Las falacias prohibicionistas no justifican la ley antitabaco. Unas muestras

En mi nota anterior, De camino al Estado Totalitario. La Ley Antitabaco, explicaba las razones básicas por la que la ley antitabaco es un aberración a la libertad de los derechos del ser humano. Varios comentaristas se han pronunciado a favor de la prohibición porque defienden sus intereses particulares. Normalmente la defensa de las prohibiciones al tabaco siempre son las mismas.
KANKIDE nos comenta, más o menos, que hay incivilizados de nacimiento, los que fuman principalmente. El autor usa una buena retahíla de falacias. Las enumero en su argumentación con corchetes:

“Claro, entonces déjeme usted ir a 250km/h por autopista y a 120km/h por ciudad, ah no que así le puedo atropellar o a sus hijos”. [Falacia Subjetivista]. [Falacia de las emociones]
“O como en USA cada uno con su pistola y que cada uno se entienda, tampoco que yo soy civilizado”. [Falacia ad populum] [Falacia del non sequitur]
“Pues le toca joderse para que el resto no nos jodamos y lo triste es que haya que sacar una ley para imponer educación que la gente debiera de tener, puesto que si le llamo la atención sobre sus humos usted me responde de malas maneras. si la ley me dejase le metería el cigarro por dónde se empiezan los cestos”. [Insulto o ad hominem]

Tiene gracia que alguien que dice “si le llamo la atención [a un fumador] sobre sus humos, usted [no sé por qué yo] me responde de malas maneras. Si la ley me dejase le metería el cigarro por dónde se empiezan los cestos”, use un lenguaje y violencia verbal tan poco amigable. Las falacias no son argumentos válidos por definición. Ningún argumento del autor requiere respuesta en realidad. No aporta nada a la discusión. El escrito entero es emotivista y colérico.

El usuario pepeblai se muestra más sofisticado que el anterior. Desgraciadamente, también cae en varias falacias o argumentos no válidos. Nos dice: “Pues yo he podido entrar hoy en una cafetería con mis churumbeles, que se han tomado un Cola-Cao libérrimamente (y respirando con normalidad)“. Es una falacia llamada non sequitur. Pedir una bebida libérrimamente se puede hacer siempre, esté permitido o no fumar. Una cosa no lleva a la otra. En realidad, y aunque pepeblai no lo sepa, en un bar no hay la suficiente cantidad de humo como para respirar con dificultades si es un hombre sano.

Pepeblai dice algo interesante que mucha gente usa como “argumento” legítimo:

De manera que la libertad que han perdido unos la han ganado otros“.

Este argumento engloba la llamada falacia del doble dilema. “O un grupo, u otro. No hay opciones”. El doble dilema siempre es un juego de suma cero. Es una falacia muy usada por los políticos. Raramente se tiene en la vida solo dos opciones ante una situación. La libertad no es un juego de suma cero, no es una cárcel de reos y carceleros. Enfocar la vida así es peligroso ya que es un dulce caramelo para el totalitarismo. En el momento que alguien “roba” la libertad de uno para dársela al otro, se crean esclavos en la sociedad. El primero en perder su libertad —y de aquí mi principal crítica a la ley antitabaco— es el propietario de una empresa de restauración. Así como vemos aberrante que el Estado se meta en nuestra casa para legislar a qué hora nos hemos de ir a dormir, cómo cocinar, si debemos fumar o no, etc., de igual forma lo es que los políticos ordenen a los propietarios de un local qué hacer con el. Los empresarios con sus acciones arriesgan su capital y beneficios. Pagan sus tributos al Gobierno y consiguen lo más difícil: satisfacer al cliente. Decirles qué hacer con sus negocios es un acto tiránico.

El mercado es diversidad. Si hay gente que quiere bares sin humos, los habrá. Starbucks, mucho antes que se aplicase cualquier ley al tabaco, ya no permitía fumar. Discriminaba a sus clientes. Todo empresario tiene derecho a discriminar a sus clientes en la misma forma que nosotros podemos discriminar con quien hacemos amistad o nos casamos. En el momento que tal discriminación queda anulada por ley, nace el totalitarismo.

