Individualismo metodológico sobre el aborto. Las responsabilidades no nacen del bien común. Respuesta a Albert Esplugas (II)

Albert Esplugas contesta mi crítica, a raíz de una nota que escribió en relación al aborto y obligación de cuidar a los niños por parte de sus progenitores. Uno de los puntos que no veía claro en la nota de Albert fue la siguiente afirmación: “los padres estarían obligados a cuidar de sus hijos”. Albert nos lo relata matizando, con otros artículos, el significado de “obligados”. Es una explicación más plausible:

“Los padres pueden traspasar el niño a otra familia (dadas ciertas condiciones que comento en la discusión del segundo artículo) sin que el sustento se vea interrumpido”.

No voy entrar en esto, que ahora es secundario en esta nota, pero Albert, aunque lo niega en su segundo artículo, concibe totalmente que el niño es propiedad privada de los padres, o de la madre al menos. Para demostrar lo contrario hace una serie de piruetas qué no sé muy bien como se sostienen. Tal vez esto nos de pie a otra nota, pero de momento lo dejamos aquí para centrarnos en lo realmente importante para esta discusión.

Empezamos con lo interesante. Albert insiste en mantener unas obligaciones positivas fuera del contrato:

“Por otro lado, no entiendo a qué viene tanta reverencia por las obligaciones positivas derivadas de los contratos cuando se niega la obligación positiva que es consecuencia de poner a alguien en peligro”.

Si la obligación positiva está fuera del contrato, ¿qué sentido tiene? Ninguna. Una obligación positiva es la contraparte, la deuda, de un contrato donde las partes han acordado una serie de derechos y obligaciones. La obligación positiva fuera del contrato, en una visión liberal, no tiene sentido alguno, es colectivismo. Son obligaciones nacidas de un jerarca moral. La relevancia es importantísima. A raíz de aquí, reprochaba a Albert que su visión de las obligaciones positivas son como el contrato social. En su réplica, el autor nos responde:

“La tesis que planteo no es ningún ‘contrato social’. De hecho no es ni siquiera un contrato. Se trata, pura y simplemente, de no ‘externalizar tus costes’ como hace el Estado, sino de cargar con las consecuencias de tus actos cuidando de la persona que tú (y nadie más) ha puesto en una situación vulnerable y de dependencia. No tienes ninguna obligación de socorrer a gente que está en peligro por causas diversas ajenas a tu persona, pero sí tienes la obligación de socorrer a la persona que tú has puesto en peligro…”. (Cursivas mías).

Desde un punto de vista liberal, la respuesta es sorprendentemente socialista. Primero, Albert defiende que su tesis de prohibir el aborto ha de ser impuesta por una causa de responsabilidad social, paternal en este caso. Algo así, está totalmente fuera del análisis del individualismo metodológico. El autor, esta vez, se proclama más responsable que los padres y les dice qué han de hacer y qué no:

“Se trata […] de cargar con las consecuencias de tus actos cuidando de la persona que tú (y nadie más) ha puesto en una situación vulnerable y de dependencia”. (Cursivas mías).

La postura es arbitraria, anti individualista y colectivista. De hecho, es el mismo principio que usan los ecologistas (pero Albert no lo aceptará, por eso apunto que es arbitraria). Estos, como ya sabemos, afirman que las empresas (agrupación de actores económicos) y hombre singular ponen en peligro el planeta con sus actos al producir bienes, y en el consumo de estos y otros para su bienestar. Por ejemplo, ponemos gasolina al auto para satisfacer una necesidad. Lo que ocurre, es que algo así genera un coste que pone en peligro al planeta y lo vuelve más “vulnerable”. Esto significa, que debido a la magnitud del hombre en la Tierra (somos muchos), situamos al planeta en una entorno de “dependencia” respecto a nosotros. Desde el punto de vista ecologista, el planeta se ha vuelto vulnerable y dependiente respecto a nosotros, la humanidad. ¿Solución? Imposiciones del científico, del político, del lobby para frenar tal situación. ¿Cuál? Multas, restricciones de todo tipo y prohibiciones. ¿Por qué el gobierno actúa así? Porque se proclama el responsable. Es un efecto causa-responsabilidad.

Tal análisis puede tener partidarios y detractores. ¿Por qué los liberales se oponen? Por el tipo de análisis y consecuencias. El análisis ecologista es colectivista: considera la sociedad y humanidad un todo, donde el individuo singular es una pieza del engranaje. El método del individualismo metodológico nos dice todo lo contrario: las restricciones al individualismo van contra las libres decisiones del actor económico y social. El hombre no mide las consecuencias de lo que supuestamente le pasa al planeta en el muy largo plazo porque no lo percibe o no tiene sufriente información como para aceptarlas como verdad. ¿Por qué para el mercado el petróleo no se agota? Porque su precio aún es bajo. Cuando se dispare, el mercado lo considerará escaso y buscará alternativas. El hombre siempre ha actuado así. El mercado evoluciona por esta razón, porque se encarga de satisfacer la más urgente de las necesidades, no las que no conoce ni puede predecir.

En el caso de la nota de Albert, el autor nos indica que la responsabilidad no nace de las consecuencias directas del hombre libre sobre el mismo, sino que algunas (de ahí la arbitrariedad), han de ser impuestas por alguien con una visión más social y global, el jerarca. Es éste quien interpreta el devenir de la sociedad de forma recta, ya que el hombre en libertad es incapaz de medirlas debido a su “limitada” visión social.

