Sebastián va a quemar 84 millones de euros de nuestro dinero

Miguel Sebastián, ministro de Industria, Turismo y Comercio, se va a fundir 84 millones de euros este año en “reforzar el plan de continuidad empresarial y el programa de fomento” con el objetivo de “facilitar la creación de 5.000 empresas y promover una inversión de 300 millones de euros”. ¡Wow! ¿Servirá de algo la medida?

Esta es la típica noticia para contentar al analfabeto económico. La gente cree que tal gasto —y no inversión— nos sacará de la crisis o que contribuirá a ello. Yo creo que lo único que hará es profundizar más en ella. La gran pregunta inicial es ¿por qué fomentar la economía privada desde el Gobierno en lugar de que se cree sola espontáneamente? Si España quiere tener empresarios, lo último que ha de hacer es dar subvenciones. En economía sabemos que aquello que mueve al hombre son los incentivos. La medida de Sebastián es un incentivo a la empresarialidad sin continuidad. Un gasto inicial que no lleva a ninguna parte en el tiempo.

El mayor incentivo para crear empresarios es facilitándoles libertad, no unos servicios pagados con el dinero de todos. Por más que el ministro pague cursos, contrate expertos asesores, se invente “días del emprendedor” o lo que sea, esto se queda en nada cuando el empresario tenga que hacer mil y un trámites para crear la empresa, pagar impuestos, generar las cuotas de la seguridad social, rellenar papeles para la administración, etc.

La economía española es de las más rígidas compara con sus pares. En la tabla inferior he recogido información del Banco Mundial de tres países: España, Suecia (que algunos aún lo consideran el paraíso del estado del bienestar) y Nueva Zelanda, que es de los países más abiertos del mundo para crear un negocio.

Categoría España Suecia Nueva Zelanda
Apertura de un negocio
147 39 1
Manejo de permisos de construcción
49 20 5
Registro de propiedades
54 15 3
Obtención de crédito
46 72 2
Protección de los inversores
93 28 1
Pago de impuestos
71 39 26
Comercio transfronterizo
54 7 28
Cumplimiento de contratos
52 52 9
Cierre de una empresa
19 18 1
PUESTO EN EL RANKING DEL BM 49 14 3


¿Por qué en España montar que una empresa es un quebradero de cabeza? Solo empezar nos encontramos con sus trámites gubernamentales. Fíjese en la tabla. En España si quiere montar una peluquería, por ejemplo, necesitará una media de cinco meses solo para tener los permisos. Eso no le hará más diestro cortando el pelo, pero sí que le supone un coste importantísimo. En Suecia necesita poco más de un mes para abrir un negocio, y en Nueva Zelanda (NZ) va a la oficina correspondiente, dice que quiere abrir un negocio y ahí mismo le estampan el sello oficial pagando una pequeña comisión. Un solo día para crear su propio negocio. ¡Esto crea tejido empresarial! Cuando el emprendedor español aún está pendiente de la burocracia, en Nueva Zelanda el empresario ya ha hecho rentable su negocio, y si no, lo ha cerrado y se ha dedicado a montar otro. En España son necesarios casi dos meses para registrar la propiedad. En Suecia solo 15, y en NZ, 3 días. En NZ los pagos de impuestos se liquidan en 26 días, en Suecia en 39, pero es el Gobierno español necesita ¡71 días!
No es siquiera cuestión de impuestos. Nueva Zelanda tiene una presión fiscal parecida a la española. El tax freedom day es el mismo día que en España, a finales de mayo. Suecia es mucho más inquisitorial en cuanto a los impuestos. Su tax freedom day es en julio y está el número 14 del ranking del BM. A propósito, ¿sabe a qué se debe esto? A que lo impuestos recaen sobre los particulares y no tanto sobre las empresas. Otra vez: al revés de lo que ocurre en España.

