Contra los tópicos a la inmigración. Respuesta a CLD

CLD, en Archipiélago Duda, ha escrito una nota contra la inmigración llamada España tiene más extranjeros que Francia y Reino Unido. El autor enumera casi una por una todos los prejuicios o errores intelectuales actuales contra los inmigrantes. Básicamente dice que en nuestro país hay muchos inmigrantes. Lo que inicialmente es una buena noticia, para CLD parece no gustare. ¿Las razones? Estas:

Los papeles para todos. La laxitud del Gobierno ha promovido la inmigración hacia nuestro país. Sin duda estoy de acuerdo, pero ¿es malo esto? Todo lo contrario. Liberalismo significa libertad para todos. El Gobierno no tiene autoridad a para decidir quién viaja a un país, trabaja o se establece ahí. CLD se considera liberal, está contra muchas barreras de entrada que crea el Gobierno para favorecer estilos de vida y restringir la diversidad. ¿No es esto una barrera de entrada? Por supuesto, y la más dura: la que limita la libertad de las personas a trabajar y residir aquí. Si las barreras contra el comercio son un acto totalitario, también los son las barreras e impedimentos a quien desea viajar o vivir en otro lugar.

Política migratoria más restrictiva. El autor afirma que la inmigración aumenta la delincuencia, por tanto se ha de restringir la entrada de extranjeros. El autor, a pesar de su liberalismo, actúa como ingeniero social. Crear un estado policial en las fronteras es un acto totalitario y no soluciona nada. Es cierto, como afirma CLD, que una de las causas por las que el inmigrante llega aquí es por la legislación garantista en temas penales y por el despilfarro gubernamental hacia los inmigrantes. Tal vez, la solución radica aquí y así acabamos con varios problemas de una atacada. Crear un Estado policial contra los inmigrantes aumenta el peso del Gobierno, la burocracia, leyes y la insensatez de éstas. Si damos pie a que el Gobierno haga cosas “sensatas”, irán en algún momento en nuestra contra. No puede aumentar el Gobierno, siempre ha de disminuir. Con el simple hecho de prohibir la entrada a inmigrantes, no dejarán de entrar. Todo va a degenerar en un estado policial interno y externo. Ya sea pidiendo papeles por la calle, legislaciones contra los empresarios prohibiéndoles contratar “sin papeles”, llenando los juzgados de casos que no son crímenes, deportaciones pagadas por el erario público y cárceles llenas de personas que no tendrían por qué haber cometido un crimen en un estado responsable, esto es, liberal. Lo que significa que todas las prestaciones públicas, han de ser abolidas. Esto también nos lleva a crear una justicia sana basada en el derecho natural y no positivista.

La única vía para discriminar entra la buena y mala inmigración, es menos Estado. El Estado siempre fomenta el parasitismo, el totalitarismo, la represión y el rentismo gubernamental a favor de lobbies y votantes cautivos. Eliminar esas lacras son la alternativa liberal. Que los inmigrantes sean delincuentes no sólo se debe a la laxitud del Gobierno contra el crimen, que es incapaz de combatirlo (aunque esto ya es otro tema muy extenso), sino de todas las leyes contra el trabajo. El salario mínimo es un ataque a cualquier inmigrante de rentas bajas. Las leyes laborales, impuestos y regulaciones desfavorecen mayoritariamente a los menos capacitados, ya sean nacionales o extranjeros. Teniendo en cuenta que muchos extranjeros son pobres, las leyes contra el trabajo son un crimen contra la humanidad para ellos (ver “Desempleo políticamente correcto“).

Por otra, parte CLD cae en una contradicción. Apela al Gobierno para que arregle una situación con prudencia, es decir, en las medidas que él estipula. Si el Gobierno no puede garantizar cosas tan básicas como la justicia, reducir la delincuencia y el paro, ¿cómo va a crear una inmigración sana hacia el país? Se va a vender a los lobbies porque vive de ellos, no del votante silencioso y políticamente correcto.

La inmigración es libertad y prosperidad siempre y cuando el Gobierno no se meta en medio. La diversidad de la multiculturalidad es positiva para la libertad y para que la sociedad no se quede atrofiada en su estatismo cultural de igual forma que la diversidad es positiva para el avance del libre mercado. Más libre mercado y menos Estado. El sistema actual no se puede arreglar con parches ni con más represión, tenemos demasiados de ambos.