Hemos de dejar meridianamente claro que una obligación negativa, sólo puede existir si hay una contraparte expresa que ha dado su consentimiento. La obligación positiva es una deuda contraída con alguien. La obligación negativa sólo puede nacer de un contrato, fuera de éste, no tiene sentido alguno. Reitero lo que apunté en mi nota anterior, la extrapolación que hace Albert de las obligaciones negativas, son lo mismo que el contrato social. Esto significa que será partidario, por ejemplo, de constituciones o cartas magnas, esto es: de las obligaciones negativas del Estado. ¿El Estado tiene derecho a proclamarse defensor o tomar responsabilidades de nada sin el consentimiento expreso del hombre? Sí en el caso de Albert, ya que descontextualizamos la obligación negativa.

El autor me pregunta:

“… [S]i coges a un niño a cuestas para enseñarle a nadar en el mar y luego, cuando estás mar adentro, te cansas y no estás dispuesto a hacer el sacrificio de devolverlo a la orilla, ¿puedes abandonarlo allí mismo y dejar que se ahogue? ¿Tienes la obligación positiva de devolverlo a la orilla o tienes derecho a dejar que se ahogue?”

Como el tema “niño” acelera el corazón de todo el mundo, lo podemos cambiar por persona de cuarenta años que no sabe nadar, si queremos. No existe la obligación positiva de ayudar a nadie. Albert confunde obligación positiva, que no es más que una imposición moral, con castigo posterior de la justicia (no confundir con “la ley”). En el caso que alguien deje a otra persona en medio del mar y ésta no sepa nadar, no se le puede obligar al primero a rescatarlo, como tampoco se le puede obligar a quien es un simple espectador. No se puede discriminar en este aspecto, es arbitrariedad. En todo caso, y esto es lo importante, si el “abandonado” (palabra un tanto dramática) muere, tendremos que ver si quien lo ha dejado ahí es culpable de asesinato. Con la poca información que tenemos, responderemos que sí, y éste tendrá que ser castigado por la justicia. No será castigado por haber fallado a su “responsabilidad positiva”, ya que no existe, sino que será castigado por haber atentado contra uno de los pilares del derecho natural: la vida de otra persona.

Ahora, relacionamos esto con el aborto. ¿Ha de ser la madre castigada por la justicia por abortar? No. ¿Por qué? Porque no atenta contra la vida de nadie. El feto no tiene derechos ni obligaciones, no puede entenderlos ni seguirlos ni responder por nada que haga. El feto es propiedad privada de la madre. El feto roba producción a la madre sin su consentimiento (en el caso que ella no lo desee). La madre tiene todo el derecho a abortar. No se la puede considerar una criminal. Aquí, Albert no contestó a un punto de mi crítica. ¿Si el feto tiene derechos, por qué no lo tienen los animales? También son seres vivos.

En este punto me hace una pregunta directa otra vez:

“¿[A]ceptas que si alguien crea un incendio deliberadamente, con la intención de que se queme el edificio entero, tiene la obligación de socorrer a los que están dentro? En otras palabras, la obligación de evitar que se consume el crimen en su totalidad”.

Lo que acabamos de ver. No tiene obligación (moral) alguna de hacer nada. En una acusación individual —o varias— se le acusará de delitos contra la propiedad privada y la vida. El mal está hecho, y aunque no muera nadie, el causante del desastre, seguirá siendo culpable de crímenes y tendrá que pagar los costes que ha ocasionado. No se puede acusar a alguien por lo que ha hecho, y a la vez, por lo que no ha hecho (no ayudar). Es un juicio moral, anti individualista, arbitrario y colectivista. Sin darse cuenta, Albert considera al criminal como tal sin contemplar que tal vez no lo sea. Creo, y esto es un juicio personal que intuyo por lo que he leído, que Albert no distingue entre defensa y juicio posterior. Las reglas de cada uno son diferentes. Luego lo volveremos a anotar.

En este punto el autor da vueltas sobre lo mismo una y otra vez. Nos pone otro ejemplo, pero con un coche bomba ahora:

“Alguien que pone un coche bomba quizás solo quiere dar un susto a las autoridades sin que haya muertos, pero si varios civiles entran en el auto justo cuando explosiona, su intención no le exime de responsabilidad. La acción de colocar la bomba fue deliberada, y la bomba es la causa única y previsible de la explosión y sus consecuencias. Si los civiles dentro del coche siguen vivos ardiendo, ¿no tiene el individuo que los ha puesto en esa situación la obligación de socorrerles? ¿Tiene derecho a ‘no poner en peligro su vida’ o a no realizar un ‘acto de solidaridad o altruista’? No se le pide [exige] que sea ‘solidario’, sino que salve la vida de aquellos a los que ha puesto en peligro de muerte y están agonizando por su culpa. En el caso de los progenitores no existe este componente de ‘agresión’ y ‘culpa’, pero sí son la causa de que el nuevo ser exista y se encuentre en una posición vulnerable/dependiente (en peligro de muerte).”

Da igual lo que pretenda quien pone un coche bomba. Directamente es culpable de atentar contra la vida de otros y destrozar la propiedad privada ajena. No es cuestión de intencionalidad en este caso, sino de hechos. Estas excusas de “yo no pretendía…” son absurdas y no tienen sentido. Aquí, Albert, relacionando la responsabilidad con el aborto otra vez. Parte de la base que el feto tiene derechos. Vuelvo a lo de antes. ¿Entonces también lo tienen los animales? ¿Si los animales no lo tienen porque son animales y el feto una persona en potencia, si vienen marcianos tampoco tendrían derechos?

Y vuelve sobre el tema antes mencionado:

“Dice Valín que no hay una relación causa-efecto entre poner en peligro a alguien y socorrerlo. Y es cierto, lo que hay es una relación causa-responsabilidad”

Esta “causa-responsabilidad” del autor es tan cierta como la de los ecologistas. Es colectivismo, es una relación arbitraria e inventada. El individualismo metodológico, tal y como lo entendemos los “austriacos”, sólo establece relaciones de causa-efecto sobre el individuo. El autor aboga por un grado de socialismo o responsabilidades sociales, que en este caso son paternales o de los progenitores.