Sebastián es ajeno a la contundencia de los datos y cree en la magia. Fíjense en qué truco de magia más bueno hace. El ministro afirma que gastando 84 millones de euros, la economía generará 300.000 millones, es decir, tendrá un multiplicador de 3,5. (Curioso que de 84 salgan 300 y no 305 ó 290. Señal que es una estimación muy poco creíble). Sebastián pues, tiene la facultad de hacer multiplicar el dinero solo mirándolo. Esto es genial. Oiga, ni Bill Gates. Por qué gastarse entonces solo 84 millones. Qué anule todas las subvenciones a la Ayuda al Desarrollo que son de 918 millones de euros y lo dedique a formar a los empresarios. Eso significaría, según el multiplicador mágico de Sebastián: ¡3.213.000.000 millones de euros! ¡Wow! Qué le den el premio Nobel de economía a este señor. El único hombre en el mundo capaz de multiplicar cualquier cantidad de dinero por 3,5. Usted le da 10 euros, y Sebastián nos saca en un par de días 35 euros. Se lo deben estar disputando todos los Hedge Fund del mundo.

Los únicos países que hacen planes centralizados de la economía son los socialistas. El máximo exponente fue la URSS que practicaba lo de Sebastián pero a lo grande. Toda su economía funcionaba con esta matemática mágica en planes de 15 años. Su resultado fue el colapso del país y de sus satélites comunistas.

Los empresarios han de arriesgar su dinero, no el nuestro. Los empresarios han de tener un horizonte de beneficios o un proyecto a largo plazo, y eso requiere más que simples cursillos y gasto público. El mejor incentivo es la reducción del peso del Estado en la economía. ¿Pero por qué no lo hace? ¿Es que es idiota Sebastián? Es bastante posible, pero primordialmente se niega a dar más libertad a la sociedad civil porque eso significaría que su ministerio perdería Poder. Sebastián está haciendo movimientos de cara a la galería que sabe que no servirán de nada y a la vez fortalece sus intereses. El Gobierno actúa como una empresa o persona, se mueve por incentivos e intereses personales y corporativistas. La diferencia entre una persona, una empresa y el Estado, es que el último puede aplicar la fuerza contra todos, mientras que nosotros y nuestras empresas, no. Hemos de satisfacer siempre al consumidor y accionista. El Estado tiene más derechos que nosotros, por eso tiene el monopolio de la fuerza.

El ministro, por eso, va más allá en su suma arrogancia, robo a la sociedad y engaño. Dice que pretende promocionar los “valores de emprendimiento entre los jóvenes” y los no tan jóvenes. De traca, oiga. Eso se puede hacer sin gastar un céntimo. Lo primero es dejar de criminalizar a los empresarios en sus intervenciones y en los libros de Educación para la Ciudadanía. Lo segundo es dejar de tratar como ciudadanos de segunda a los autónomos que ya empiezan a tener menos derechos que los animales.

Sebastián podría hacer muchas medidas como bajar o eliminar el salario mínimo, que solo crea desempleo entre los jóvenes, bajar las cuotas a la Seguridad Social, hacer exención de impuestos para un negocio de nueva creación, facilitar la conversión de parado a autónomo, bajar la fiscalidad para las empresas, etc. Pero no va a hacer nada de esto porque implicaría perder Poder sobre la sociedad y que ésta tuviese mayor bienestar que él. El Gobierno odia la iniciativa individual, por eso siempre la restringe con más funcionarios y más Estado. Fíjese que no ayuda a las empresas con más libertad, sino con más limosna arrancada del bolsillo del ciudadano. El Gobierno no da libertad, solo otorga concesiones de libertad limitadas en el tiempo.

La conclusión es que los políticos son el problema de este país. Sus intereses nada tienen que ver con los nuestros, es más, son opuestos. Sebastián va a quemar más de 84 millones de euros de nuestros bolsillos sin que de ni un solo resultado positivo. Nos está haciendo más pobre sacándonos el dinero para ganar prestigio, Poder y votos. Si una persona en la economía privada actúa así, lo envían a juicio. A Sebastián lo recompensan con derechos que nosotros no tenemos, un sueldo alucinante, coche oficial, dietas millonarias y una pensión de oro.

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Una respuesta para “Sebastián va a quemar 84 millones de euros de nuestro dinero”

  1. “…gastando 84 millones de euros, la economía generará 300.000 millones, es decir, tendrá un multiplicador de 3,5.”

    En cuanto abra el chino de la esquina me compro una calculadora, porque de cabeza no lo saco yo, no.

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