El problema de los derechos positivos (el Estado tienen la potestad de dar derechos a quien quiera en decremento de otros) hace una sociedad más rígida, más homogénea. No hay diversidad, avanza hacia el pensamiento único a costa de robar libertad a una facción de los ciudadanos. Los defensores de este robo de libertades no ven que tal situación se les puede girar en cualquier momento. Si el Gobierno entra la vida, libertad y propiedad de la sociedad eso significa que puede actuar como un dictador saciando su beneficio. El Gobierno entrará en la religión diciendo cuál es buena o mala. Nos dirá que actividades son lícitas o ilícitas por el simple hecho de ganar votos y Poder. Dará y sacará derechos sociales según le convenga. Actúa como un dictador por más que esté en un entorno “democrático”. Los derechos positivos siempre son un robo de una casta a otra.

Noise, apunta algo similar:

“Como siempre, la libertad de los fumadores acaba donde empieza la de los no fumadores. Hasta ahora, yo no podía ir a ningún bar sin intoxicarme. Donde estaba mi libertad de poder ir a un bar?”

Sabemos que esto no es cierto. En los Starbucks nunca se ha podido fumar. Con el reciente aumento de la sensibilización al humo, esta opción habría ido en auge sin perjudicar a nadie, más bien al revés. Lo que pretende Noise es lo que ha hecho la ley, no permitir fumar a nadie por razones personales. Es lo que Étienne de La Boétie llamó el Gobierno del Uno, el Gobierno de la dictadura. Noise, también añade:

EEUU, el país más ‘libre’ del mundo para muchos, fue el primero que prohibió fumar en sitios cerrados de uso público en la mayor parte de su territorio. Tampoco veo que haya mucho estado ‘progresista’ por allí“.

Estados Unidos implementó la Patrioc Act que permite espiar a la gente sin permiso judicial y es el único país de occidente que usa un territorio como campo de concentración (Guantánamo). Su Gobierno practicaba torturas y tenía (y muy probablemente aún tenga) cárceles secretas por todo el mundo y eso sin contar que hay ciudades que parecen estados policiales con policías armados con fusiles automáticos por las calles y el metro incluso. Estados Unidos era un país libre hace un siglo. Esa idea de Estados Unidos como la tierra de las libertades se ha evaporado. Adicionalmente cae en otra falacia, la ad populum. Dicho de otra forma, se deja llevar por un mito que no cierto.

Los comentaristas Noise y M también caen en una errónea definición de concepto importante, el de propiedad. Noise afirma:

“el dueño [de un local] no puede hacer lo que le de la gana”

también dice:

“‘Confundís muchos el concepto de propiedad privada con ‘en mi propiedad privada hago lo que me da la gana’. En general están prohibidas todas esas cosas que uno podría hacer para molestar a otro, tales como robar, acuchillar, violar, etc, en toda clase de lugares de titularidad pública o privada. Por suerte”.

Esto es un invento actual del positivismo jurídico. En derecho romano propiedad es posesión. Es un precepto que se ajusta bastante al derecho natural. Lo que una persona crea con su capital (financiero, creativo y humano), es suyo. Eso significa que cualquiera que le obligue mediante la fuerza a modificarlo o eliminarlo, le está robando parte de ese capital. El marxismo concibió este tipo de robo por un mal entendimiento de la teoría de la producción. Marx no distingue en su libro El Capital ente cosa, ente y producto. Se hace un lio con ello. Tampoco es capaz de entender la capitalización en los escenarios productivos y mucho menos del concepto de la posesión. De aquí que cerrarse su teoría con el polilogismo. Es una forma hermética e insoluble de cerrar una teoría que se cae por todas partes. Al final, para Marx, todo es cuestión de prejuicios. Es una teoría nacida desde el rencor y el odio a la iniciativa individual. En realidad, el propietario de un producto tiene derechos plenos sobre ellos. Es su propiedad y su posesión. Pretender que otros la dominen, es tiranía. Así como un empresario tiene derecho a vender o no alcohol, a cerrar su local o a pintar las precedes de rosa, tiene derecho a discriminar sus clientes. Nadie encuentra ilógico que en un cine X puedan entrar potenciales clientes de 10 años.

M cae en una terrible confusión además. No distingue entre un crimen y la libertad. No sabe la diferencia entre moral y ética. La moral es subjetiva —no fumo porque está mal—, pero la ética es atemporal, universal y necesaria: matar está mal, punto. En la nota anterior hice referencia al ensayo de Spooner Los Vicios no son Crímenes. Un crimen es aquel que atenta contra el Principio De No Agresión. Fumar está muy lejos de ser “una agresión”. Si lo definimos como tal, también puede ser una agresión que alguien hable o piense diferente a nosotros.