En mi nota anterior, afirmé que el autor de un crimen no tiene la obligación de entregarse. Albert afirma y pregunta:

“Desde luego el asesino tiene la obligación positiva de entregarse, pues no es más que el reverso del derecho de la víctima a aprehenderle (o de la ausencia de un derecho a huir). Decir que el asesino no tiene la obligación de entregarse equivale a decir que tiene derecho a huir, y un derecho a huir equivale implica un derecho a defenderse de quienes le impiden huir, lo que en última instancia significa que el asesino tiene derecho a defenderse de las víctimas que intentan ajusticiarle. ¿Está de acuerdo Valín con esta conclusión? Lo dudo.”

No tienen una obligación individual de entregarse, pero sí social. Esto muestra más claramente el análisis anti individualista de Albert. En los comentarios, Judas apunta algo que iría por la respuesta correcta:

“Valín no sé, pero el resto del mundo civilizado sí. Y si no puedes pagarlo, te ponen un abogado de oficio”.

Efectivamente, carece de sentido exigir a cualquier persona que no se defienda aunque no tenga razón. Albert lo juzga en un terreno colectivista, no individual. Es algo totalmente antinatural, por eso hay justicia. Si la responsabilidad colectiva fuese un axioma —tal y como pretende Albert y los pro–life— la justicia no existiría ya que todo el mundo se entregaría o ni siquiera cometería crímenes. Aquí llegamos a algo interesante sobre las contradicciones del análisis metodológico individualista (del liberalismo) y el de Albert que lo contrapone. La justicia (liberal) no responde a crímenes contra la sociedad, el rey o autarquía (origen del derecho penal), ni bienestar colectivo: sino contra el individuo.

El criminal, si huye de un crimen, pierde sus derechos en una zona concreta, pero deducir de aquí que el criminal no puede defenderse, en el campo de la justicia donde se diferencia significativamente del de la defensa, no tiene vínculo alguno. Una cosa es la defensa, otra el juicio. En ambos por eso, todos tienen el derecho negativo a defenderse y mantenerse con vida. En un juicio, no sabremos si el presunto criminal realmente lo es o no. Este es el problema de los ejemplos, no representan la complejidad de la realidad.

En su última nota, Albert sólo añade ejemplos a su teoría, pero no está respondiendo a lo que le pedimos:

  1. Cómo demuestra que la teoría pro–life no se sale del individualismo metodológico.
  2. Si extrapola las obligaciones negativas fuera del contrato —único lugar donde tienen sentido— cómo no puede aceptar otras teorías relacionadas con éstas.
  3. Cómo mide el autor dónde para la “responsabilidad” por la que aboga, para dejar invalidadas otras teorías que derivan del mismo principio colectivista, por ejemplo, el ecologismo. Expresado de otra forma, dónde está ese barómetro que mide las relaciones “causa–responsabilidad”. ¿Qué es la responsabilidad para el autor?
  4. Si el feto es un ser vivo con derechos —en lugar de propiedad de la madre— por qué no se le puede aplicar lo mismo a los animales.
  5. Por qué la visión pro–life, o más concretamente la del autor, está por encima de la elección de los padres cuando el aborto no es un crimen.
  6. Quién es alguien para proclamarse valedor de la moralidad, o imponer que es lo realmente “responsable” fuera del análisis del individualismo metodológico o de las relaciones causa–efecto de la acción humana.
  7. Aquí añado una cosa. Teniendo en cuenta el carácter “utilitarista” de Albert en otros temas. ¿Qué ocurriría si el aborto tuviese un efecto positivo en la sociedad? Concretamente me estoy refiriendo a la visión de Steven Levitt y Stepehn Dubner. En Freakonomics, los autores apuntan que el aborto, en Estados Unidos redujo drásticamente el crimen ya que las abortistas eran en su mayoría pobres y personas de clases marginales. Al abortar, no nacieron potenciales criminales. No digo que comparta la idea, en realidad no es más que un análisis inductivista. ¿Cómo responde Albert a esto?

Yo no dudo del liberalismo de Albert Esplugas. Tampoco que no sea Anarcocapitalista, ¡qué lo es! Pero en este punto del aborto, recurre a una especie de responsabilidad colectivista que se sale del análisis liberal.

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21 comentarios para “Individualismo metodológico sobre el aborto. Las responsabilidades no nacen del bien común. Respuesta a Albert Esplugas (II)”

  1. 1• Cómo demuestra que la teoría pro–life no se sale del individualismo metodológico.

    El feto es un individuo.

    2• Si extrapola las obligaciones negativas fuera del contrato —único lugar donde tienen sentido— cómo no puede aceptar otras teorías relacionadas con éstas.

    Creo que en realidad querías decir “extrapolar las obligaciones positivas”. Pero básicamente, porque otras teorías son otras teorías. A lo mejor son esas otras teorías las inconsecuentes.

    3• Cómo mide el autor dónde para la “responsabilidad” por la que aboga, para dejar invalidadas otras teorías que derivan del mismo principio colectivista, por ejemplo, el ecologismo. Expresado de otra forma, dónde está ese barómetro que mide las relaciones “causa–responsabilidad”. ¿Qué es la responsabilidad para el autor?

    Porque la Tierra no es un ente racional, no es una persona, no puede ser sujeto de derechos y obligaciones, de ninguna clase.

