CdD: el sector público y privado deben cooperar más que competir — Boi Ruiz

Lo ha dicho Boi Ruiz, conseller de Salud de la Generalitat de Cataluña a razón de crear un seguro obligatorio de salud para las rentas altas. La unión de empresa y Estado no es nueva en CiU. Artur Mas ha estado haciendo mucho hincapié en esta forma de llevar la economía. Es un desastroso error.

¿Es que no tenemos memoria? Fannie Mae y Freddie Mac eran empresas publico-privadas que llevaron el sector inmobiliario al absurdo. En la unión Empresa–Estado, el Gobierno pone la fuerza y las empresas el dinero. Escribí  sobre esto en 2008 sobre las empresas publico privadas que popularizaron el crash inmobiliario, ¿Por qué llaman liberalismo al “capitalismo de Estado”?:

“Fannie Mae, por ejemplo, nació por iniciativa de Franklin Delano Roosevelt durante la Gran Depresión para que no se hundiera el sector de la vivienda. Es la misma excusa que emplea ahora Zapatero para su plan de rescates y ayudas (como todos ya sabíamos, su mentalidad va 80 años atrasada). El Gobierno americano creó empresas de este tipo a través de la Government Sponsored Enterprise (GSE) cuya función es expandir el crédito hacia sectores estratégicos con precios por debajo al valor de mercado. A poco que se piense, la medida parece bastante más socialista que liberal”.

“Fue el GSE quien creó en Estados Unidos el mercado secundario de hipotecas, ese que ahora parece ser la raíz de todo mal. En 2001 el entonces presidente de la Congressional Budget Office, Dan L. Crippen, dijo que ‘la deuda y titulación de hipotecas del GSE es más valorada por los inversores que los activos similares del sector privado por la garantía que ofrece el Gobierno’…”.

Esta locura fue impulsada, más aún, por George Bush, con su Sociedad de Propietarios. Si el Estado impulsa algo mediante incentivos u obligatoriedad, el sector experimentará una burbuja en poco tiempo. En realidad no es privatización, sino Capitalismo de Estado, o economía del fascismo. No hay elecciones de producción debido a una ley estricta, se levantan monopolios y los precios finales al consumidor son limitados ya que todos ofrecen el mismo producto, además de alimentar el logrolling (mamoneo político) y la corrupción: el mercado se ve reducido a un sóviet publico-privado.

La propuesta de Boi Ruiz es totalmente anti-indivudualista. Y en este sentido, se adscribe a la economía del fascismo. Como dijo el propio Mussolini (La doctrina del fascismo, 1932):

“Siendo [el fascismo] anti-individualista, el proyecto fascista se expresa a través del Estado; y se articula a través del individuo en cuanto éste coincide con el Estado… Está en contra del liberalismo clásico. El liberalismo negaba al Estado en interés del individuo; el fascismo lo reafirma”.

La medida no arreglará las cuentas de la Generalitat por este “repago”. No mejora la comptencia, el mercado sigue ciego, sordo y mudo, es decir, no hay creatividad empresarial ya que todo queda relegado a los monopolios del sector, ni “descubrimiento de mercado”. La unión Estado-Empresa es caer en otro tipo engaño. Solo hay una solución: menos estado, menos control y más libertad de empresa y ciudadana.

.

Anuncios

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: