El imperialismo Neocon y Progre. Irak vs. Egipto

Todos los occidentales buenistas con el dinero ajeno están emitiendo crónicas como locos de cómo ha de ser la transición en Egipto. Muchos aprovechan la situación para invocar a Obama pidiéndole que intervenga en la transición desde el punto de vista diplomático y con dinero en forma de ayudas.

Los neocon ridiculizan esta postura y caen en la misma absurdidad, pero desde otro ángulo. A pesar del desastre que ha significado Irak, dicen, como si nada, que “¡Bush tenía razón!”. Alertan de la islamización de Egipto y raudos apuestan porque los gobiernos occidentales hagan algo. ¿El qué? ¡No sé, algo!

Ambos confían en los poderes mágicos de los Gobierno creyendo que los recursos son ilimitados y el hombre un instrumento del Poder al que se le persuade mediante el soborno o la fuerza. Es curioso que el “imperialismo progre” no tenga nombre aún. Sería algo así como el “Imperialismo de las Ayudas y sobornos”. Lean esta crónica de Martin Varsavsky (a propósito, el tipo va muy de progre pero como empresario tiene la misma sensibilidad que un asesino a sueldo). Según su columna:

“Históricamente, la ayuda de EE.UU. a Egipto se ha enfocado hacia las fuerzas armadas. Ahora es el momento de cambiar de estrategia y centrarse en la población en general. […] El presidente Obama puede hacer con Egipto lo que los neoconservadores no consiguieron materializar en Irak”.

Es decir, se han de imponer estilos de vida a otras personas. ¿Con las armas? No, con dinero robado al pagador de impuestos, con chantajes, sobornos y con el mamoneo de la diplomacia internacional (logrolling y rent seeking). El imperialismo progre y necon son lo mismo: imposición, coacción y violencia institucionalizada. Ambos caen en la Falacia del Nirvana al considerar que existen recetas mágicas a problemas básicamente insolubles. Por más dinero que gasten los progres en sobornos, ayudas —o como les quieran llamar— a dictadores y gobiernos extranjeros no conseguirán su fin. Tampoco lo conseguirán los neocon instaurando la Guerra del Terror (aunque eufemísticamente le llamen “contra” el terror).

Ambos grupos alimentan el Estado Omnipotente y el Nuevo Orden Mundial de grandes órganos supranacionales económicos y civiles, el imperio de las subvenciones y sobornos mundiales, y del colectivismo. Varsavsky, como empresario, tendría que saber que el dinero cuesta de ganar como para que cualquier Gobierno ansioso de ganar Poder y votos se dedique a tirarlo en países extranjeros con fines partidistas que nada tienen que ver con el bienestar del país ni de la seguridad nacional.

Tal vez los socialistas bienintencionados como Varsavsky deberían preguntarse, antes de nada, si la gente de Egipto —no su Gobierno militar— quiere tal ayuda. A lo mejor no quieran aceptar la ayuda de EE.UU. para no tener que pagar los habituales intereses políticos.

Tal vez Egipto no quiera instaurar una democracia occidental (que será mi próxima nota). Tal vez no necesite la ayuda forzosa de EE.UU. ni de la UE. Tal vez, lo mejor sería dejarlos en paz y que el dinero de las potencias occidentales se queden en el bolsillo del ciudadano.

Un ejemplo para visualizarlo. Nos encontramos, de golpe, con que un niño no quiere estudiar y su familia es un desastre. La solución progre es robar el dinero al primero que pasa por nuestro lado (al ciudadano) para darlo al padre del niño diciéndole que el muchacho estudie (al Gobierno egipcio por ejemplo). El padre se gasta el dinero en vino y le compra una camiseta a su hijo. ¿Qué hemos hecho? Bueno, hemos pagado los vicios del mal padre (del Gobierno). Todas las ayudas extranjeras solo sirven para engordar los Gobiernos. Como ha dicho hoy Ron Paul:

“Las ayudas al exterior consisten en quitar el dinero a los pobres, de los países ricos, para dárselo a los ricos de los países pobres”.

La solución neocon es ir al padre, darle una paliza, arrebatarle la custodia del niño y luego dejar al niño en la UCI de otra paliza. ¿Cuando salga de la UCI, estudiará? Probablemente. El problema es que después de estudiar nos mate. EE.UU. sabe mucho de todo esto. Saddam Hussein y Osama Bin Laden estuvieron en la nómina del Gobierno americano hasta que, décadas después, tuvieron que matarlos, por un monstruo, que el propio Gobierno yanqui había creado en gran medida (y alegremente asumo que Bin Laden está muerto).

Obama no puede contener ni la situación económica de su país. Se ha pasado por el arco del triunfo sus principales promesas electorales, los republicanos se le han comido debido a su incompetencia y no ha hecho nada para mejorar el conflicto entre Israel y Palestina. Es un fraude como todos los políticos.

El imperialismo del soborno (el progre) y de las matanzas (el neocon), no llevan a buen puerto. Solo son excusas para expandir el Estado. Las medidas cortoplacistas no suelen dar resultado en el largo plazo. Los egipcios han sido suficientemente inteligentes como para librarse de un tirano. Son lo suficientemente aptos como para hacer el sistema que desean. Y esto no implica necesariamente el que quiere occidente. Asumámoslo: no son occidentales.

Por eso el liberalismo se aleja de estas dos posiciones imperialistas. ¿Lo recuerdan?: Laissez Faire, Laissez Passer. “Dejad hacer, dejad pasar”. Qué cada uno organice su vida como buenamente pueda.
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4 comentarios para “El imperialismo Neocon y Progre. Irak vs. Egipto”

  1. En tantas otras cosas concuerdo contigo, pero en esta no puedo más que disentir. Macho que el laissez faire no puede llegar al punto del AUTISMO social. Si vivieses en Israel, ¿realmente te daría igual lo que pasase en Egipto? ¿TEstarías tranquilo si hay una revolución, cerrarías los ojos si te amenazan con destruirte como en la guerra de los 6 días o no prestas atención si un perturbado con posible capacidad nuclear como Ahmadineyad asegura que va a hacer contigo comida para peces?

  2. Hola Cliente, pero es que no vivo en Israel ni en Irán ni en el Cairo. Es problema de ellos, no España, ni EE.UU., ni de Alemania… Que arreglen sus problemas a su manera y con su dinero.

  3. A grandes rasgos estoy de acuerdo con el sentido del post. Que las dos tendencias políticas internacionales de occidente son erróneas y conducen a agrandar el desastre. Yo también soy partidario de la libertad de los egipcios, que elijan cómo prefieren ser gobernados y por quién esquilmados sus bolsillos. Más valdría que en España, por ejemplo, nos dedicáramos más a tratar nuestros grandes problemas: Sortu y mi libertad, las comunidades autónomas y mi dinero, el paro y mi futuro…
    Saludos libertarios.

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