    La responsabilidad ambiental en realidad es una responsabilidad con respecto de los bienes y derechos de los que usan ese medio ambiente, de otros seres humanos, es una responsabilidad extracontractual y difusa que puede ser muy criticada por otros motivos, pero no tiene nada que ver con la responsabilidad de la que hablan los ecologistas. El ser humano no tiene, ni puede tener responsabilidad alguna de carácter jurídico o ético hacia el planeta Tierra o la naturaleza, solo hacia sus otros semejantes, los seres humanos.

    4• Si el feto es un ser vivo con derechos —en lugar de propiedad de la madre— por qué no se le puede aplicar lo mismo a los animales.

    Porque los animales no son personas. No son seres racionales, no pueden ser sujetos de derechos y obligaciones, digan lo que digan los ecologistas.

    5• Por qué la visión pro–life, o más concretamente la del autor, está por encima de la elección de los padres cuando el aborto no es un crimen.

    Porque el liberalismo no es lo mismo que el liberacionismo. Hay cosas de las que le ser humano no puede ser libre, del azar, de la leyes fisicas y biologicas, etc. El liberalismo trata de reducir la coacción de la sociedad y de otros individuos sobre el individuo, y un embarazo, en principio no es un acto de coacción salvo que medie engaño o violación.

    6• Quién es alguien para proclamarse valedor de la moralidad, o imponer que es lo realmente “responsable” fuera del análisis del individualismo metodológico o de las relaciones causa–efecto de la acción humana.

    Causa: mantenimiento de relaciones sexuales libres y consentidas, echando un pulso al azar y la biología.
    Efecto: embarazo no deseado
    Responsabilidad: padres respecto del hijo concebido sin coacción alguna.

    7• Aquí añado una cosa. Teniendo en cuenta el carácter “utilitarista” de Albert en otros temas. ¿Qué ocurriría si el aborto tuviese un efecto positivo en la sociedad? Concretamente me estoy refiriendo a la visión de Steven Levitt y Stepehn Dubner. En Freakonomics, los autores apuntan que el aborto, en Estados Unidos redujo drásticamente el crimen ya que las abortistas eran en su mayoría pobres y personas de clases marginales. Al abortar, no nacieron potenciales criminales. No digo que comparta la idea, en realidad no es más que un análisis inductivista. ¿Cómo responde Albert a esto?

    El problema no es el argumentario “utilitarista”, sino si se esta argumentando correctamente. Veamos: Levitt y Dubner presentan el aborto como útil socialmente porque ayudo a reducir drásticamente la criminalidad al no nacer nuevos criminales.

    Para empezar ambos autores parten de una idea de criminalidad=probreza, típicamente progresista, y que no me molestaré en analizar. En segundo lugar, la existencia de amplias masas de pobres y marginados en Occidente estamos cansados de recordar que es fruto de las restricciones a la prosperidad a causa de una legislación intervencionista. En tercer lugar, en una sociedad de libre mercado y capitalismo sin restricciones ningún embarazo supondría aumento de la criminalidad o de la pobreza, antes al contrario, nuevos nacimientos suponen nuevas oportunidades de negocio y generación de riqueza, futura mano de obra con o sin cualificar, etc, es decir, la natalidad es utilitariamente positiva, es un juego de suma positiva. Finalmente, el aborto y el control de la natalidad solo son “útiles” en países con gran intervencionismo, socialistas o comunistas, donde se ha de recurrir a estos para solucionar los problemas que han creado al desajustar el equilibrio natural entre riqueza/población.

  2. Jorge, soy nuevo por aquí, así que me presento. Soy Carlos.
    Una vez presentados, procedo a decirte los errores que creo ver en tu argumentación.

    1) Dices que abortar intencionadamente no atenta contra la vida de nadie.

    ¿Para qué valores de “nadie”? ¿No es un feto un ser humano?

    2) Aseguras que rechazar el aborto porque se mata a un feto es como aprobar el ecologismo porque hacemos daño a animales y al planeta.
    Eso no nes cierto. El liberalismo se encarga de la libertad del ser humano, no de la naturaleza. El feto es humano. Las focas, no.

    El feto no pertenece a la madre, como no pertenecen sus hijos ya adultos.

    3) Dices que el feto roba a la madre recursos.

    Pero eso no es cierto, ya que no lo hace intencionadamente, lo cual le resta toda responsabilidad en el suceso y, por tanto, nuestra capacidad para castigarlo matándolo.

    4) Luego dices que Albert confunde obligación de sacar del lío en que metiste a alguien con la consecuencia justa de no hacerlo, y tratas de separarlo de la obligación positiva contractual.

    Pero es que, igualmente, yo puedo decirte que confundes la obligación positiva contractual que uno asume cuando firma un contrato, con el castigo posterior de la justicia en caso de no cumplirlo.

    A mí me parece que lo que dice Albert Esplugas tiene mucho sentido.
    No es “obligación de ayudar”, Jorge, es “prohibición de agredir”. Si tú dejas al que no sabe nadar en el agua, ya le estás agrediendo, no necesitas esperar a que se ahogue.

    Además, si tus acciones conscientes y no coactivas generan vida humana, eliminarla no es sólo fallar a esa vida humana a la que en principio diste la vida, sino algo mucho peor e incuestionable: matar a un ser humano.

    Me sorprende que pienses que el feto no es humano, ¿cuándo se empieza a ser humano para disfrutar de la no agresión de los demás?

    Por cierto, no digas ante cada cita de Albert que es anti-individualista, puesto que de las citas que pones no se deduce eso.

    Me llama la atención esta pregunta:
    “Por qué la visión pro–life, o más concretamente la del autor, está por encima de la elección de los padres cuando el aborto no es un crimen.”
    ¿Y por qué das por hecho que el aborto no es un crimen? Creo que se llama petitio principii

    “Quién es alguien para proclamarse valedor de la moralidad, o imponer que es lo realmente “responsable” fuera del análisis del individualismo metodológico o de las relaciones causa–efecto de la acción humana.”
    No es moralidad, es justicia.

