‘Libertad o Socialismo’ de Hans-Hermann Hoppe (en castellano y online)

De Anarquista 101:

La Universidad San Francisco de Quito ha impreso y puesto on-line el libro Libertad o Socialismo, de Hans-Hermann Hoppe, una recopilación de ensayos de HHH editada por Juan Fernando Carpio. Una buena oportunidad para acercarse a la obra de uno de los principales defensores de la escuela austriaca y el anarquismo de propiedad privada, cuyos textos se hacen fundamentales no sólo en el terreno económico, sino en el de la ética o la metodología.

Se puede leer íntegro AQUÍ EN PDF. Dejo el índice:

LIBERTAD O SOCIALISMO
por Hans Hermann Hoppe

Sobre la Libertad

Sobre el Origen de la Propiedad y la Familia

Élites Naturales, los Intelectuales y el Estado
El ascenso de la democracia
El destino de intelectuales
El destino de las élites naturales
El papel de intelectuales
El papel de las élites naturales
El poder monopolizado
Historia e ideas
Los origenes de la monarquía

Ética Rothbardiana
El problema del orden social
La consecuencia del error moral: El estatismo y la destrucción de la libertad y la propiedad
La restauración de la moral: Sobre la liberación
La solución al problema: La idea de la apropiación originaria y la propiedad privada
Solución sencilla, conclusión radical: Anarquía y Estado

La Idea de una Sociedad de Derecho Privado
Errores multiplicados: Liberalismo democrático
La aplicación del orden social: El papel del Estado en el liberalismo clásico
La concepción liberal clásica del orden social
La Idea de una Sociedad del derecho privado

Contra el Socialismo
La Fachada Intelectual para el Socialismo

A Theory of Socialism and Capitalism
El Conservadurismo
Por qué los Peores Gobiernan
Socialismo de Estilo Socialdemócrata

Ética, Justicia y Propiedad Privada
La Justificación Última de la Ética de la Propiedad Privada

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About Jorge Valin

Liberal Anarcocapitalista de la Escuela Austriaca.

14 comentarios to “‘Libertad o Socialismo’ de Hans-Hermann Hoppe (en castellano y online)”

  1. A ver si me lo leo….

    Lo que ocurre es que no sé si Hans querrá contestarme a las preguntas que os hago. Ya que vosotros no parece que estéis muy por la labor.

    Eso sí, me gusta su idea de la monarquía como superior a la democracia y es que, en el fondo, el rey es el propietario de todo el estado y como tal le interesa gobernarlo de manera que sus súbditos no se le vayan. Al fin y al cabo, visto la relación rey-súbitos como un intercambio comercial, es mejor tener un país lleno de gentes dispuestas a trabajar, felices, prósperas, que tener una democracia que nos arruine día a día.

    Vaya, que en vez de una comunidad de vecinos autogestionada, es mejor un edificio de alquileres.

    Ese sería el símil.

    Sólo que no sería una sociedad de propietarios.

    Cachis.

  2. No me lo puedo creer. Tengo dos votos en contra… bueno, eso sí que me lo creo….

    Pero que no tenga ninguna réplica….

  3. Definitivamente comentas sin conocer el argumento, o tergiversándolo. No es una defensa de la monarquía sino de la propiedad privada. Te haría bien leerlo :)

    • anarquista101 pues la verdad podrías explicarme entonces qué es un rey….

      Sería interesante porque lo mismo descubres que el rey es el dueño del territorio en el que vives… si no fuera porque se ha producido una sublevación de los súbditos. Una violencia contra el dueño de la propiedad.

      ¿De qué manera se obtiene la propiedad? Sobre todo la de la tierra.

      Por eso digo que si el rey es el dueño de la tierra, los súbditos, a lo sumo, serían inquilinos.

      • Sí, sí, pero ¿qué es una democracia? ¿Y qué no es? ¿Cómo se obtiene la propiedad sobre quienes habitan un territorio?