En líneas generales, la falacia que todos los prohibicionistas usan es la del argumento ad baculum, esto es, la amenaza del uso de la fuerza legitima las acciones. La historia nos ha demostrado que no es así. Lo he explicado en mi nota anterior con el modelo económico del predicador y el contrabandista. La libertad es un derecho natural, no un derecho positivo. En el momento que positivamos nuestros derechos caemos en manos de un dictador que tarde o temprano irá contra nuestra voluntad creando un mundo intelectualmente muerto y de borregos. Vive y deja vivir. Si nos metemos en los asuntos de los demás, acabarán metiéndose en los nuestros, seguro. A continuación reproduzco un texto del religioso Martin Niemöller para ilustrarlo algo mejor:

“Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar“.


 

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16 comentarios para “Las falacias prohibicionistas no justifican la ley antitabaco. Unas muestras”

  1. Parece mentira tanta prohibición… Los peor parados, parece que serán los hosteleros… Aquí os dejo una noticia

  2. Me encanta ese texto de Niëmoller. Estuve a punto de postearlo como respuesta al post anterior, pero te me has adelantado.

    Así que a lo que voy.

    Que el Estado diga que en un colegio, en un hospital o la casa de la Rita no se pueda fumar, mientras sea un colegio público (pertenece al Estado) un hospital público (pertenece al Estado) o la casa de la Rita Pública (iba a decir que pertenece al estado… pero eso de la “Rita Pública” suena muy mal… así que mejor dejo este ejemplo), pues es su derecho el decir como hacer ahí.

    Otra cosa es que diga lo que hacer en los ámbitos privados. Evidentemente yo no iría a un hospital donde se permitiese fumar (otra cosa es que tenga salas alejadas de los enfermos habilitadas para fumadores, en cuyo caso ya no me importaría el ir). Pero al resto, es mi decisión el ir o el no ir.

    Yo soy fumador y pongo un ejemplo de mi propia vida. Tengo un buen amigo que no gusta del tabaco. Cuando voy a su casa, salgo a la calle cuando quiero fumar pues él no me deja fumar en su casa. Acción que respeto y actúo en consecuencia, es su casa y son sus normas. De igual forma él sabe que en mi casa sí se fuma y él viene en igualdad de términos.

    Ambos sabemos a lo que nos atenemos.

    Pero claro, ya saldrá la gente diciendo que no es lo mismo, que nuestra “casa” es algo diferente a un bar.

    Hace unos años el Estado obligó a los bares a hacer reformas (muy caras) para separar fumadores de no fumadores. Ahora las hipotecas que muchos de ellos tuvieron que pedir para poder hacer esas reformas se las comen. ¿Donde está la libertad ahora? Un bar (restaurante, cafetería, sala de te o la casa de la Rita) siempre que sea un ente privado, no debería ser coaccionado por los Estados. El dueño es libre (debería ser libre) de decidir. Los habrá que permitan a los fumadores, los habrá que no quieran fumadores, y los habrá que habilitarán salas para los dos tipos. Y que cada cual haga con su vida lo que quiera.

    Obligar a una parte de la población a pensar como la otra es dictatorial y sólo acaba en desastre.

    Un gran post muy bien argumentado Javier.

    Un Saludo Felino
    Miau

  3. “En realidad, y aunque pepeblai no lo sepa, en un bar no hay la suficiente cantidad de humo como para respirar con dificultades si es un hombre sano.”

    Cuando tengas churumbeles me lo cuentas.

    ¡Y mira que te pedí que no citaras a Niemöller! Hay que joderse.

  4. ¿Aplaudirás también una ley que prohiba citar a Niemöller, Pepeblai?

  5. Marzo: claro, claro, por supuesto. Los liberticidas somos así 😛

    Respecto a lo siguiente:

    “El mercado es diversidad. Si hay gente que quiere bares sin humos, los habrá. Starbucks, mucho antes que se aplicase cualquier ley al tabaco, ya no permitía fumar. Discriminaba a sus clientes.”

    Siento decir que eso será en Madrid. Los de provincias lo tenemos peor y nos tenemos que conformar con el bar Pepe. Siento que no seamos tan diversos. Ya me gustaría a mí, ya.

