Barcelona renuncia al ‘día sin coches’

El viernes el diario gratuito “El metro” publicó una noticia (está en catalán) donde anunciaba que por fin el ayuntamiento bolchevique de Barcelona ha decidido eliminar el “día sin coches”:

El motivo, según la administración es el escaso interés que suscita, ya que el año pasado sólo se redujo la circulación un 3% respecto a cualquier otro día laborable.”

Pero empeñados en tener una visión más elevada a la del ciudadano, en noviembre harán la “Semana de la Movilidad Sostenible i Segura”, con conferencias y charlas. Es decir, ¡más dinero usurpado al ciudadano para decirle algo que no le importa en lo más mínimo!

Además también pretenden, según la tercera teniente alcalde Imma Mayol: “aumentar la tarea pedagógica y aplicar más medidas de carácter permanente”.

Tal vez pretendan prohibir los coches, matar a los conductores…

12 comentarios para “Barcelona renuncia al ‘día sin coches’”

  1. No puede ser… <>“Semana de la Movilidad Sostenible i Segura”<>…. ¿se han anticipado a uno de mis (tontos) sarcasmos y lo han convertido en realidad? Esto empieza a ser demasiado surrealista.

    islero

  2. ¡¡Hombre!!
    ¡Al fin el derecho de réplica!
    Estoy totalmente de acuerdo con usted en que este tipo de días “festivos” no sirven absolutamente para nada, al margen de que la gente ya sea mayorcita para hacer lo que le dé la gana. Ya no digamos con lo de “Semana de la movilidad sostenible y segura…”. Imagino que harán cosas así, a parte de gastarse un montón de dinero en publicidad en periódicos (tiene que venir gente a las conferencias, no vaya a pasar como en el Fórrum).

    Sin embargo, no estoy tan de acuerdo en lo que se refiere a la tarea pedagógica en niños. No comenta de modo concreto en qué consisten estas “jornadas”, así que me lanzo al vacío para comentar el hipotético caso en los colegios (cosa que tanto gusta a la progresía).

    Obviamente, la ideologízación en la escuela es algo intolerable, pero depende de lo que se enseñe el que sea razonable que se enseñe o no. Es decir, si se enseña a los niños cosas tales como “hay que mirar a los lados antes de cruzar la carretera”, parece bastante razonable. Otra cosa es decir… “debéis usar el servicio público porque el privado contamina, es más caro,…” ahí eso ya no vale.

    Hay un debate más interesante, que me permito el rostro duro de introducir, y es el de la educación en valores. Me voy al tema de la educación sobre drogas en los colegios, por poner un ejemplo que conozco de cerca, aunque quizás también el más extremo. Desde un punto de vista liberal, parece comprensible el que cada cual sea libre para hacer lo que quiera con su cuerpo y con su vida. Y sin embargo, no estoy de acuerdo en que esto se aplique con los niños pre-adolescentes. En este caso, la libertad se basa en el conocimiento, por lo que, cuanto menos, es deseable que los niños tengan información para, en el futuro, saber lo que se están metiendo en el cuerpo, si es esa su voluntad.

    Pero por el hecho de dar toda la información ya estás condicionando la elección de esas personas con respecto a su vida y a su futuro. ¿Es justo o injusto? ¿Para quién es útil? ¿Es moral?

    Un afectuoso saludo.
    Manolo Millón,
    < SERLEVE.BLOGIA.COM HREF="http://www.blogger.com/r?http%3A%2F%2F">The happy butcher<>

  3. Manolo,

    Sobre la educación hay mucho que hablar. Pero no es cierto que “la libertad se basa en el conocimiento”. Esta es una visión muy típica del “liberal responsable”, pero eso implica en última instancia imponer ideas a los demás por la fuerza.

    La libertad se basa en que te dejen en paz y poder hacer lo que quieras en tanto y cuanto se aplican —si y sólo si— las tácitas “leyes” de la sociedad en la que convives (no me refiero a la <>common law<>, sino al derecho natural en su expresión más libre).