        Todo esto ya se te ha explicado, pero te tapas los oídos y miras hacia otro lado, mientras lanzas tu archiconocida y reiterada cortina de humo: “¡Fulanito no me responde!”/”¡Los Fulanitoides no me responden!” (cosa que a veces puede que sea verdad y deberías barajar otras opciones sobre el porqué ocurre si es que realmente ocurre y, otras veces, simplemente no es cierto) y sigues con tu discurso como si nada, una y otra vez.

        Como tú no vas a responder a mis preguntas (sino que intentarás lanzar una salva de cuestiones tangenciales y seguramente poco o nada relevantes para que tenga que optar entre malgastar mi tiempo enzarzarzándome en una discusión de pormenores que nos alejen de las cuestiones fundamentales o que desista para que entonces parezca justificado el grito de “¡Fulanito no me responde!”), lo haré yo. Cuando Hoppe compara monarquía y democracia, dice que la estructura de incentivos de la monarquía es mejor que la de la democracia. Traducido a la analogía que he planteado alguna vez en mis mensajes en el IJM, esto ocurre porque en la monarquía el propietario de la granja humana es único, mientras que en la democracia la granja humana es poseida de forma comunal por una casta política cuyas distintas facciones se disputan el control. ¿Resultado a esperar? Tragedia de los comunes. La granja se gestiona mal, con una visión cortoplacista y egoísta por parte de cada facción de los dueños comunales (casta política). A la larga, el ganado termina sufriendo las consecuencias. Evidentemente, como ya he explicado en varios mensajes en el IJM, lo que la democracia no es es “una comunidad de vecinos autogestionada”, que es donde radica el núcleo de tu tergiversación y que obvias en tu respuesta a Anarquista101, como si éste estuviese cuestionando precisamente la parte menos cuestionable de tu mensaje y el símil que propones. No cuela.

        Respecto a cómo se obtiene la propiedad sobre las personas que habitan en un territorio, ya te expliqué la teoría de la conquista sobre el origen del Estado.

        Finalmente, aunque sea anecdótico, me llama la atención que en tu segundo mensaje hables de “dos votos en contra” para tu primer mensaje, cuando ya tenías cuatro mucho antes de ese segundo mensaje (el cuarto fue mío y aquí han quedado explicadas las razones). Igual tienes que ir pensando en cambiar de navegador…

  4. El argumento de Hoppe sobre monarquía y democracia es un argumento comparativo, no un argumento justificativo de la monarquía. Hoppe es un ácrata liberal, y tanto en el texto en cuestión como en entrevista y conferencia ha dejado claro que él es un anarquista (entendido como el partidario de un sistema de ley privada/ley voluntaria) y no un monarquista. Es algo que cualquier lector realmente interesado en los argumentos de Hoppe creo que no le es difícil de comprender que se trata de una ecuación lógica con diferentes premisas, una de ellas mayor sustento del estatismo en la actualidad es la “democracia”.

    • Fabricio, pero ahora el mayor sustento del Estatismo es la democracia porque el ciudadano ha preferido ser dueño de su destino en vez de ser súbdito de un rey. Y eso se debe a que el rey puede gestionar bien o gestionar mal. Y la posibilidad de “votar con los pies” es mucho menos interesante que el tomar dominio sobre el territorio desposeyendo al rey de su propiedad. Mediante la violencia, el pueblo elimina la figura del propietario y toma el poder. Y como el poder, la autoridad, parece que es necesaria, muerto el rey hay que administrarla de alguna manera. Se crea una maquinaria para sustituir la voluntad real y se administra teniendo en consideración las opiniones de Todos de la mejor forma posible, la democracia. ¿Es legítima o no es legítima?

      Cierto es que ahora es el sustento del Estatismo, ¿como no? pero es que no se ha elegido acabar con el principio de autoridad, no se ha decidido acabar con la división territorial, no. se ha decidido sustituir al dueño por los inquilinos. El dueño, por cierto, que obtuvo la propiedad en un principio por la misma violencia. Violencia contra violencia. La victoria para el que queda en pie. La violencia de la conquista de la que comento con Jubal, en la que una persona, ensalzada por el pueblo a la cima del poder, establece un acuerdo con el para ir a someter, conquistar o lograr terrenos en los que establecerse.