  6. Debería estar prohibido llevar niños a los bares.

    Por cierto ¿alguien conoce algún fumador pasivo que haya muerto por el tabaco? En ese caso, conocía.

    http://fumento.com/smoke/

  7. Lo primero gracias por las respuestas, la clase de latín y de psicología gratuitas.

    Como mis argumentos no aportan nada ni requieren respuesta, sólo hacer una aclaración al último apartado que, o no he sabido explicarme o se me ha entendido mal:

    Llamarle la atención sobre sus humos, no iba dirigido hacia usted (Jorge), era un término amplio y en particular el de un paciente fumando en un hospital hace unos años al que le llame la atención, y me respondió lo que me respondió y tuve tres opciones: discutir hasta que la cuestión llegase a saber dónde, denunciar o marcharme.
    La sensación final que me quedó fue la del último párrafo en ese momento, no en la de los fumadores en general.

    Hasta ahora

    Dentro de su propiedad privada, los hosteleros pudieran:

    Tener bares dónde sólo puedan entrar blancos, sólo mujeres, o sólo cristianos.

    Tener el horario de apertura y cierre que quieran.

    Dejar consumir el tipo de sustancias que el cliente quiera.

    Sólo entrada a gente guapa.

    Poner el volumen que deseen.

    Vamos, lo que se le antoje y que cada uno elija si quiere o no entrar.

    Citándole:

    “En un bar no hay la suficiente cantidad de humo como para respirar con dificultades si es un hombre sano”.

    ¿Eso quién lo dice?; usted, un estudio financiado por quién sabe o se lo ha dicho el médico.

    Un saludo.

  8. En cualquier pais decente, la Seguridad Social, cubre las necesidades básicas de los ciudadanos, especialmente si no tienen recursos. Nuestro modelo de sociedad socialista y absolutista, nos ha hecho creer que la sanidad debe ser pública, debe atender gratuitamente a todos los ciudadanos y debe tener una cartera de servicios ilimitada que incluye intervenciones absolutamente necesarias e intervenciones completamente prescindibles. Así, en este pais, es gratis todo para todos. Lo mismo te ponen a dieta, que te hacen un scanner “por si acaso” y te programan una inseminación artificial o un cambio de sexo.
    En Un pais decente y sensato, que no derrocha recursos, la Seguridad Social se encarga de lo básico y estrictamente necesario (Atención Primaria, Urgencias y hospitalización médico-quirurgica) y nada más.
    En un pais sensato, el fumador no es un problema ni un coste sanitario, porque las enfermedades derivadas del tabaquismo, no están cubiertas por la sanidad pública. El ciudadano se hace una póliza de seguro sanitario que le cubre lo que no es estrictamente imprescindible y el que fuma, pagará un plus por riesgo y el que no fuma se lo ahorrará (Igual que el que hace deportes de riesgo, o mantiene un cierto grado de obesidad). En un pais decente, el trabajador firma un contrato consciente de los riesgos que asume en su puesto de trabajo, sin necesidad de que papá Estado le proteja del empresario y del humo del ambiente. En un pais sensato, el tabaco es un problema cultural y personal y legislaciones restrictivas, en flagrante acoso de los ciudadanos y que permite la venta pero castiga el consumo no sirven nada más que para el descrédito de los políticos y el deterioro de la convivencia.
    El tabaco, como muchas otras costumbres, es malo y yo jamás he fumado, me molesta mucho el humo del tabaco y me dá asco su olor, pero me asquea aun más esta panda de políticos del PP y del PSOE corruptos e inconsecuentes.

  9. Pepeblai: como podrái decir la mamá de Forrest Gump, “liberticida es el qeu comete liberticidios”. Que me prohiban fumar y dejar fumar en mi propiedad es un liberticidio, te pongas como te pongas. Exactamente lo mismo que si me obligaran a fumar o dejar fumar.

    Eso sí, los liberticidios suelen cometerse por las mejores razones y éste no es excepción.

  10. Si nos ponemos así, sobre la Seguridad Social… La cual por cierto NO es gratis (la pagamos todos). Entonces:

    Todos los que alguna vez han ido al McDonals (o similares), pues nada, fuera del Seguro (problemas cardíacos, problemas de colesterol, problemas de obesidad, etc.). Todos los que no practican deporte, fuera del Seguro (igual que antes, problemas de todo tipo). Todos los que practican deporte, fuera del seguro (mayor riesgo de problemas cardíacos, de fracturas, de distensiones, etc.)