    Si un joven se quiere drogar que lo haga, es su libertad, su responsabilidad y su vida. A veces, defendiendo las drogas, me han preguntado si conozco a alguien que se drogue. Pues sí (el contraste es que quien me lo pregunta generalmente no ha conocido a ninguno). Recuerdo mis años universitarios, muchos tomaban drogas. La mayoría ahora, pasados unos años, son gente normal y “corriente”.

    En todo caso, la educación corre a cargo de los padres. Que tampoco están obligados a educar a sus hijos. El problema esta en la falta de opciones. El monopolio público de la educación no da elecciones a los padres sobre cómo, o qué enseñar a sus hijos. La solución al problema es, una vez más, que el estado desaparezca del mundo de la educación para que se creen todo tipo de escuelas y universidades (cristianas, musulmanas, feministas, izquierdistas, liberales, hippies, y lo que se te pueda ocurrir), así como que exista la opción de que el propio padre enseñe a su hijo o grupo de chicos. Me refiero en este caso a la “<>Home School<>”, que ha propósito en España <>podría<> ser anticonstitucional (Art. 27).

    Jorge.

  4. Libertarian,

    <>no es cierto que “la libertad se basa en el conocimiento”<> Ambos tenemos conceptos diferentes de libertad. Para usted, libertad supone que el Estado no intervenga. En mi caso, la libertad, de hecho, no existe, puesto que todo es una intervención entre unas personas u otras, ya sea de modo directo o indirecto. El estado es (entre comillas, para salvar las enormes distancias) “una variable mas”, pero su inexistencia no tiene porqué hacernos hace más libres (aunque, desde el punto de vista de la utilidad, en el 90% de las acciones estatales sea pifiarla). Únicamente el poder cambia de manos. Obviamente, el liberalismo consigue sus mejores efectos cuando existe una competencia entre competidores, pero también existe el caso de que se puedan producir oligopolios… los cuales no se pueden romper si no existe un competidor que ofrezca productos mejores o más baratos. Y los nuevos competidores también se pueden agrupar a la “tácita asociación”. Finalmente, las aportaciones individuales de los pobres (los inventos) pueden ser compradas por este oligopolio sin que después entren en el mercado. Sí, respeta todos los derechos, pero mantiene un poder establecido que puede llegar a suponer el mantenimiento del poder. Y entre eso y un burócrata no hay demasiada diferencia (excepto el derecho natural y los pactos establecidos).

    Sobre conocer a personas que se droguen o lo hayan hecho, yo sí conozco a algunas. Algunas no tienen ningún problema con ellas, otros sí, y algún tercero acabó en Proyecto Hombre (una fundación para la reinserción de drogodependientes). Todas ellas comenzaron a los 13/14 años. Con esa edad una persona no es libre: una persona es un niñato. Por eso, primero que tengan información, y que después hagan lo que quieran con su vida. Incluso con 14 años. Y sin embargo, me resulta muy fácil preveer la respuesta del que acabó en Proyecto Hombre.

    Familia como escuela: Entiendo que la intervención dependa de los padres (me consta que esa idea se está intentando llevar a cabo en Inglaterra, Holanda y que incluso en Nueva Zelanda llega al 1% de los escolares). Tiene virtudes, defectos e inconvenientes. Es cierto que desde el derecho a educar a tus hijos como mejor se estime, poco cabe replicar. No es una mala solución para quien pueda, pero sí lo es para quien no pueda. Tendrá que recurrir a escuelas, y si las privatizamos (cosa hasta cierto punto de vista razonable), se puede llegar a que existan niños que no puedan acudir porque tengan que trabajar.

    Sobre el derecho natural, bueno… entenderá que discrepe desde el punto de vista epistemológico (es decir, de su realidad práctica)… El derecho, de modo efectivo, siempre depende de quién pueda ejercerlo. Lo que tiene cada individuo es la posibilidad de poder actuar al respecto. Ahora, entiendo que ahora no es el momento para discutirlo.

    The happy butcher

  5. HB, la intervención no es un problema cuando el afectado la consiente. Es más, no la llamaría ni siquiera intervención, sino interacción.

    Ése es precisamente el problema del Estado, que no surge de la voluntariedad de las partes; por eso ataca la libertad.