      Ese acuerdo impone determinadas condiciones, por ejemplo, herencia o electivo (los visigodos, y así les fue) El caso, es que en base a esto, el rey estableció un acuerdo y fruto de él, es dueño y señor de las tierras en las que busca conseguir que vayan gentes a vivir y sacarles provecho. La reconquista española está repleta de momentos en los que el rey, gracias a los ejércitos que logra aglutinar, dueño y señor de las tierras, establece dádivas o concesiones… para atraer a las gentes para hacer efectiva la repoblación y el dominio de lo conquistando. ¿Quien es el dueño de la tierra? el Rey. ¿de que manera? por la conquista, algo real como la vida misma. ¿Tienen los pobladores de esas tierras otros derechos que los otorgados o, llegado el caso, negociados con el dueño de ella? No. ¿Y por qué se quitaron esos derechos a los reyes? Por que el pueblo quiso liberarse de ellos. ¿Y cómo? por la violencia. La violencia existe. ¿Es legítima? Creo que no es el caso. Sólo constatar que existe. Esa es una de las premisas. También.

      • Vaya tochete que le has soltado a Fabricio, cuando lo único que está haciendo es aclarar lo que te apuntaba Anarquista101: que en tu primer mensaje hablas de Hoppe como si éste fuese monarquista, lo cual constituye o bien una tergiversación o bien una demostración de que no lo has leido o comprendido. Esa es tu tergiversación en lo que concierne específicamente a Hoppe y que, por otra parte, es característica de tu retórica: intentar hacer que parezca que los demás han dicho cosas distintas de las que realmente han dicho (variante: intentar hacer que parezca que no han dicho lo que han dicho, siguiendo como si nada). Luego está el asunto de la analogía Estado/comunidad de vecinos a la que te aferras, que viene de antes y que has decidido traer aquí a colación, aunque ya te demostré recientemente que no es válida. Como en mi primera respuesta aquí he mezclado ambas cuestiones de forma un tanto torpe, supongo que Fabricio ha intervenido para hacer la distinción pertinente en lo que respecta concretamente a Hoppe. Su aportación es concisa, clara y certera.

        Por cierto, tal vez te anime a leer (y espero que comprender) a Hoppe saber que no comparte mi adhesión a la teoría de la conquista sobre el origen del Estado. Hmmm, argumentos para llevarme la contraria… ¿no te tienta?

        Respecto al tochete que me dedicas a mi, intentaré contestar lo que admite contestación luego si saco un rato (suspiro) aunque vaya por delante mi agradecimiento por ceñirte a la pauta previsible y prevista.

      • Jubal, colega, que hables tu de tochetes…. tiene narices. Pero por aclararte algo. En mi primer post digo: “Eso sí, me gusta su idea de la monarquía como superior a la democracia y es que, en el fondo, el rey es el propietario de todo el estado y como tal le interesa gobernarlo de manera que sus súbditos no se le vayan. Al fin y al cabo, visto la relación rey-súbitos como un intercambio comercial, es mejor tener un país lleno de gentes dispuestas a trabajar, felices, prósperas, que tener una democracia que nos arruine día a día.” No digo que Hoppe hable en su “libertad o socialismo” de monarquía ni que sea monárquico, sino que me gusta su analogía con la monarquía. Lo que ocurre es que dicho sistema tiene sus implicaciones. Y eso parece que a vosotros os molesta.

        Todo el mundo tiene que aprender a leer.

        Por otro lado, me perdonarás, una vez mas, suspiro, qué se le va a hacer, pero no recuerdo que me hayas demostrado en ninguna ocasión que mi analogía comunidad de vecinos-estado no es válida, si tienes a bien, un porfavor más, me pones un enlace y me refrescas la memoria, porque si es a lo que te refieres en el último comentario de lo de las zonas comunes… Me perdonarás, tienes un concepto de demostrar muy sui géneris, salvo, claro está, que cuanto tu hables lo hagas ex cátedra y, por tanto, cualquier comentario a posteriori es superfluo. Entonces.. si, entonces, habló Jubal punto cuadrao. Fíjate hasta que punto eso es así que es Hoppe el que no comparte tu punto de vista… y no al revés.

