El problema de Ben Bernanke

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), Ben Bernanke, ha advertido que no piensa hacer un recorte en los tipos de interés por el momento (ahora al 5,25%). ¿La razón? La misma que dio en la última reunión, la inflación sigue sin moderarse lo suficiente, incluso ha de bajar más.
Uno de los argumentos que ha comentado Bernanke es la desaceleración del sector de la construcción que también está decreciendo en todo el mundo. ¿Y cuál es el problema que deje de crece el sector de la construcción? Pues que aún hay demasiada liquidez en el mercado como para que a la economía no le pase nada, esto es, que la cantidad de base monetaria puede irse a otros sectores y crear una alta inflación. En realidad la inflación ya existe, porque recordemos, inflación es la sobrecreación de oferta monetaria, y no como se cree comúnmente, la “variación relativa de los precios” —expresado en lenguaje hayekiano—, otra cosa es que no se refleje en los arcaicos y arbitrarios índices que usa el estado y resto de “expertos” como el IPC y todas sus variantes.
Centrándonos en la pregunta del título, uno de los posibles temores de Bernanke es que a él le ocurra lo mismo que a su predecesor Greenspan con la Bolsa, esto es, que toda esa liquidez se canalice a la renta variable. ¿Tendría eso sentido? Totalmente.
Examinemos el siguiente gráfico.

S&P vs. Beneficios
La línea gruesa negra es el S&P 500 (Standard & Poor’s) que es un índice compuesto por 500 empresas americanas de gran capitalización, es el índice más usado para el estudio de análisis bursátil así como también lo es el DJIA (el Dow Jones de toda la vida), pero éste sólo tiene 30 empresas y es poco representativo de la globalidad. La línea amarilla del gráfico son los beneficios empresariales. Como se puede observar, los beneficios están muy por encima de la cotización de las empresas, en otras palabras, las empresas están cotizando en descuento a su “valor objetivo” (que en management financiero, es el precio a alcanzar por el activo, la empresa en nuestro caso). ¿Qué es lo que pasa aquí? Que mientras el DJIA está subiendo continuamente, el S&P sólo hace subidas leves despreciando los beneficios empresariales.
También lo podemos ver a través del ratio del PER (que no deja de ser lo mismo). En líneas generales, no vamos a enumerar todas las empresas, el PER de las empresas está más o menos a la mita que en el año 2000, tanto en Estados Unidos como en España, y esto no es normal teniendo en cuenta que los beneficios de las empresas en Estados Unidos han aumentado una media desde entonces del 57% y el S&P está por debajo de sus máximos históricos (año 2000).
El problema de los ciclos actuales es que generan periodos alcistas muy fuertes y también fuertes y prolongadas caídas debido a las políticas expansionistas de los bancos centrales y políticas del gobierno. Esto crea, como sabe Bernanke, fuertes sobre valoraciones en los mercados hasta que llega un momento en el que es insostenible la permanencia de los activos a tales precios, y entonces, es cuando se producen los cracks. ¿Eso significa que podría venir un periodo de Bolsa muy alcista? Es muy probable.
Para verlo de forma simple, nos fijaremos en una teoría llamada “Teoría de los Ciclos de Benner”.
No voy a comentar en qué consiste tal teoría que el propio Benner calificó como “teoría profética”, pero sí que es cierto que es una de las pocas que durante todo el siglo XX fueron acertando sus “predicciones”. La teoría se empezó a aplicar, al DJIA, a partir de 1913. Predijo el crack del 29 así como el crack del 87. De hecho, esta teoría sólo ha fallado dos veces: en 1964 y otra más pequeña en 1991 que se adelantó unos meses.
¿Y qué nos predice ahora la teoría de Benner? Que en el 2000 —año de la burbuja tecnológica— vendría el último máximo (volvió a acertar) para que en el 2003 viniera el próximo suelo de la serie (de momento también ha acertado). Según la teoría de Benner la próxima cima vendrá en el es 2010. ¿Es esto posible? Tal y como están los fundamentales, los técnicos de las empresas y teniendo en cuenta los ciclos actuales, sí. En principio lo que ahora vendría serían cuatro años de fuertes subidas con todas sus correcciones e incluso meses de cotización plana. Esto, muy posiblemente, es lo que tema el presidente de la Fed.
No es que Bernanke conozca la teoría de los ciclos de Benner, que no lo sé, pero sí que es conocedor de la gran cantidad de “dinero barato” que hay en el mercado, y éste se está a punto de mover de un sector a otro habiendo muchos números para que se canalice hacia la llamada “economía financiera” en su práctica totalidad. Evidentemente esta situación es lo último que quiere Bernanke y por eso no se debe atrever a tocar los tipos y se mantiene expectante pese a las presiones (políticas) que debe tener, y a las obligaciones que ha de cumplir (financiar al gobierno americano que está en una auténtica vorágine de despilfarro histórico).
Supongo que la gran pregunta es ¿cómo es que un austriaco confía en teorías casi esotéricas? Bien no es que confié, pero en este contexto, la teoría de Benner tiene sentido por motivos que tal vez diga en otro momento. El dilema que ahora se presenta a Estados Unidos y muchos otros países, España entre ellos, es que la desaceleración del ladrillo podría hacer subir otros mercados o sectores debido a la gran liquidez existente, eso no significa que vayan a ser más productivos, sino al revés: más inflacionistas. Lo malo es: ¿qué pasará cuando todos los precios estén por las nueves? Entonces tendremos una crisis de sobreproducción, cuanto más dure, peor. De momento haremos como Bernanke, miraremos el panorama.

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Una respuesta para “El problema de Ben Bernanke”

  1. Una pregunta sobre la construcción. En la página web de la candidata a la presidencia de Ecuador por el Partido Social Cristiano se promete no aplicar ninguna fiscalidad a las remesas de inmigrantes, y al mismo tiempo recomienda que ese dinero se dedique a la construcción de viviendas. Además del argumento moral y todo eso de la iniciativa, la dignidad etc.. ¿Puede ser que la candidata tenga motivos económicos más a corto plazo, como hacer de la vivienda un motor económico? Ahora mismo la mayoría del dinero de las remesas se emplea en artículos de consumo como ropa, ordenadores, coches etc.. y por algún motivo ella promete no sé qué incentivo si se destina a la construcción. ¿Es una tontería de la señora o hay alguna razón importante?

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