    Otra cosa es que el Estado sea ineficiente, que lo es. Sin embargo, en el fondo, se trata de un problema derivado del anterior. Dado que no surge de la voluntariedad, no puede intuir cuáles son las preferencias de sus súbditos -¡ni falta que le hace!-

    El liberalismo, por otro lado, no consigue sus mejores efectos porque haya un gran número de empresas -el paradigma de la competencia perfecta es un ingenio netamente socialista- sino cuando las empresas deben producir aquello que los consumidores quieren. En efecto, resulta irrelevante si, en términos neoclásicos, existe un monopolio o un oligopolio, puesto que la competencia se establece entre todas las posibilidades de consumo. Ford no compite sólo con Renault, sino contra el kioskero de la tienda de enfrente. Todos intentan atraer la liquidez de los consumidores para, posteriormente, consumir a su vez.

    Tampoco entiendo por qué, si un invento resulta tan evidentemente revolucionario, debe mantenerse oculto. ¿Por qué enterrar las opciones de beneficio? O mejor todavía, ¿tan poca visión empresarial tiene el inventor para no forrarse promocionando su descubrimiento?

    En cuanto al tema de las drogas, ¿dónde ponemos el límite de lo que consideramos información suficiente? La cuestión no es tanto si, al cabo de los años, el drogadicto terminará desenganchándose cuanto entender que se trata de su vida. Es él quien debe elegir, día a día, cómo quiere vivir. El resultado es sólo un cúmulo de acciones previas que, quizá retrospectivamente, considere erróneas. En todo caso, mejor no enjuiciemos a nadie conforme a nuestro criterios morales, siempre que no perjudique a otras personas. El paternalismo es el peor de los totalitarismo, decía Kant.

    Y en cuanto al derecho natural, totalmente de acuerdo en que presenta lagunas, el componente subjetivista inicial aparece como irrenunciable. Sin embargo, a efectos prácticos, si podemos hablar de la existencia de un derecho natural. Cuando quieras lo discutimos.

    Saludos
    Juan Ramón Rallo

  6. Hola, Juan Ramón. ¿Cómo va eso? 😀

    Sobre las interacciones voluntarias, no hay ningún problema. Ahora, no es menos obvio que no existen opciones personalizadas, sino que hay que aceptar lo que haya… Esto no supone una limitación de la libertad para actuar, pero sí para elegir entre unas opciones u otras (me refiero al número de opciones, por supuesto).

    El estado, en modo efectivo, no deja de ser una opción más, aunque sí acepto que tenga una presencia (muy importante, por desgracia), pero no deja de ser la misma que ejerce la competencia sobre los diferentes competidores. Podemos analizar estas relaciones en términos de competencia o en términos de oligopolio, en función de una realidad dada. De modo efectivo, me temo que no haya diferencia.

    Sobre la voluntariedad del Estado, yo no estoy tan seguro de que sea tan forzado. No lo es, al menos, con respecto a aquellas personas que votan, que creo que va por el 80% en las últimas elecciones en España. No lo es en tanto establece unas leyes que deben ser cumplidas bajo la amenaza de la coacción, son anarquistas (omito otras posibilidades) y critican el sistema siempre que pueden, pero en el momento que se vota, en el que votamos, aceptamos este sistema como necesario, a pesar de las innumerables críticas que se plantean.

    Me parece sumamente interesante el concepto que tienes de competencia. Me abre horizones que no me había planteado hasta ahora. Me la guardo y te la agradezco.

    Sobre la falta de visión del inventor… ¿cuántas patentes de energía hay compradas por las petroleras? Con un poder casi absoluto, pocas cosas no se puedan ofrecer. Y de ahí a que la lleguen a desarrollar esas fuentes de energía… Si el petroleo sigue sin acabarse en el mundo…

    Sobre las drogas, esa pega es una mera cuestión técnica. Presupongo que no se puede manipular a nadie, sino informar sobre los efectos beneficiosos y/o perjudiciales de su consumo. En ese caso (en lo que a mi experiencia concierne), lo que se hace es proporcionar información pura. Es decir, lo que hace y está demostrado científicamente. Hay otro elemento que no tienes en cuenta, y son las modificaciones en los circuítos neuronales que producen las drogas en el cerebro, los cuales resultan transformados para que la persona padezca dependencia. Si se me dijera… <>“en las mismas condiciones cerebrales<> (suena raro decirlo así, pero es la realidad)<> puede elegirse cuando consumir y cuando dejarlo”<>… por mí, encantado, el problema es que el análisis de la realidad de esa persona está manipulado por los efectos a largo plazo de las drogas (algo así como los impuestos y las subvenciones del estado sobre los ciudadanos, por poner una metáfora que podamos utilizar todos). El cúmulo de acciones previas que llevan al hipotético desenganche no es suficiente cuando existe una <>dependencia física<>. Es decir, la persona no puede elegir dejar de consumir un producto.

