El Estado Policial de los médicos

Odio la superioridad moral de los burócratas médicos. Un médico es un técnico, un tipo que aplica la técnica de su momento. No es mejor moralmente que un mecánico, un ingeniero o un barrendero, sin embargo, este colectivo está lleno de dictadores en potencia. Esta semana un grupo de exaltados llamados el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo (CNPT), integrado por amantes de lo políticamente correcto y represión social, ha decidido que se fuma demasiado en este país. Creen que la libertad individual es un parásito del colectivo y que ha de ser erradicada. Según El Confidencial:

“Proponen que policía y Guardia Civil tengan ‘un papel activo’ en el cumplimiento de la ley actuando en coordinación con los servicios de inspección de sanidad y trabajo de las comunidades autónomas y las Administraciones locales”.

“… Pretenden que en España las Fuerzas de Seguridad ‘puedan hacer una denuncia escrita y formal que se tramitará luego por los servicios habituales’, para lo que pide también que estén ‘capacitados y con la actitud de hacerlo'”.

“[Ricardo] Córdoba [el presidente de la horda] también vería con buenos ojos que Policía y Guardia Civil pudiesen ir más allá y hubiese un sistema de multas ‘como en tráfico’, aunque reconoce que esta opción es ‘más complicada de aplicar'”. Más>>

Quién da autoridad a estos pseudo–políticos a imponernos leyes arbitrarias. Ya tenemos suficientes con las del Gobierno. ¿Usted ha votado a esa organización como para que vaya imponiendo mandatos sobre nuestras vidas? No son las ideas las que critico, sino los medios. Imaginemos que usted, lector, está a favor de la medida. ¿No cree que otros grupos y lobbies usarán los mismos medios para imponerle peculiares estilos de vida con los que usted no puede estar a favor o incluso en contra? Este tipo de grupos no intentan convencerle, hacer campañas o destinar su dinero a cambiar la sociedad. No. Se dirigen solamente al Poder, a la fuerza, al aparato represor del Estado y le dicen: La sociedad no me gusta, la libertad individual no se adecua a mi estilo de vida: cámbiala mediante prohibiciones, impuestos y restricciones. Ataca a comerciantes, ciudadanos, inmigrantes, a todo aquel que piense diferente de mí. Crea un Estado Policial para satisfacerme. De no hacerlo, montaré el escándalo y perderás votos.

En el Estado democrático actual cualquier panda de iluminados o individuos que se crean tocados por la mano de Dios puede imponer leyes duras al resto de la población por sus propias manías, intereses económicos o guerras personales. Imponer el paraíso terrenal a base de dictámenes no nos hará más felicidad. Han sustituido el gran eslogan de “vive y deja vivir” por el de “jode bien y no mires a quien”. ¡Todo por nuestro bien! Bienvenido a 1984.

Esta forma de hacer ha convertido nuestra sociedad en un Paraíso lleno de horrores: prohibiciones, multas, luchas de poderes de colectivos contra individuos, impuestos, Estado Omnipotente, estado policial, guerras.

El aborregamiento de la sociedad —la pérdida de individualidad— ha llegado hasta tal punto que el hombre sólo se cree una pieza más de la maquinaria social. Con esta excusa se deja tratar como un esclavo. Los fumadores, cuando van al médico y éste les dice que no fumen, bajan la cabeza y se sienten avergonzados. Si el médico dice a una persona de sobrepeso que está muy gorda y que deje de comer o hacer ejercicio, le ocurre lo mismo. Tal vez la gente no hace ejercicio porque no tiene más horas el dia. Tal vez “come mal” por la rutina del día. Las prohibiciones rotundas no son soluciones. ¿Es que no hay pastillas contra el colesterol?

Un médico no tiene ninguna autoridad moral a criticar los estilos de vida de una persona. Puede aconsejarle, pero no darle una reprimenda. Los médicos no son más que funcionarios. Tipos grises sometidos a la maquinaria estatal y que viven de los impuestos de la gente. No están entregados a sus clientes, los pacientes, sino al gobernante, al Estado Omnipotente, y cuanto más crezca éste, más crecerá su negocio, ingresos y “derechos sociales”, Todo a expensas de una sociedad.

Sin ser médico, le prescribo que haga esto: trate a estos arrogantes como ellos le tratan a usted: humíllelos, envíelos al carajo. Si el doctor le abronca por cualquier razón, dígale lo que es: “parásito” económico, “mantenido del pagador de impuestos”, “residuo gubernamental”, “funcionario”.

Si tan necesarios son para sociedad, ¡privaticemos la medicina ya! El Estado es ineficiente por definición. Si el Gobierno se apropia de la sanidad, nunca funcionará bien. No le va a costar más que los impuestos que paga ahora en este concepto. Con la privatización rotunda y absoluta, seguro que el sector obtendrá enormes ingresos y tratarán al paciente como lo que es: un cliente y no un número de la seguridad social o vulgar ganado. Y evidentemente, lo que hemos de evitar a toda costa es que estos lobbies de la vida sana cree un Estado Policial usando el cinismo de siempre. Que todas las prohibiciones, multas e impuestos a los estilos de vida son por nuestro bien.

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3 comentarios para “El Estado Policial de los médicos”

  1. ¿Cómo que pseudopolíticos?

    (Por cierto, lo que haces al final es una prescripción, no un diagnóstico).

  2. Anda, pues sí. Te nombro mi copy oficial. Honroso cargo que no está remunerado X-D

  3. Mi padre era médico, por lo que algo sé del tema. Y una de las cosas que sé es que estaba a favor de la privatización, incluso estando en la Seguridad Social.

    Y lo decía un médico que se había hecho médico “porque quería dar ayuda a los demás” XD.

    Saludos.

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