    Llegado el caso (y mejor no les doy ideas, que seguro que las ponen en práctica) todos tendremos que pagar por la sanidad, pero no recibiremos nada, pues quieras que no, NADIE lleva una vida sana, más que nada porque es IMPOSIBLE, hagas lo que hagas, siempre será perjudicial para el cuerpo (el deporte es tan malo como el no hacerlo, por ejemplo. Ser carnívoro es malo, ser vegetariano es malo… respirar es malo).

    El problema de las intenciones siempre radica en que lo que para uno es bueno, no tiene porqué serlo para los demás. El vive y deja vivir es la mejor política siempre.

    Y sobre lo que se dice por aquí de que “Entonces si un dueño de un bar, como ente privado que es, deja matar y violar…” Esto no es que sea demagogia, es que es estupidez. Un acto criminal lo es siempre, independientemente de donde se cometa. Y que yo sepa (al menos por ahora) fumar no es un crimen.

    Si de verdad quisieran hacer una ley “antitabaco”, que prohiban fumar y punto. Esta es una ley “antifumadores”, que es distinto. Es una ley creada con el único propósito de ganar dinero a base de multas. Además de ser una ley que se ha creado para demostrar poder y control (algo que a los gobiernos les encanta).

    Un Saludo Felino
    Miau

  11. De cada 5 euros de compra en tabaco, 4 son impuestos y tasas. Por tanto los fumadores deberían tener un trato exquisito en ese timo de sanidad universal gratuita que disfrutamos. Pero si ese fuese un motivo, los infartos ocupan un lugar preferente en esa tabla, siendo el estrés el principal motivo de estos. Así pues eliminemos los cafés, el bullicio, el trabajo, y los claxon de las bicis. También decir que el 75% de personas que padecen cáncer, son canceres no relacionados con el tabaco. Y eso que lo han intentado.

    Otro tanto es el timo del fumador pasivo. Los científicos saben que ciertos elementos son nocivos para la salud dependiendo de sus dosis. Por eso la tartrazina sirve para edulcorar las paellas, y disecar ratones, por ejemplo. En el tabaco lo nocivo está en la combustión inicial, los grados que alcanza cuando acercas el mechero, y no en el humo que desprende el cigarrillo entre los dedos. Su proporcionalidad es tan insignificante que para hacer un estudio epidemiológico sobre el humo del tabaco en el ambiente es necesario tener 20 paquetes de cigarrillos encendidos en una sala pequeña, para que al menos exista un resultado que valorar. Tanto es así, que un vaso de agua de un manantial rico en minerales, la bezoya no, contiene más activos nocivos, como el Arsénico y el cianuro, en ocasiones ambos, que el propio ambiente de 200 cigarrillos consumiéndose.

  12. Atroma, no dices mas mentiras porque no puedes. Lo que mata no es el arsenico y el cianuro del tabaco, sino el alquitrán, la nicotina y en menor proporción otros como el monoxido de carbono, todos liberados durante la combustion del cigarrillo entero. La mayor parte del humo que aspira el fumador lo vuelve a expulsar hacia afuera. No lo sabias?

  13. Intentar no caer en descalificaciones personales por favor. Gracias.

  14. Noise, me alegro de conocerte. ¿Dónde digo yo que el arsénico o el cianuro sean parte del tabaco? Si prestas atención, antes que descalificar, veras que digo que el arsénico y el cianuro se encuentran en dosis mínimas en un vaso de agua mineral de manantial. Por lo que la presencia de elementos nocivos no significa que sea perjudicial, sino su dosis. Y ahí es donde los pocos estudios que hay sobre los fumadores pasivos evitan relacionar bajo el criterio de proporcionalidad o casualidad. El principio de Bradford Hill.

    Una de las agencias que hizo un estudio, algo riguroso, fue environmental protection agency. Y fue en el año 1985. Considerado hoy como acientífico. Su resultado fue; aumento de riesgo de 13 al 22 por ciento dependiendo la edad de las personas a examen. Sin aumento de riesgo, Entre el 55 y el 70 por ciento. Ofreciendo como dato curioso en, sin aumento de riesgo, a los conyugales. Es decir los hombres que fumaban en casa, no afectaba a su pareja en un 70%. Y de ahí se obtuvo el empuje irracional sobre el fumador pasivo. No hace falta decir más.
    http://www.calepa.ca.gov/

  15. Disculpa si me he extralimitado en mis comentarios, pero no quedaba nada claro lo que querías exponer. Sobre tu estudio, tu mismo dices que hoy se considera acientifico.

  16. No pasa nada Noise. Tu buena intención, humildad y sinceridad son bien recibidas.

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