Las revueltas árabes no son problema de occidente. Respuesta a Luis I. Gomez y a Israelem

Luis I. Gómez redactó en su blog una reflexión sobre los acontecimientos de Libia. Básicamente defiende que occidente tiene la obligación de socorrer a los ciudadanos de la matanza que se está produciendo en el país y cuyo responsable es Muamar al Gadafi. En un comentario dejado en el blog de Israelem (que ya comentaremos después) define más concretamente su posición. La idea básica es defender a las víctimas del dictador.

El escrito de Luis no parte de una metodología individualista (individualismo metodológico), sino al revés. Comenta la situación como lo hacen todos los analistas políticos actuales donde el “Nosotros” somos “Yo” y el “Yo”, “Nosotros”. De hecho, llega a afirmar en el blog de Israelem que:

“Para mí, el ejército es mi empleado. Soy yo quien paga sus facturas, sus pistolas, sus barcos, sus aviones. Me gustaría que fuese de otra forma, pero es lo que hay. Y como es lo que hay, no voy a esperar al advenimiento del paraíso libertario para socorrer a quien está siendo agredido por un elemento liberticida y los mercenarios a su servicio”.

Un empleado hace lo que le dice el jefe, y eso hace el ejército. Su último jefe es el presidente del Gobierno. Cuando los militares entraron en Afganistán no consultaron a Luis. Fueron porque el Gobierno así lo convino. El ejército no tiene nada que ver con el ciudadano. Su función es la defensa de la patria, no del ciudadano. Un concepto un tanto amplio. Si el pueblo se levantase en España contra el Estado, el ejército defendería al Estado, no a la gente. Si los catalanes se levantan para conseguir la independencia, el ejército les atacará, no les protegerá.

Ni Luis ni el Gobierno son la conciencia de la gente. No pueden abarcarla. Enviar al ejército a una misión que no es de defensa, puede contradecir los deseos de otros que están en contra de tal misión y que pagan también impuestos para mantener este cuerpo. De hecho, el autor, como hacen todos los analistas actuales,  generalizan sus deseos (el yo) con los recursos de todos (nosotros). Al menos no lo maquilla con la típica parafernalia del “bien común”. Si la intervención es perniciosa por su definición, lo es siempre. No puede haber excepciones. Por otra parte cae en la Falacia del Nirvana al afirmar que “estoy hablando de DEFENDER a los agredidos, no hablo de imponer un sistema u otro“. Desgraciadamente al depender el ejército de las fuerzas políticas tal esperanza queda fuera de rango. Ya no por los propios políticos, sino por las presiones de los demás países. Una “invasión amistosa” crearía intereses y cuotas que Libia tendría que pagar a occidente, precisamente todo lo contrario de lo que desean los manifestantes. Más que libertad, lo que piden es independencia. El régimen actual representa la dependencia del país hacia occidente.

En el blog de Isarelem (Eclosión Liberal) el blogger defiende la intervención porque:

“Todos estos regímenes árabes están en pie en parte gracias a occidente, porque interesaba por cuestiones económicas, principalmente petróleo y por cuestiones políticas, si estaban ellos, no avanzaba el islamismo radical”.

El autor hace lo mismo que Luis. Abarca la situación desde un punto de vista colectivo. Tal vez las colonias europeas en África causaron hambrunas, pero no por esa razón el europeo individual ha de “sacarles del hambre” por la sencilla razón que cada uno de nosotros no somos los responsables. No hay un derecho positivo que nos obligue a reparar algo que no hemos hecho. Ni Israelem, ni yo, ni mi vecino, ni el jefe del que vive en el 3º 4ª… somos responsables de lo que hagan los políticos, y menos aún de sus intereses corporativistas. Individualmente no hemos de pagar por los actos de otros y menos aún mostrarnos responsables de tales acciones.

Las revueltas de África y oriente medio son una oda a la libertad e independencia. Si occidente interviene, por cualquiera que sea la razón, convertirá tales revoluciones en un tránsito a los mismo. Solo harán que dar un giro de 360º, es decir, se quedarán igual.
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6 comentarios para “Las revueltas árabes no son problema de occidente. Respuesta a Luis I. Gomez y a Israelem”

  1. Si Gadafi exproppia propiedades de occidentales o los maltrata, entonces sí, pero si no, que los libios, ese pueblo tan maravilloso, pacífico y encantador que dicen algunos, se encargue de resolver sus problemas. ¿No son tan estupendos?

  2. Gracias por la respuesta y por el debate al que dio pie Luis en su blog.

    Tienes razón en lo que dices, pero bueno los políticos en principio son nuestros representantes y el sistema está legitimado por los ciudadanos.

    La verdad es que seguir esta línea sería más largo y llegar a la raíz del problema, que sería cómo fiscalizar a los políticos y la mejor solución, arrebatarles el poder y devolverlos a los individuos.

    Un saludo.

  3. “fiscalizar a los políticos y la mejor solución, arrebatarles el poder y devolverlos a los individuos”.

    Heroic Israelem!

  4. La verdad es que seguir esta línea sería más largo y llegar a la raíz del problema, que sería cómo fiscalizar a los políticos y la mejor solución, arrebatarles el poder y devolverlos a los individuos.

    Bueno, la verdad es que es y sería mucho más bonito conseguirlo… Pero como está ocurriendo ahora… ¿y después qué?

    El poder lo tienen porque nosotros se lo damos. No nos olvidemos que estamos en una democracia, Israelem. Podríamos elegir a otros. No me vale que se dude del cómo está articulada “esta” democracia. Es democracia y punto.

    Podemos elegir y al elegir elegimos vivir a costa de los demás. Elegimos que el Estado nos provea de muchas más cosas de las que tendríamos por nuestros propios méritos. Y en esas estamos.

    ¿Podemos eludir esa realidad? Por supuesto, pero lo primero que tenemos que asumir es esta realidad. Y esta realidad está enmarcada en unos parámetros que son la vida en sociedad, la circunscripción del grupo social a un territorio determinado, la existencia de leyes que nos obligan a todos dentro de dicho territorio y el sometimiento a la voluntad de la mayoría.

    Guste o no guste, Jorge. Despotricar del Estado como Spooner o como tu queda bien. Ignorar la realidad… hace que se parezca un poco inmaduro.

  5. Guste o no guste, Jorge. Despotricar del Estado como Spooner o como tu queda bien. Ignorar la realidad… hace que se parezca un poco inmaduro“.

    Es señal de ungidos eso de poseer el monopolio de la “realidad” y la “madurez” sin aportar una sola prueba lógica. A USA le ha fallado en los últimos 40 años

  6. Me lo dices o me lo cuentas.

    Resulta que la realidad es la que te cuento y tu defiendes algo que nunca ha pasado.

    No sólo eso. Se te piden argumentos lógicos… y me dices que estás trabajando en ello (jejeje)

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