WSJ: La prosperidad es la mejor defensa contra los tsunamis.

El periódico The Wall Street Journal ha publicado hoy un artículo de opinión titulado “A Great Natural Disaster. Prosperity is the best defense against a sunami” [registro gratuito, y noticia en inglés]. Avanzando las posibles predicciones histéricas de los ecologistas, el periódico avanza:

“Es absurdo culpar al desarrollo e infraestructuras industriales de la moderna sociedad (civil) de las inexorables fuerzas de la naturaleza. La respuesta más razonable a los desastres naturales es mejorar las predicciones, montar eficientes sistemas de comunicación y procedimientos de evaluación y, si llega lo peor, gestionar la ayuda y reconstruir lo que la naturaleza ha destruido. Las medidas preventivas, evidentemente, tienen un coste. El capital necesario que permiten esta recuperación sólo es posible mediante el crecimiento económico al que demasiados ecologistas extremistas se oponen.”

“Las naciones ricas sufren menor número de víctimas mortales ante los desastres naturales, y su prosperidad permite crear mejores medidas de protección. Tenga en cuenta los 41.000 muertos que hubieron en el terremoto de diciembre en Irán, y compárelo con las tan sólo 63 personas muertas en el terremoto de San Francisco de 1989.”

“[…] Así como lloramos la pérdida de vidas humanas y nos unimos para ayudar a los supervivientes para reconstruir sus vidas y su comunidad, mantengamos en mente también que la mejor ayuda a largo plazo es un ecologismo económico que permita a esas naciones equiparse mejor para defenderse contra de las devastaciones futuras de la naturaleza.”

Ahora todos los “países ricos” (España entre ellos) empezarán a enviar dinero para ayudar en la reconstrucción de esa gran catástrofe. El daño del terremoto no sólo tendrá repercusión en los países afectados, sino en todo el mundo, ya que los gobiernos occidentales empezarán a robar más dinero a sus ciudadanos para dárselo a otros. La tragedia es muy triste, pero eso no es excusa para que “nuestros gobiernos” nos hagan partícipes de esa tragedia tanto queramos como no. Si queremos dar dinero, que salga de la iniciativa de cada individuo voluntariamente. El dinero enviado por el estado a esos países es dinero sucio, dinero que el estado ha robado al ciudadano. Y que muchos vividores (altos burócratas) aprovecharán para inflar sus fortunas personales. Algo que era una tragedia se convertirá en la maldición de siempre.

Mirémoslo en el plano individual. Si nosotros necesitamos dinero para pagar una tragedia personal, verdad que trabajaremos horas extras, nos pluri emplearemos… Nadie nos ayudará a costa del esfuerzo de otro. Lo que estaremos haciendo es acumular un capital necesario para cubrir nuestras nuevas perspectivas temporales (la tragedia). El tiempo que en un inicio lo habíamos destinado a una cosa (ocio por ejemplo), con la nueva tragedia lo tendremos que destinar a producir más, ayudar más a la sociedad con nuestro trabajo y así acumular el capital necesario para cubrir nuestra nueva y desdichada necesidad.

Si el estado se obstina en hacernos partícipes a todos —por la fuerza— de la tragedia de otros, eso sólo nos llevará a una desdicha económica mayor. Las necesidades de la demanda, son las oportunidades de la oferta (del empresario, y del individuo). Las dos fuerzas económicas (oferta—demanda) son dinámicas y se ayudan complementariamente de forma voluntaria y pacífica. No necesitamos expandir la tragedia de unos, a todo el mundo. Eso nunca ha sido la solución a nada.


ACTUALIZACIÓN (29.12.04):

Lo dicho. Los banqueros de los (corruptos) políticos locales estarán contentos:

65 millones de euros de ayuda. La Comisión Europea ha desbloqueado 30 millones de euros, el máximo del que puede disponer sin consultar con los Estados miembros. Diez millones serán enviados a India, Sri Lanka y Maldivas, otros 10 millones a Indonesia y el resto será asignados a medida que lleguen peticiones…”. [El Mundo]

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7 comentarios para “WSJ: La prosperidad es la mejor defensa contra los tsunamis.”

  1. Buen artículo. El estado mediante la coerción saca la pasta a la gente para entregarla a no se quien. Más desarrollo económico, más globalización y menos coacción.

  2. Seguro que esta te gusta, a ti y a los demás, claro:

    Una compañera venía con el relato de una pareja joven norteamericana que tenía que pedir dinero prestado a sus amigos para un tratamiento contra el cáncer que le había diagnosticado a él. Naturalmente, la compañera ponía el caso como demostración de que si el estado no obliga a los seguros obligatorios la gente quedaba, digamos, a merced de la caridad de los amigos. No pude discutir (es curioso pero el discursito de izquierdas está tan, tan blindado que intentar una réplica o una simple matización es a menudo como intentar morder en una bola de billar), pero se me ocurrió inmediatamente el caso que viene relatando Jahd de su amiga, que pagando sus cuotas a la Seguridad Social, ha tenido que acabar tirando de sus ahorros (y creo que de la caridad de sus amigos) para pagarse un tratamiento privado. De otro modo estaría muerta. También se me ocurrió el caso de Cuba, donde la pobraza hace imposible incluso la caridad de los amigos (he evitado emplear la palabra “solidaridad”, no cuesta nada, absolutamente nada).

    Dodgson.

  3. Dogson, por suerte estos amigos mios han tenido siempre un seguro privado, en el que apuntaron también a su hija a los tres días de nacer. Y la <>malvada aseguradora capitalista<> no ha puesto la más mínima pega a tratamientos, tiempo de hospitalización o intervención quirúrgica necesaria.

    Volviendo al post, exactamente lo mismo vengo pensando desde que me enteré de la tragedia. Otra comparación: hace 500 años la Palma medieval fue arrasada por el desbordamiento de la Riera, el torrente que la cruza. El resultado fueron 5000 muertos y más de 15000 casas destruidas. En toda España podemos comparar también los daños que ocasionaban las mismas riadas hace 50 años u hoy en día.

  4. Bueno, Jahd, eso me pasa por no prestar atención… o fijarme en lo sustancial 🙂 Lo cierto es que el caso en su exacta representación también me valía para ilustrar a la compañera (caso de que la bola de billar tuviera alguna grieta, cosa improbable). En lo que creo que no me he evuivocado es en que han pagado dos veces el asunto, a la SS y al seguro privado, (por cierto, que es de alguna manera lo que le pasa a mi mujer con el seguro pero de una manera retorcida como sólo puede ser retorcidas las maneras del estado.)

  5. Excelente como siempre. Enhorabuena.

    Saludillos

  6. Lo peor es la constatación de que los ecologistas carecen de escrúpulos, no respetan nada para imponer su sueño liberticida, muy buen artículo jorge.

  7. Tienes razón ¡Que se jodan! ¡Que se busquen la vida esos muertos de hambre, que aquí ya tenemos bastantes problemas para pagarnos el piso!

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