    Un saludo.

  3. Hola Carlos,

    Un feto no es un ser humano, es un feto. No está completo. Uso el ejemplo de Aristóteles, una semilla no es un árbol, es potencialmente un árbol. Pisar una semanilla no es cortar un árbol. Tampoco es que sea algo muy transcendente. Negar, por otra parte, que el feto no es propiedad de la madre no tiene mucho sentido. Está dentro de ella y es la única que podría asegurar sus derechos en caso que tuviese. El feto es totalmente propiedad de la madre.

    La crítica que he hecho, se basa en que la relación de causalidad–responsabilidad es arbitraria, como la ecologista. No sé por qué prestáis más caso al ejemplo que a la estructura de la idea. No es cuestión de criticar al ecologismo, sino buscar por qué la responsabilidad que cita Albert tiene sentido dentro del individualismo metodológico. ¿La hay? ¿Dónde? ¿Cómo? ¿Cómo se articula? ¿Hasta dónde llega? Estas son las preguntas, no el ejemplo. ¿Por qué los sindicatos no tienen razón al decir que el trabajador depende de la empresa y que por eso no tiene derecho a despedirlo ya que el despido es un drama? Hoy día, al menos en España, despedir a alguien significa dejarlo desprotegido. La empresa ha causado, insisto hoy día, una relación de dependencia y vulnerabilidad del trabajador hacia le empresa. Insisto, no te fijes en el ejemplo, es la explicación de los tontos y si lo rebates te pondré otro. Busca una solución a la teoría. Sólo así, mi postura quedará invalidada del todo.

    Imagínate que te atropella un coche, sin querer claro. ¿No ha de tener responsabilidad el conductor? Te ha matado. No es cuestión de intencionalidad, sino de agresión. Imagínate que te ataca un borracho que va drogado además. Él no es consciente de nada probablemente. ¿Y si un loco te ataca? ¿Es inocente? ¿Importa realmente que fuese consciente de lo que hacía? Dos niños están jugando, y un mata a otro sin querer. ¿Es inocente? ¿Qué pasaría si la madre de la víctima interpone una querella contra la madre del “asesino”? ¿Ha de fastidiarse y pensar que las cosas son así? ¿No la tendrán que indemnizar también? Tal vez la madre del “asesino”no tenga culpa, pero menos la tiene la madre de la víctima.

    O yo no entiendo tu punto cuatro, o me has entendido mal. No he dicho en ningún lugar de meter a la cárcel a nadie por no cumplir un contrato. Si alguien deja a otro en mar abierto, muera o no, puede ser denunciado ante la justicia de forma individual. De aquí, no se deriva en absoluto, que tenga que ayudarlo. Albert también ha reconocido que no hay causalidad.

  4. Iván Moreno abril 25, 2009 a 22:21

    <>Pero en este punto del aborto, recurre a una especie de responsabilidad colectivista que se sale del análisis liberal.<>La postura de Albert no difiere, salvo en la forma de utilizar los términos, de tu acusación de asesinato para aquel que deja indefenso a un niño (hombre de 40 años) en el mar.

    Me da igual hablar de la responsabilidad del padre con el feto o bebé o hablar de que eliminarlo o dejarlo morir de inanición o abandonarlo en un contenedor es un asesinato. Son dos caras de la misma moneda. No querer verlo es retorcer demasiado los argumentos, Jorge.

    Así, hablar de la responsabilidad de alguien que pone a alguien que no puede dar opinión en peligro, en absoluto es una responsabilidad social. Es una defensa de la libertad individual. De la vida de aquel que no puede dar consentimiento.

    Un saludo

  5. No he comentado nunca en este blog, aunque lo sigo, pero ya se sabe que el aborto es algo que anima a discutir.
    Yo estoy contra el aborto, simplemente por el principio de no agresión.
    Claro que yo sí creo que el feto es un ser humano. No es un adulto, no es un niño, pero no es incompleto. Es un individuo completo en un estado de desarrollo anterior. Y, desde luego, pertenece a la especie humana. Pisar una semilla no es talar un árbol, pero es eliminar un individuo de la especie a la que pertenece el árbol ¿o acaso alguien pensaría que una especie vegetal se ha extinguido si aún quedaran semillas de ella? ¿o una especie animal, si se conservaran embriones congelados?
    Así que si un individuo de la especie humana no agrede a nadie, (y no puede hacerlo porque no tiene capacidad)aunque sí es cierto que le causa perjuicio ¿cómo se justifica que se le pueda agredir? y,aun suponiendo que los perjuicios justificaran la agresión defensiva ¿cómo puede hacerse con esa desproporción? sería como considerar justo matar a quien nos roba parte de la comida.
    Aunque no tenga aún las capacidades propias del hombre, el embrión y el feto son humanos, de la misma forma en que un ser humano que pierde esas capacidades sigues siendo humano, o lo es el que no llega nunca a adquirirlas.
    Yo no veo nada más racional y objetivo que el genoma para considerar a alguien humano.
    Y nada más racional y objetivo que pertenecer a la especie humana para ser sujeto de derechos negativos.

  6. Iván Moreno abril 26, 2009 a 09:08

    <>Como el tema “niño” acelera el corazón de todo el mundo, lo podemos cambiar por persona de cuarenta años que no sabe nadar, si queremos.<>Es un detalle importante tratar esta afirmación.

    No, no se puede cambiar si queremos. No podemos. El ejemplo que pone Albert sólo tiene sentido con individuos incapaces de dar su consentimiento, o cuyo consentimiento queda tutorizado por un tercero.

