La oficialización de las lenguas ha de ser abolida

El ministro de Educación, Ángel Gabilondo, considera correcto que las instituciones impongan el catalán en las escuelas de Cataluña. No eligen los padres, elije el burócrata, el funcionario y el gobierno qué es lo que se habla y qué no. Según la constitución española:

Artículo 3.

1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.
2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.
3. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección.

Sin duda, el problema es la constitución ya que considera la lengua, no un instrumento para comunicarse que es su función, sino un hecho cultural hasta el punto de protegerla. Entre la clase media catalana todas las leyes a favor de la imposición del catalán y catalanismo están bien vistas. La idea de libertad individual en Cataluña es muy débil, casi no tiene peso. Cataluña es una región donde la figura del burócrata contra el individuo se eleva hasta grados inimaginables. Es pionera en la sumisión del individuo respecto al alto funcionario (políticos).

Al hablar con un catalanista partidario de la sumisión individual respecto a la lengua (que también los hay que no están a favor), siempre suena el mismo discurso. El que los medios de comunicación, lobbies y políticos han ido inculcando o “concienciado”. Son todos unos loros de repetición.

Uno de ellos es: “si no se protege el catalán, desaparecerá”. Es curioso que digan esto cuando ni en la época franquista, donde el catalán estaba prohibido, el idioma desapareció. Esta gran mayoría no ve algo evidente. La sociedad es diversidad. Hay gente de derechas y de izquierdas. Gente racista y antirracistas. Religiosos y ateos. Hombres y mujeres… y en fin. En Cataluña la gente habla catalán, hasta el punto que hay personas que han de hacer esfuerzos titánicos para expresarse en castellano. (Personalmente conozco algunos casos de estos).

Los simpatizantes de la imposición, catalanista en este caso; o no entienden que la sociedad es diversidad y cada uno tiene libertad de expresarse como quiera sin que ninguna lengua muera, o simplemente abogan por el pensamiento único al que sólo se llega mediante los lavados de cerebro mediáticos, leyes que regulen los estilos de vida y multas. Usar una lengua u otra para comunicarse está relacionado con la libertad de expresión.

Si desde arriba, desde el Poder, se impulsa una lengua, y siempre que se fomenta un idioma se discriminan los otros, simplemente se restringe la libertad de expresión. Si un padre quiere que su hijo sólo hable castellano, euskera, catalán, árabe o aranés, tiene todo el derecho a que así sea sin que nadie le multe ni persiga. Decir algo así en Cataluña es como un pecado mortal.

Oficializar una lengua no sirve de nada si popularmente no es aceptada. En Cataluña hay un alto número de inmigrantes (un 15% de la población total si no recuerdo mal). Muchos van a cursos de catalán porque el Gobierno local les obliga y de paso les intentan inculcar el “espíritu nacionalista”. Personalmente he hablado en catalán con inmigrantes que han realizado esos cursos y en ocasiones no he entendido casi nada de lo que dicen (hay que decir que yo primero aprendí catalán y luego castellano, el catalán es mi lengua materna y lo hablo y entiendo perfectamente). Esta gente acaba los cursos y sigue hablando en castellano. Tienen todo el derecho a hacerlo. Es más, en el patio de las escuelas públicas se habla castellano, no catalán. Ocurre lo mismo que en la época franquista. En aquel momento el régimen restringía una lengua (de forma muy dura, mediante la prohibición directa), pero jamás logró erradicarla. Ahora el gobierno pretende promocionar esa lengua perseguida (lo que equivale a restringir el castellano) y tampoco le funciona. Al final, la gente elige y no un burócrata desde su despacho.

Otro discurso que suele oírse entre los partidarios de la imposición es: “estamos en Cataluña y se ha de hablar en catalán. Si yo me fuese a otro país, aprendería ese idioma para integrarme”. Algo así también lo suelen decir el resto de españoles sobre los inmigrantes usando como idioma el castellano. Bien, lo que cada uno haga cuando se va fuera de su país, es asunto suyo. Tales acciones no significan que deban ser impuestas. Si usted se va a Arabia Saudita, tal vez se quiera vestir como ellos, pero de aquí no deriva que tenga que imponerse tal vestimenta a quienes quieran seguir con el ropaje occidental. Nuestras acciones repercuten en los demás y nosotros mismos conformando así nuestras preferencias y estilos de vida. Si un inmigrante abre un establecimiento y coloca todos los letreros en árabe, es su problema. Algo así reducirá su clientela, pero si su clientela sólo es aquella que habla árabe y al empresario ya le va bien esa demanda, nadie, absolutamente nadie, tiene el derecho a que corrija su elección. Evidentemente, ocurre lo mismo cuando un comercio sólo rotula en castellano. Es su negocio, su riesgo y su libertad. Cuando el Poder le prohíbe ejercer su libertad, se vuelve un tirano. El Poder se vuelve el enemigo de la sociedad y hombre libre.

