yo podría cambiar algo? No. La política es el aceite por el cual se engrasa este atroz sistema basado en el fraude, la mentira, el latrocinio y el crimen.

La única forma de salir de aquí solo es con la acción unilateral del individuo libre. Los políticos no ayudarán, al revés. Si el hombre libre apuesta por hacérselo todo él, entonces habrá una salida. Aún le quedan muchas medidas a Rajoy y la gran mayoría de acciones que tome serán una amplia decepción para sus votantes. Y algo más grave, implicarán más pobreza para todos. No hace falta esperar a las próximas elecciones, porque ocurrirá lo mismo. El cambio está en cada hombre libre, no en ningún colectivo ni político. Si en la vida real los productos milagrosos no existen, tampoco en política. Y es que la política no es más que un enorme fraude.

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3 comentarios to “¿En qué se parece Rajoy a Obama?”

  1. ¿Habrá algún diputado del PP que tenga la decencia de votar no en el trámite parlamentario?

    ¿Y Esperanza, ha dicho algo la “liberal” Aguirre?

    No y Nada… ya me voy respondiendo yo mismo.

  2. A ver cómo nos despojamos del lastre del Estado. Nos tienen atados de pies y manos: IRPF, seguridad social, IBI, impuesto de circulación, etc.

  3. Jorge, totalmente de acuerdo con que cambiar un país occidental es muy difícil, pero lo de España ya se empieza a pasar de castaño oscuro para parecerse a algo a medias entre un país Latino-Americano y una república balcánica.

    Esto se empezara a arreglar un poco el día en que alguien decida quemar la casa de algún político, con el político dentro.

    Tiempo al tiempo, estas cosas se ven venir.

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