    No se trata de que el niño acelere el corazón, sino de que el niño (al igual que el inconsciente o el demente) requiere que sus actos sean dirigidos por sus padres.

    Así, la pregunta no es baladí: Si un padre mete a su hijo en la psicina de su casa para darle un chapuzón, y como no le apetece seguir con el niño lo abandona en la piscina… ¿comete asesinato? ¿Debe ser castigado?

    Si la respuesta es sí, no hay diferencia alguna con las afirmaciones de Albert. No la hay. Y cualquier intento de hacerlas diferir no es más que autoengaño.

    Si la respuesta es no, sinceramente, da miedo.

    Un saludo

  7. Hola Ivan,

    “<>Así, la pregunta no es baladí: Si un padre mete a su hijo en la psicina de su casa para darle un chapuzón, y como no le apetece seguir con el niño lo abandona en la piscina… ¿comete asesinato? ¿Debe ser castigado?<>“

    No es la idea de castigo en la que difiero de Albert, si no el concepto de responsabilidad que usa Albert. Creo que queda bastante claro en el texto.

  8. Jorge, como manera de entretenerse en cuestiones como “obligaciones negativas”, “obligaciones positivas” (que creo que confundes términos, sinceramente, positivo es lo aceptado voluntariamente, negativo es lo implícito), cuestiones como agresión, contratos, individualismo metodológico, puede resultar interesante como ejercicio divagatorio. Pero para hacerlo de forma coherente quizás tendrías que explicarnos en qué momento los individuos empiezan a tener derechos. Es más, deberías indicarnos si entiendes la existencia de derechos positivos sólo o existen tambien los derechos negativos. Si consideras que existen esos derechos deberías indicarnos de qué manera se hacen realidad y si esa existencia obligan a todos.

    Pero antes que todo esto lo que hay es una verdad incuestionable: la existencia de la vida.

    Fíjate, si el feto no estuviera vivo no habría porqué matarlo, aunque no sea mas que porque para matar a algo o a alguien lo que primero tendría que ocurrir es que esté vivo.

    Por otro lado está la cuestión de si estamos hablando de derechos y quienes son los sujetos de derechos. No somos los liberales los que hablamos de los derechos animales, de las plantas o de todo el planeta en su conjunto ni nos consideramos, por tanto, defensores de eso que no reconocemos, sino que el individualismo metodológico, salvo que tu me quieras contradecir en eso, se ocupa del individuo humano, del ser humano. ¿Cuándo surge el ser humano? Esa es la cuestión de base. Si el ser humano surge cuando lo dice una ley estatal, es decir… a partir del nacimiento, por ejemplo, lo que hay antes de que nazca, ciertamente, según las leyes emanadas del Estado, no es un ser humano sino que puede ser considerado, conforme a las leyes emanadas del Estado, un agresor dejando su futuro en manos de…, según estipulen las leyes del Estado, de la madre, de los padres de las madres, del juez de paz o del verdulero de la esquina porque, como todos sabemos lo que dicta el Estado es ley y las leyes son, conforme al positivismo, lo que dictamine el poder del Estado.

    No sé si me entiendes.

    Ahora bien, si los individuos tienen un principio y un final y entendemos éstos momentos con principio y final de la vida, la determinación del principio y la aceptación del final como algo natural, con todo lo que ello implica, nos acerca a una realidad ajena al poder del Estado de tal manera que consideramos el derecho a la vida, ahora yo si hablo de derecho, como un derecho natural. Es un derecho natural que no surge emanado de poder estatal alguno y que forma parte intrínseca de la propia idea de individuo.

    Si no es así, hágamelo saber.

  9. “Iván Moreno dijo…”
    “Así, hablar de la responsabilidad de alguien que pone a alguien que no puede dar opinión en peligro, en absoluto es una responsabilidad social. Es una defensa de la libertad individual. De la vida de aquel que no puede dar consentimiento.”

    ¿Asi que estas a favor de los derechos animales, de aquellos que no pueden dar consentimiento?
    Un feto que no piensa, no siente, no ve, no oye, no respira por si mismo… es sagrado segun algunos, intocable y es un ‘asesinato’ si se le hace algo.
    Pero un chimpance, que es tan inteligente al menos como un niño de 3 años, que es consciente de su existencia, que siente, oye, ve, rie, etc… ese chimpance que es biologicamente como nosotros e intelectualmente como un niño, ese no tiene ningun derecho y puede ser enjaulado y experimentado.
    Algo no cuadra, si hacemos un esquema comparando las cualidades y capacidades de los dos, el que tendria que tener derechos es el chimpance no el feto.

  10. Mi anterior comentario no ha sido publicado (no sé si habré cometido un error) así que resumo.

    El feto es humano. La cualidad de ser humano es cualitativa, no puede ser cuantitativa. Así pues, un embrión es tan humano como nosotros.
    ¿Por qué? Inducción: No existe ningún momento de ruptura en el desarrollo del embrión que permita poner una frontera entre antes de ser humano y después. El momento en que empieza algo a ser un ser humano es el momento de la concepción, que es el único cambio cualitativo: Se pasa de dos entidades haploides a una diploide. Se pasa de entidades que no leen su código genético a una entidad que sí lo hace. Desde el embrión, todo cambio es producido por ese ADN que está leyéndose, y que provoca tanto la aparición del cerebro como la menopáusea en las mujeres de más edad. Si decimos que un embrión no es humano por no tener cerebro es como decir que una mujer no es humana hasta que tenga menopáusea, que es su estado final (y por tanto, innegablemente humano).

    Por tanto, matar a un embrión es asesinar. No tiene nada que ver con animales. Las focas son focas, no humanos. Los derechos sólo afectan a seres humanos, no tienen sentido en animales. Y mucho menos en planetas.

