La retórica inaguantable de los socialistas. Réplica a Carlos Sánchez sobre las pensiones — El Confidencial

Sistema de Reparto de las Pensiones

Leyendo el último artículo de Carlos Sánchez, ¡Noticia bomba! Vuelve el apocalipsis, da la impresión de retroceder cuarenta años en el tiempo (ideológicamente hablando). Su artículo defiende el sistema actual de las pensiones, el de reparto. Llega a negar lo evidente:

“…hay quien sostiene que el sistema público de pensiones es una inmensa estafa piramidal digna de doña Baldomera, la célebre hija de Larra, quien mucho antes que Ponzi montó -ella sí- un verdadero fraude masivo”.


Es decir, que para Sánchez ¡el sistema de reparto no es piramidal! Las pensiones actuales se pagan con el dinero de los jóvenes. Por esta razón enviaron a Madoff a la cárcel (hasta se hicieron chistes). Fíjense que cuando un particular actúa como el Gobierno, va a la cárcel. Un sistema insostenible y basado en el fraude no lo es menos porque lo haga el Gobierno. Las leyes económicas no entienden de política. Sánchez se lía de mala manera defendiendo la insostenibilidad del sistema:

“Los críticos del sistema de reparto suelen argumentar que el modelo es insostenible debido a que la esperanza de vida de un trabajador es hoy muy superior a la que había en los tiempos de Bismarck. Y es verdad ese argumento, pero sólo a medias. Se olvida que la productividad de un trabajador de hoy es infinitamente superior a la de aquel tiempo gracias a los avances tecnológicos. Sólo hay que darse una vuelta por una fábrica de automóviles o de la industria textil”.

¿Y? ¿La productividad ha crecido exactamente igual que la esperanza de vida? Dónde están esos cálculos que lo demuestren. Más bien, ¿qué tiene que ver la productividad por trabajador con las pensiones? Yo se lo digo: nada. El dinero de las pensiones se transfiere al Gobierno vía impuestos, no capacidad productiva. El tipo más productivo del país puede estar pagando el mismo dinero que el más improductivo. España, además, está en la cola de productividad de la UE.

Seguidamente Sánchez cae en otro disparate económico:

“En 2007, España gastaba en pensiones el 9% del Producto Interior Bruto […] Parece evidente, por lo tanto, que este país [España] tiene algún margen para afrontar la reforma de las pensiones.”

El autor necesita una lección urgente de economía. ¿Qué tienen que ver las pensiones con el PIB? Las pensiones chupan de los Presupuestos Generales del Estado (PGE), el PIB aquí no pinta nada. Las pensiones copan el 30% del PGE, de los mayores porcentajes de la historia. Sánchez considera esta cifra totalmente sostenible según su artículo. Es más, considera que España tiene “mayor margen de maniobra” para subir las pensiones. Sánchez aún se ha dado cuenta que las pensiones las cobra el Estado de impuestos. Aumentar la presión de las pensiones sobre el PIB significa: ¡subir más impuestos! ¿Cree Sanchez que pagamos pocos? Por su artículo sí.

El Modelo Sueco

Aquí el autor babea con el modelo sueco. Oh Suecia, ese país icono de los pijoprogres (vean también mi artículo La Flexiseguridad Europea, modelo también seguido en Suecia). El modelo sueco es un parche al sistema de reparto que pretende individualizar las pensiones añadiendo información a la poca transparencia actual. La base es la misma y el sistema sigue siendo igual de insostenible. Al final, hemos de hacer acto de fe y creernos que el Estado nos pagará lo que nos “promete”. Tiene gracia. El sistema de reparto actual nació con la misma “promesa” de “seguridad” y “eficiencia”. Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. El sistema sueco es el mismo que el actual pero maquillado. No engaña a nadie.

El Amor Por El Estado Policial Socialista

Aquí Sánchez llega a su esplendor:

El modelo sueco garantiza la solidaridad, pero también la equidad, lo que impide que el Gobierno de turno meta la mano en la caja para hacer electoralismo barato”.

¿No están cansados los trasnochados socialistas de ese lenguaje una y otra vez? Solidaridad para Sánchez significa que el Estado nos robe nuestro dinero y productividad por las buenas, para conseguir más dinero y poder. Señor Sánchez, los impuestos y dinero tomados por el Estado no son solidaridad, son robo. Nadie paga al Estado por voluntad propia, por eso es ilegal no pagar impuestos. Por eso la hacienda pública tiene complejos sistemas de seguimiento sobre el ciudadano que ningún otro ministerio tiene: lea mi artículo Justicia con MS-DOS, Hacienda a la última. Sánchez defiende también el estado policial sobre las finanzas del ciudadano. Aboga por un mayor Guantánamo Fiscal. Llamar solidaridad a los impuestos y al robo es el clásico cinismo que sólo los amantes de la represión están orgullosos de ondear. Mire: amor a punta de pistola no es amor, es violación. Se lo diré de otra forma: la solidaridad que nace de las amenazas, el saqueo y el miedo, no es solidaridad, es extorsión.

El autor también le gusta jugar con las palabras cayendo en los mismos errores económicos:

Sólo así [sistema sueco] se podrá conseguir que la solidaridad se financie con impuestos y no con cotizaciones sociales, porque de otra manera se perjudica el empleo, lo que a lo mejor exigiría un nuevo modelo de financiación del sistema público de pensiones”.

“Impuestos” y “cotizaciones sociales” son lo mismo: extorsión y robo. Hace gracia cuando dice que el sistema actual “perjudica el empleo” mientras el sueco no. Diablos, ¿usurpar productividad mediante la fuerza al actor económico no perjudica el empelo y capacidad creadora del mercado? Es tan absurdo como la afirmación que hace antes Sánchez:

“El principal enemigo del sistema público de pensiones es la incapacidad de este país para hacer reformas en tiempo y en forma y para crear puestos de trabajo. Y es por eso, que lo esencial es dejar trabajar al parlamento sin presiones de los lobbys de turno y sin un Gobierno que decide unilateralmente”

Definitivamente, Sánchez se quedó en los 70. Vive en otro mundo. Los países occidentales los llevan los lobbies (no “lobbys”). El Gobierno es una marioneta de éstos. El concepto de democracia que tiene Sánchez es irreal. Estamos en la era del Nuevo Orden Mundial, por eso todos los gobiernos funcionan igual. Sánchez aún cree que nos gobiernan aquellos a quienes votamos, no es así. Lobbies de científicos, de banqueros, CEOEs de turno, sindicatos, etc. llevan el país por donde quieren con sus amenazas y presiones a todo Gobierno. Las leyes que se aprueban son para favorecer sus monopolios.

En fin señores de El Confidencial. Saquen la caspa al Sr. Sánchez y devuélvanlo al museo de donde lo sacaron. Es una reliquia nacional.

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Una respuesta para “La retórica inaguantable de los socialistas. Réplica a Carlos Sánchez sobre las pensiones — El Confidencial”

  1. Es peor aún. Lo de las pensiones es más bien comparable a lo de Ken Starr (no confundir con el fiscal), que directamente robaba a sus clientes, que preferían no saber o les daba igual, porque otro vendría detrás y sufriría las consecuencias, diciendo que el dinero era para una cosa y luego lo empleaba en otra, por ejemplo joyas para su mujer y un triplex en Manhattan:

    http://www.vanityfair.com/business/features/2010/09/kenneth-starr-201009

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