    Derecho natural. Ufffff, hace tiempo que quiero hacer una revisión del tema en mi blog… y, aparte, el señor Valín podría someterme a un despiece completo… con instrumentos afilados con precisión quirúrgica… una maravilla cuando se trata de ideologías ajenas…

    A mi modo de ver, el derecho natural me parece una idea muy interesante y bastante razonable; el problema surge cuando no existe un ente superior capaz de hacer efectivo el respeto a ese derecho (omito el problema de que el Estado no respete en su totalidad ese derecho para su propia supervivencia…). Es decir, en estado de anarquía, no prevalece el derecho natural… ni ningún derecho, sólo la capacidad de unos con/frente a otros. Ese derecho efectivo del que hablas es efectivo en la realidad… porque hay Estado.

    Un afectuoso saludo,
    The happy butcher

  7. Esas interacciones de las que hablamos generan, ciertamente, un resultado social y económico muchas veces no perseguido al que otras personas tienen que modular su comportamiento. El Estado pretende asentarse sobre ese orden, incluso sustituirlo. Pero esa es una pretensión imposible, del mismo calibre que la imposibilidad del socialismo.
    Y ten en cuenta una cosa, cuando decidimos, voluntariamente, participar y cocrear ese resultado social y económico es porque vamos a obtener, o esperemos obtener, un beneficio. Ese orden espontáneo surge precisamente porque perseguimos nuestros fines, para lo cual debemos observar los fines ajenos (no estamos obligados a servir a los consumidores, únicamente que el intercambio interpersonal se ha probado más provechoso que el intrapersonal)

    El Estado no es una opción, es una imposición. No surge del acuerdo, sino de la voluntad unilateral del aparato administrativo. Y desde luego no es una solución en competencia, ni de lejos. Se compite por obtener el respaldo del consumidor, pero si tu puedes obligar al consumidor a que lo sea, es decir, a pagar por tus servicios, en ningún modo estás compitiendo (incluso aunque dejaras que otras empresas entraran en el mismo sector) No hay competencia posible con el Estado porque su naturaleza (expoliadora y opresora) no es propia del mercado, es un elemento ajeno, impuesto.
    Y no nos confundamos, cuando yo voto, no estoy aceptando ni legitimando el sistema. Recuerda lo que decía Spooner: “si a un soldado el capitán lo envía al campo de batalla, tiene dos opciones: morir o matar. Sin embargo, haga lo que haga, no significa que quiera entrar en combate” El voto es una decisión estratégica, no una validación de nada. Yo voy a votar en muchos casos para evitar el mal mayor, no porque crea que el sistema es justo. Tengo dos opciones: que me roben más o que me roben menos (no digo que este sea el caso español), si elijo que me roben menos, ¿estoy de acuerdo con que me roben?

    Aún así, incluso si el 99% legitimara el sistema, ello no significaría que ese 99% podría asentarse sobre el díscolo. Insisto, eso es un procedimiento que corrompe las bases de la libertad y del mercado, ajeno totalmente a éste.

    En cuanto a las patentes… estamos con otro ingenio estatal. Yo hablo de aquel inventor que enajena una idea que ha tenido. En todo caso, es improbable que este proceso durara mucho, en tanto en cuanto, sin patentes, el inventor podría venderlo a tantas empresas como quisiera. Las ideas son libres.