    Y, por último, sólo podemos agredir a alguien tanto como nos agreda él. Así, si un embrión está robándole recursos a la madre, particularmente no la está matando, y ella no puede matarle por más que no sea deseado. Sólo cuando el embrión pone en peligro la vida de la madre, ésta puede, en justicia, darle muerte a él.

  11. Hola Jorge,

    Creo que se entiende bien tu razonamiento. Pero realmente la responsabilidad sobre el feto es la que justifica el castigo. ¿Por qué razón si no debe haber castigo?

    La dejación de responsabilidad en el caso del padre y el hijo en la piscina no deja de ser una agresión al menor. Dicho de otro modo, para que no haya agresión el padre debe mantener la responsabilidad sobre el menor.

    Responsabilidad y agresión son las dos caras de una misma moneda.

    Diego Dacini:

    Te respondo con otra pregunta: ¿tiene derechos el hombre inconsciente por un golpe en la cabeza? ¿O le puedo matar sin castigo alguno?

    Un saludo

  12. Jorge estoy completamente de acuerdo con los comentaristas anteriores escocés y Carlos y Bastiat (espero que esta vez pueda ser publicado, pues tal vez en la anterior ocasión me equivoqué en esribir el berificado de la palabra).

    Razones:
    1º porque el feto es humano, y lo seguirá siendo desde el principio de su concepción mientras no se me demuestre que su ADN no lo es.

    2º porque si el feto es humano es un ser con derechos “per se”. ¿Dónde está escrito que un ser con ADN humano ha de estar a expensas de que otro ser con ADN humano le otorgue derecho alguno?

    3º porque el feto no adquiere derecho de existencia por ausencia o presencia de un contrato con él, pues si es surgido de un acto libre entre dos personas, ambas tienen un contrato con sus respectivas responsabilidades para con el feto. Es decir, el contrato lo tienen con su responsabilidad de sujetos libres, por lo que el feto no ha de ser la parte perjudicada del incumplimiento del mismo.

    4º porque el feto no es propiedad de nadie, ni siquiera de la madre, por mucho que lo afirme el hembrismo feminista (tal vez si fuera un clon de ella misma pudiéramos hablar de “su” propiedad).

    5º porque el aborto no es un hecho privado de la mujer, pues cuando aborta no se aborta a sí misma sino a otro ser que no es ella y no sólo de ella (y menos áun cuando dicha mujer se otorga poderes para imponer al padre obligaciones que ella no aceptaría que le fueran impuestas por él). Ya sabemos al respecto de ello como funciona la ley del embudo del hembrismo feminista. Y en este caso, por el hecho de quitar una vida humana (que no la suya y tal vez sin consentimiento del padre) sería más apropiado hablar de fascismo feminista que de mero hembrismo, pues estaríamos hablando de destruir vidas humanas ajenas (la del hijo biológicamente y la del padre psicológicamente ¿o es que si dicho aborto lo provoca el padre sin el consentimiento de la madre no sería visto como un asesinato del hijo y una destrucción psicológica de la vida de esa madre?

    6º porque el aborto cuando se eleva a categoría de acto político, deja de ser un acto individual, ya que pasa a ser sufragado con los impuestos de toda la sociedad; por lo que si se colectivizan sus costes ha de colectivizarse vía referéndum también su aprobación (y no como nos impone el hembrismo feminista, en donde el derecho al aborto lo tiene sólo la mujer y las obligaciones el conjunto de la sociedad).

    7º porque el aborto cuando se eleva a categoría de acto político de carácter generalizable (aborto libre) y con consecuencias públicas (caso de las pirámides de envejecimiento demográfico en los países desarrollados), su legalidad sin limites pone en grave riesgos y peligros la propia continuidad de dichas sociedades (por lo que de nuevo lo democrático es que ante ello sean las sociedades en su conjunto quienes deben posicionarse y, no solamente las mujeres como nos quiere imponer el hembrismo feminista).

    8º porque si el feto es un ADN humano, la cultura pro-live no define que un aborto, pueda ser o no ser siempre un crimen; sino que se opone a que con su legalización se niegue que se está matando a un ser humano, que es distinto (que un acto sea legal, no implica que “per se” sea ético, y menos para el liberalismo. Si el acto abortivo no respeta al individuo, lo ataca sin haber puesto previamente en peligro la vida de la madre, o no respeta los derechos en equidad de alguno de los padres, como ocurre con frecuencia en el caso del aborto, etc., no podemos hablar entonces de su legalidad lo convierta en un acto ético). De nuevo y una vez más legalidad que nos ha impuesto y nos quiere seguir imponiendo ideológicamente el hembrismo feminista, ideología como todo sabemos, alejada en todos y cada uno de sus principios de la ética liberal.

    9º porque para el liberalismo el respeto al individuo como ser humano no está en función de su temporalidad, sino en función de su potencialidad para serlo y, habiendo sido generado desde la libertad de sus progenitores, éstos ante el hijo adquieren un contrato con sus responsabilidades como padres. Primero de no agresión al hijo y segundo obligándose a ayudar a ese hijo para que su humana potencialidad pueda desarrollarse (con o sin presencia de dichos padres biológicos).

    10º porque en el aborto la bondad o maldad del mismo no reside en su utilitarismo (demográfico, eugenésico, feminista, etc.), sino si ante su inevitable existencia, éste está basado en los principios de respeto a la vida humana desde su concepción y, si no es posible ello, ante la decisión abortiva, es la sociedad en su conjunto vía referéndum quien garantiza que no sólo una parte de la misma se otorgue en exclusiva los poderes para llevarlo a cabo.

    Un saludo

    Pablo el herrero

  13. Hola Jorge,

    He colgado < HREF="http://www.albertesplugas.com/blog/2009/04/sin-derecho-a-ejercer-tu-derecho-respuesta-a-jorge-val%C3%ADn-ii.html" REL="nofollow">otra respuesta<>.