En Estados Unidos no hay idioma oficial. Nadie está obligado a aprender inglés. La sociedad ha elegido un idioma y ese es el que se habla junto con muchos otros, entre ellos el castellano que goza de gran salud en algunas partes del país. Declarar una lengua oficial es instaurar la crispación, el odio, condenar la libertad de expresión y estilos de vida. Algo así, es digno de un estado totalitario, por más demócrata que se haga decir. Si no hay capacidad de elección del individuo, el sistema se vuelve una democracia formal pero no funcional.

La situación actual no es sorprendente viendo una constitución que tiene más rasgos totalitarios que liberales. Ninguna lengua ha de ser impuesta ni oficializada. Que la gente elija qué quiere hablar.

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7 comentarios para “La oficialización de las lenguas ha de ser abolida”

  1. Orden espontáneo es el termino clave en esté asunto. Algo que los burócratas no conocen, solo se limitaron a concurrir a la escuela y luego a la universidad,como consecuencia son ignorantes.

  2. Estoy de acuerdo. En Miami no hay lengua oficial, los individuos han tomado como preferente el castellano y otros el inglés, y así se refleja en documentos oficiales.

  3. Totalment d'acord!

  4. Estoy de acuerdo.

    En relación a lo que dices sobre la falta de libertad individual en Barcelona me sorprendió ver en la parte de atrás del ticket del autobús la obligatoriedad de ceder el asiento a ancianos e impedidos, bajo pena de multa.

    Es un ejemplo banal, pero me resultó chocante que un acto de civismo voluntario tan simple se haya también regulado.

  5. ¿Tú también te has creído que el catalán estaba prohibido durante el franquismo? Si así fuera, ¿cómo es que se publicaban libros, revistas, discos… en catalán, sin esconderse? No caigamos en las mismas mentiras y falsedades históricas que algunos nacionalistas quieren colar.

  6. Es un tema interesante. Mantienen al respecto un interesante debate permanente en el programa de “La estrella polar”…

    Yo pienso que en España fue un logro que se reconociera la oficialidad de las lenguas regionales, un logro que se remonta no sé si a la II República, pero, vamos, tiene que ver con nuestro constitucionalismo, que es una realidad específica de nuestro país…

    Orden espontáneo o no, es otro tema muy interesante, yo no creo que pagar impuestos forme parte de un orden espontáneo, ni escolarizarme, son temas interesantes que deben abordarse con prudencia. Efectivamente, un gobierno dogmático y adoctrinador puede ser terrible, porque luego es mucho más difícil deshacer sus ideas.

  7. Estoy totalmente de acuerdo, yo soy nacida en cataluña y entiendo y hablo perfectamente el catalan, pero me expreso mucho mejor en castellano, la tirania de estos politicos catalanes llega hasta el punto de obligar a los funcionarios (lo digo por experienca) a sacar el nivel C de catalan, cuando yo entre de funcionaria eran tiempos de la UCD de suarez nadie me pidio el nivel C de catalan, y me niego y me seguire negando a que alguien me imponga que estudie y aprueba un idioma, es reallmente vergonzoso lo que tiraniza a la gente estos politicos catlanes de pacotilla, en vez de preocuparse tanto del catalan (que la inmensa mayoria entiende y habla) deberian preocuparse de crear y mantener puestos de trabajo que se estan manrchando de cataluña montones de empresas, dejar de crear cargos y carguitos que solo hacen que enriquecer a la clase politica y dejar vivir en paz a los pobres catalanes, sin apabullarlos con tantas obligaciones, prohibiciones etc, y mientras las autopistas siguen siendo de pago y nos clavan a impuestos.

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