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8 comentarios to “Contra los tópicos a la inmigración. Respuesta a CLD”

  1. Hola Jorge,

    sinceramente, creo que te cebas injustamente con mi artículo, como si fuera el típico panfleto populista sobre el tema. Si lo lees más despacio, verás que afirmo lo mismo que tú, “menos estado”. Sólo en dos líneas, de un texto de 800 palabras, concedo que circunstancialmente haya que incrementar controles fronterizos, pero matizando que para mí no es esa la verdadera solución.

    Claro, yo no soy ácrata como tú. Creo en un Estado mínimo y que a veces no hay más remedio que sea el gobierno quien tome medidas frente a problemas que él mismo ha contribuido a crear.

    En lo que también discrepo contigo es que el inmigrante que delinque se vea obligado a ello por las interferencias del Estado en el mercado laboral (que yo también condeno). El único responsable de un delito es quien lo comete, y la responsabilidad individual es un concepto irrenunciable del liberalismo.

    Saludos,
    Carlos

  2. Mientras se mantenga el “estado del binestar” es necesario frenar la inmigración. No hay dinero para todo y para todos. ¿Quieres acaso que nos sableen más? Pues eso, lo mejor es que no nos quiten nada, peor si lo van a hacer, que no entren en manada.

  3. Rojobilbao,

    Si abogas por crear ciudadanos de primera y segunda apelando al Gobierno, tienes muchos números que tarde o temprano tu acabes siendo un ciudadano de segunda o tercera.

    Sólo hay camino para no alimentar la tiranía, eliminar el Estado del Bienestar. La opción segregacionista, sólo nos traerá más represión, leyes y probreza.

  4. Hola CDL,

    cierto que no es un panfleto populista tu nota y que aciertas certeramente en las causas de los efectos no deseados de la inmigración, pero así como para una economía saludable sólo cabe libre comercio, para una sociedad sana y libre sólo cabe libertad total de movimientos y asentamiento.

    En el último caso, abogas por lo contrario. Y sinceramente, tu post me parece que tiene una gran dosis de sentido común.

  5. Jorge, dicesque Sólo hay camino para no alimentar la tiranía, eliminar el Estado del Bienestar. Y no lo niego, pero mientras exista, ¿tiene sentido que se multiplique por dos la población española y se mantengan los niveles de “protección” social? Si no podemos eliminar dichos “beneficios” estatales frenemos la inmigración.

  6. Hola Rojobilbao,

    esto no es una guerra por pasos. Lo que aputnas tiene tanto sentido como afirmar, en tus pabalras “Si no podemos eliminar dichos 'beneficios' estatales frenemos la 'a los pobres'”.

    Ni dejará de haber pobres ni inmigrantes. “Acabar” con los inmigrantes sólo refuerza la fuerza del Estado que acabará usando esa fuerza contra tí.

    No se puede esperar del Gobierno, sentido común ni prudencia ni un “lider” justo. Siempre se venderá al lobby de turno.

    Ambos lo hemos dejado muy claro creo.

  7. Jorge, con todos los respetos, vives en otro mundo

  8. Para mí el argumento fundamental de Jorge es la comparación de las barreras contra la inmigración con las existentes al comercio. Las leyes anti-inmigración no son más que viejo PROTECCIONISMO.

    Veréis, una de las causas (probablemente la más importante junto con el avance tecnológico) en el crecimiento del PIB mundial y por tanto del BINESTAR HUMANO es el crecimiento del COMERCIO MUNDIAL. No sólo por intercambio de bienes y servicio sino también por las inversiones, que no son más que movimiento de capital, de uno de los dos factores productivos.

    La inmigración trae el otro factor productivo, EL TRABAJO. Igual que existe un flujo de capital desde los países en el que su uso es más intensivo hacia aquellos en los que lo emplean en menor medida, se produce un movimiento de mano de obra hacia aquellos sitios donde hace falta. Y lo eligen las personas, no ninguna prodigiosa mente dirigista.

    Antiguamente se creía que el proteccionismo económico favorecía a la industria nacional, pero se ha comprobado que no es así: vuelve a las empresas menos competitivas, encarece los productos, y como la población ha de pagar más por ellos la empobrece. Sí, EMPOBRECE al país. Pues lo mismo sucede con las leyes contra la inmigración, supuestamente dicen estar beneficiando a los ciudadanos de un país, pero en realidad nos perjudican. Los inmigrantes disminuyen los costes de producción, aumentan la demanda interna favoreciendo las economías de escala y crean nuevas oportunidades de negocio. Rechazar la inmigración resulta tan absurdo y contraproducente como negarse a recibir inversión extranjera.

    Cliente X: tu enemigo no es el inmigrante, tu enemigo es el Estado.

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