    El tema de las drogas no me parece una excepción al principio de responsabildad. Estoy de acuerdo en que conviene informar a la gente. La cuestión es triple: a)¿cómo pagamos ese proceso?, b)¿está el receptor obligado a percibir la información?, c) ¿puede el individuo drogarse aunque no se haya informado?
    Nuestras acciones, en ocasiones, tienen consecuencias perpetuas capaces de enajenar incluso nuestro entendimiento. Eso no me parece motivo suficiente para restringir la libertad de drogas. ¿Restringimos el suicidio? Si yo me corto una mano, no podré volver a escribir. Ya no podré elegir volver a tener una mano, ¿significa algo más que la conveniencia de valorar (con toda la información pertinente, pero las tres preguntas anteriores siguen en pie) antes de emprender toda acción?

    Y por fin, el derecho natural. No sé -más bien no quiero alargar el post- si el derecho natural se podrá respetar en una sociedad sin Estado; eso sí, hoy en día, su principal transgresor es éste. No lo convierte en efectivo, sino en una entelequia autocomplaciente.

    Siempre un saludo discutir contigo HB. A ver si me puedo acercar a la KDD del 25 y nos tomamos alguna(s) copa(s) juntos ;).

    Juan Ramón Rallo

  8. Una anotación sobre la competencia perfecta y la anatomía del mercado real.

    Yo no me atrevería a afirmar sobre la “competencia perfecta” que es “el paradigma de la competencia perfecta es un ingenio netamente socialista”. Walras, Pareto, Marshall, Edgeworth… serían considerados hoy día economistas muy liberales.

    La teoría del equilibrio es defectuosa por la metodología que usa. Es muy manipulable. La teoría del equilibrio se basa en igualdades (por eso es estática), y es que la mayoría de teorías de este corte siempre son lo mismo, la oferta es igual a la demanda. Por ejemplo tomemos un caso macroeconómico con el que trabajan muchos tecnócratas, y economistas estatistas. La teoría cuantitativa del dinero. La teoría en si es cierta; pero los neoclásicos se empeñan en mostrarla a partir de igualaciones de variables (MV = PT) intentando llegar a detalles inabarcables, y en ese momento se vuelve irreal.

    Ahí tenemos algo imposible de resolver. Imaginemos que lo queremos representar gráficamente, son 4 dimensiones, es imposible, y aún siendo posible sería inútil porque no conseguiríamos nada. Lo que está diciendo esa fórmula en realidad es que la oferta es igual a la demanda. A lo que me pregunto ¿Y? eso lo sabe todo el mundo. No digo que la matemática no sea importante en economía, pero la única faceta no han de ser sólo las fórmulas simplistas.

    Pensar que la matemática boleana se basa en conjuntos binomiales, esto es, o blanco o negro, o 1 ó 0. La limitación es evidente, no puede plasmar comportamientos multi–dimensionales como son las ciencias sociales y muy especialmente la economía.

    Pensemos en las famosas curvas IS-LM. También creo que son ciertas, pero de aquí a precisar las milésimas de las variables que casan oferta y demanda del “tipo de interés real” es muy iluso.

    En ese sentido la teoría del equilibrio siempre es muy “tonta”, siempre empieza igual, la oferta es igual a la demanda, ¿eso es cierto? Vayamos más allá aún (y me atrevo a profundizar un poco más). De ser así no existirían crisis nunca, ni expansiones económicas, sólo existirían continuos cambios en los flujos de capital. A lo que me pregunto otra vez ¿Y? ¿Qué hemos solucionado con eso?

    Además, incluyamos algo más iluso aún. ¿Cómo saber estos flujos? Jevons decía que sólo era cuestión de tiempo para almacenar “datos” con organismos privados o públicos sobre todo. Ahora ya existen esos organismos desde hace mucho ¿controlan algo? No.

    Para mi la teoría del equilibrio, en su sentido más amplio, es “valiosa” no cuando trata de agregados sociales, sino de gestión de capitales fijos y que sí son “dados” de verdad. Aquí ya no alejamos más de la antigua teoría del equilibrio, pero el principio inductivo es el mismo. Pero incluso en la gestión falla.