    Saludos

  14. No, Carlos.
    El feto es un feto humano.
    Los humanos esta claro que tienen derechos, la discusion estan en si los FETOS los tienen.
    La cualidad de sel ser humano es la civilizacion, el respeto y la cooperacion voluntaria. El feto no sera agredido porque es parte de la madre, propiedad de la madre, pero la madre decide.
    Es como pedir que un robot en construccion tenga derechos, que los chips tengan derechos,pues no, en el momento que el robot este formado y activo y piense y razone y sea consciente de si mismo y controle su propio cuerpo, las acciones que toma y respete a los demas y sea capaz de vivir en civilizacion entonces tendra derechos, pero las piezas no.
    Es como una caja de ikea, con piezas de un robot dentro, no tienen derecho las piezas, pero si las personas montan el robot y se activa y es inteligente, entonces ya sera disctutible el apagarlo, pero cuando lo estas montando puedes perfectamente decidir parar o dejar de seguir montandolo. El niño no se forma a si mismo, sino que es formado por la madre que suministra todo, el niño es un plano, como unas instrucciones de ikea o un programa informatico, pero un programa informatico de una inteligencia artificial de verdad no tendria derechos, el papel en el que esta no tendria derechos, los tendria la inteligencia artificial en si cuando este formada y activa, pero las piezas o el proyecto de montaje no.

  15. Respondo a una pregunta
    “Te respondo con otra pregunta: ¿tiene derechos el hombre inconsciente por un golpe en la cabeza? ¿O le puedo matar sin castigo alguno?”
    ¿Tienen efecto los contratos de un hombre muerto? Si.
    ¿Tienen efecto los testamentos o autorizacion de tutoria medica de un hombre inconsciente? Si
    Que una persona sea consciente y se entere de las agresiones que se hacen contra ella es lo menos, no lo hace menos agresion ni menos crimen.
    Es lo mismo violar una mujer consciente amenazada que drogarla y luego violarla, ambas son violacion, o dejarle inscosciente.
    De hecho estar inconsciente es como estar drogado o dormido, solo que ligeramente mas profundo y con mas aleatoridad de cuando se despertara, no se sabe puede ser en cualquier momento o nunca.
    El tema es cuando esta cerebralmente muerto, vegetal como dicen, entonces (en ausencia de contratos o cesiones de propiedad sobre su persona) ya no tiene derechos sobre su cuerpo (ni las posesiones que no haya entregado, cedido o donado). Ahora mismo la familia o pareja tiene derechos sobre el fallecido o en temas medicos la tutoria, pero podria ser una empresa criogenica autorizada si se quedara vegetal o demasiado malherido.
    Que los demas no se enteren de un crimen no lo hace menos crimen, solo hace al criminal mas afortunado.
    La persona incosciente es como una persona dormida o drogada y de todas maneras sigue siendo una persona, y las personas tienen derechos, el feto no es una persona, es un feto y no ha llegado a ser persona ni a ceder tutorias o testamentos, es un automata en construccion, un parasito automata que se dedica a rediriguir el cuerpo de la madre y a construir en su interior algo que en un futuro sera inteligente, pero mientras tanto no es mas que un parasito. Que puede ser bien recibido, o no.

  16. Iván Moreno abril 27, 2009 a 06:36

    Un niño de dos años, Diego, tampoco ha llegado a ceder tutorías ni testamentos. Y tiene el mismo derecho a la herencia que el feto, por ejemplo. ¿Puede la madre eliminar al niño de dos años?

    Persona, desde un punto de vista filosófico – jurídico, no es más que sujeto de derechos. Obviamente si partes de que no tiene derechos, pues no tiene derechos. Yo no lo comparto.

    Pero eso de todas formas, no era la cuestión del debate.

    Un saludo

  17. <>Un feto no es un ser humano, es un feto. No está completo.<> (Jorge Valín)

    Evidentemente, como siempre, siempre que se discute sobre el aborto, esta es la clave. El resto no sirve de nada si se parte de un principio equivovaco. Ahora bien, tu argumento como todos los que partís de algo que no tenéis la menor intención de discutir es superficial y vacío. ¿qué es no estar completo? ¿lo está un recién nacido? Y esa analogía de la planta ¿tiene algún sentido? ¿es una persona una planta?

  18. “Un feto no es un ser humano, es un feto. No está completo. (Jorge Valín)”

    Esto es introducir un peligroso concepto…. Definir calidades de humano.

  19. Bueno, estoy de acuerdo con la argumentación de Jorge y sólo quiero añadir que sobre el tema del aborto, y a diferencia de lo que afirman varios de los intervinientes, no pienso que la cuestión de si un feto es o no humano sea lo más importante.
    Lo importante es que se encuentra dentro del cuerpo de otra persona y, por tanto, ésta tiene derecho a expulsar de su propiedad (su cuerpo)a quien se ha convertido en un intruso.
    De todas formas no creo que un feto sea un ser humano.

  20. La existencia de está discución,mas allá de cual sea mi opinión personal,demuestra que la ética aprioristica debe se completada o matizada con la ética evolutiva, pues quedan muchos temas de “frontera” que la ética aprioristica por si sola no puede resolver.
    Si no estoy mal informado, ese es el criterio del Doctor Huerta de Soto, que considera a la ética evolutiva Hayekiana y a la ética Rothbardiana no como excluyentes sino como complementarias.

  21. Recomiendo esta conferencia. Al final del segundo vídeo, un joven hayekiano hace una pregunta refiriéndose al derecho natural… y recibe una buena tunda:

    http://fgbueno.es/med/2009abor.htm

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