    Por ejemplo, pensemos en la gestión de un fondo de inversión. Ahora estoy pensando en la “teoría de Markowitch” de gestión de carteras (que ya está desfasada). ¿Pretende tal teoría ser un hecho económico real? No, Lo que pretende es no perder dinero en el mercado financiero, es decir, disminuir el riesgo. Algo diferente fue por ejemplo la “teoría Black–Scholes”. Ésta literalmente eliminaba el riesgo (por eso dieron el Premio Nóbel a Scholes y Miller. Black murió antes el pobre). La teoría es muy simple de ser calculada, se basa en la trayectoria de misiles de Ito. El principio parece bueno. La teoría de Ito es capaz de saber dónde está un misil en cada momento del tiempo, así esos economistas pensaron que si podían saber la posición de un misil también podrían saber la posición de “una cartera”, y así fue al principio.

    Pero en la crisis del sudeste asiático esta teoría hizo perder mucho dinero, especialmente al LTCM. ¿Por qué? Porque la teoría elimina el riesgo en entornos de caos bajo, pero cuando el caos fue incontrolable (caos blanco por ejemplo) la formula empezó a dar órdenes contrarias: cuando se tenia que vender en los mercados, la fórmula decía comprar y al revés. Hay muchos casos realmente. Si un fondo de inversión (como fue el LTCM) no pudo ni gestionar su cartera, ¿cómo va el estado a gestionar las decisiones económicas y sociales de la gente? Es imposible, y es que la gestión del estado se opone al principio de humanidad. Podemos decir que la “fórmula de la gente” no se basa en la gestión colectiva, sino individual y temporal, dicho de otra forma: en su “utilidad marginal” que intenté explicar en un < HREF="http://www.blogger.com/r?http%3A%2F%2Fwww.jorgevalin.com%2Fartic%2Fsanidad_libre_y_eficiente.htm">artículo de la sanidad que escribí<>.

    La estructura del capital, o la anatomía del mercado, es muy diferente a estas igualaciones o deducciones econo–físicas. Se basa en decisiones a veces ambiguas, espontáneas y no calculadas. Eso crea estructuras de capital horizontal y verticales imposibles de conocer cardinalmente por nadie (tal vez Dios sí que pueda pero un mortal no).

    Este juego, esta red horizontal y vertical de capital o producción, llámenlo como quieran porque es lo mismo, crean el mercado y máximo bienestar para todos. El interés de todos se genera en cada momento interactuando unos con otros, podemos decir que hay “caos blanco” siempre y no hay atractor posible para descubrirlo.

    Corto ya que veo que esto no se acaba. Pero espero que se vea lo que digo.

    Saludos a todos 😉
    Jorge (y gracias por postear vuestras opiniones).

  9. Jorge, el problema principal que le veo yo a los modelos de equilibrio (al margen de si se corresponden o no con una descripción fiel de la realidad; para gustos metodológicos ver a Friedman) es la eliminación de la figura esencial del empresario de los procesos económicos que, a partir de entonces, se convierten en automatismos físicos. De ahí que el socialismo se viera como algo factible desde el comienzo.

  10. Bueno… Juan Ramón… yo no olvidaría del todo el papel de la Historia en la aparición del Estado…

    Y, por otro lado, el Estado desaparecerá cuando el 80% de la población quiera que desaparezca o que pase a ser voluntario. Mientras sea la opción menos mala, eso implicará por inercia que la anarquía es percibida como peor.

    Drogas: no puedes comparar el juício de una persona de 13/14 años con la de uno de 18.

    <>)¿cómo pagamos ese proceso?<> Del mismo modo que costeas toda la educación. Además, no quita demasiadas clases (cambias esas por unas de plástica y ya está), y además, no es permanente.

    <>)¿está el receptor obligado a percibir la información?<> Tanto como la clase de matemáticas, lenguaje, historia o gimnasia.

    <> ¿puede el individuo drogarse aunque no se haya informado?<> De hecho lo hacen. Hay una diferencia significativa. En una, tú sabes lo que haces, en otra no. El grado de desconocimiento es mayor.

    Por otra parte, yo no limito la libertad del consumo de drogas (bueno, digo que niños de 8 años no deben consumirla… pero me parece razonable… :-D), digo que exista un mercado en el que se compita y al que se pueda tener fácil acceso… pero que también sepas lo que te estás metiendo. Una vez que la persona conoce perfectamente las consecuencias de sus actos, puede hacer lo que le dé la gana con su vida, y es su responsabilidad. 18 años no me parece una mala edad para empezar a consumir.

    <>¿Restringimos el suicidio?<> Depende. No es lo mismo un caso de enfermedad crónica y dolorosa (incluyo factores psicológicos) que una depresión (sólo una depresión). Es más, la mayoría de los suicidas lo que hacen con ese acto es llamar la atención. El verdadero suicida es muy complicado de encontrar y salvar… ese sí se quiere morir de verdad.

    <>¿significa algo más que la conveniencia de valorar (con toda la información pertinente, pero las tres preguntas anteriores siguen en pie) antes de emprender toda acción?<> Básicamente, sí.

    Derecho natural: <>El poder tiende a la corrupción, y el poder absoluto corrompe absolutamente<>. Lord Acton. Creo que esto sirve tanto para el político como para cualquier otro desempeño.

    Quedada en Madrid: ¿Vives en Madrid? Si no lo haces, yo estoy buscando una pensión/hotelucho… O en su defecto… ¿conoces tú algún sitio para quedarse a dormir?

    Libertarian: Tu comentario me parece estupendo… sólo una pequeña pega: soy estudiante de psicología, no de económicas… si quieres que comprenda todo lo que comentas… me temo que, en vez de un manual para la teoría de Elliot, tendrá que preparar una guía económica a prueba de inútiles… para casos de inútiles totales como un servidor… y dé gracias a que haya leído “La economía en una lección” de Hazlitt y esté comenzando a devorar “La acción humana”… Si no, le habría llamado de todo antes de presentar mis ideas de modo razonable… 😀

    No puedo replicarle, demasiado técnico. Lo siento. Bueno… excepto en la capacidad de calcular la información de modo exacto (no creo en la teoría de la imposibilidad económica del socialismo). Otra cosa es el ataque directo a la libertad individual, algo que sí justifica por completo su no utilización…

    …pero no es el tema de hoy.

    Saludos.

    The happy butcher

  11. Hola Juan Ramón,

    respecto a lo que comentas del empresario totalmene cierto. ¿Cuántos manuales de Micro hablan del empresario hoy día? < HREF="http://www.blogger.com/r?http%3A%2F%2Fwww.mises.org%2Ffullstory.aspx%3Fcontrol%3D1257">Aquí hay un buen ejemplo<>. Si de aquí 1.000 años algún historiador nos estudia a través de los manuales de economía que hayan quedado, pensará que no existían empresarios en el S. XX-XXI.

    Happy butcher. Respecto a la “teoría de la imposibilidad económica socialista” es complejo de explicar y entender. Esta teoría ha sido mal interpretada a veces, no sólo por los detrectores “misianos”, sino también por sus defensores. De hecho en ese artículo mezclé las dos concepciones de Hayek y Mises. Tal vez en otra ocasión lo haga de forma más nítida.

  12. Me temo que ese argumento democratista sirve de poco para justificar la existencia de un Estado que subsume, también, a quien no está de acuerdo con él.

    De acuerdo en que los menores de 8 años no debieran probar las drogas. Pero ahí se erige una cuestión interesante. ¿Quién debe prohibírselo? Desde luego sus padres; en ningún caso el Estado. No suplantemos los papeles de uno y otro. Mal haremos si el Estado se convierte en padre de cada familia.

    El hecho de que la información se pague de la misma manera que el sistema educativo de hoy sólo hace que incrementar mi suspicacia contra ese sistema informativo que propones. Y, desde luego, la homogeneización de los planes educativos estatalmente nunca me ha parecido una gran idea para cultivar la libertad.

    Existe un problema de concepto en cuanto al Estado. El poder no es peligroso mientras no transgeda los principios tradicionales del derecho; el Estado es un experto en eso. De ahí, que cualquier violación de los mismos generalmente(que no universalmente) aceptada convierta al violador en un Estado.
    Pero, insisto, el poder per se no es peligroso, maxime cuando surge de la interacción de personas libres y siga respetando esas posiciones de libertad.

    No soy de Madrid, pero creo que podré apañármelas para encontrar cobijo. En caso contrario, ya te enviaría un mail.

    Saludos

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