        De todas formas, si ves que no le comprendo, espero de tu sabiduría para que me ilustres. Me encanta aprender. De quien pueda enseñar, claro.

      • La extensión absoluta no es lo único que hace al tocho. También importa si contenido de esa extensión es relevante o divaga (extensión relativa). De todas formas, puede que tengas razón en que no soy el más indicado para criticar ese aspecto; pero no parece muy congruente por tu parte despreciarme un argumento ¿por ser breve y conciso? (no se sabe: primero lo obviaste y ahora lo desprecias sin decir por qué) y al mismo tiempo tener por sistema lanzar salvas de cuestiones, una tras otra, y pedir que se respondan (y si no se hace ya sabemos… ).

        Sé leer y comprendo lo que leo: “Sólo que no sería una sociedad de propietarios. Cachis.” Las implicaciones del análisis comparativo de Hoppe molestarían a alguien que propugnase simultáneamente la monarquía y la institución de la propiedad privada llevada a sus últimas consecuencias. Hoppe no propugna la monarquía. Sólo propugna un sistema de propiedad privada. Si uno no propugna la monarquía, ¿por qué habría de molestarle que ésta sea una “comunidad de alquiler”? ¿Realmente comprendes lo que has escrito? Aquí el único que parece que está molesto eres tú.

        Efectivamente, que la analogía Estado/comunidad de vecinos (copropietarios) no es válida te lo demostré en el artículo de Fernando Herrera, “Sobre las zonas comunes y el anarcocapitalismo”, pero en la combinación de mis dos mensajes, no solamente el último (parece que no ves el hilo argumental que los une, otra muestra de falta de comprensión, pero somos los demás los que tenemos que aprender a leer… ). Repetimos (aunque… ¿para qué?). Por definición, un hombre libre es dueño del fruto de su trabajo. El Estado, socialdemócrata o no, cobra impuestos, lo que contradice que sus súbditos sean hombres libres. Los esclavos no son propietarios de la plantación. El propietario de la plantación es el que posee a los esclavos vinculados a la misma. La analogía con la granja ilustra con precisión las relaciones de propiedad vigentes en un Estado. Las vacas no poseen el prado, aunque pasten en él. El granjero lo posee, igual que posee a las vacas. ¿Qué pasa si se cambia el Estado por un Poder Público legítimo? Entonces las relaciones de propiedad cambian. Deja de haber amos. Los habitantes de la nación dejan de ser cabezas de ganado y se convierten en convecinos y copropietarios del territorio ocupado por la nación y los activos asociados a dicho territorio. El Poder Público legítimo otorga títulos de propiedad a los convecinos/copropietarios. La naturaleza de esta propiedad delimita los derechos y obligaciones asociados a la misma. Con un Poder Público legítimo, el aspecto territorial del hecho nacional sí es análogo a una comunidad de vecinos (copropietarios). La fuerza de este argumento no depende de quién lo formule, sino de la naturaleza del propio argumento, que parte de una simple definición. Aquello que se deriva directamente de la propia definición de un concepto constituye un argumento irrefutable, aunque quien lo diga no sea Papa ni monaguillo. Tu comentario posterior, efectivamente, es superfluo, puesto que es una “respuesta” que no responde, sino que simplemente lanza otra salva de tangentes para tener al interlocutor indefinidamente ocupado cortando ramas o que desista de seguirte el juego, en cuyo caso, ya sabemos…

        Dices que te gusta aprender, pero la naturaleza de tus abundantes preguntas no apoya esa afirmación: además de las preguntas que se ven, hay que pensar en las que no se ven (por su ausencia).

  5. No cuela, no te cuela a ti, Jubal, porque tienes ante aquellos que cuestionan la Anarquía como simples enemigos y en mi caso no es así. Yo entiendo la anarquía como utópica e irrealizable. Que es distinto.

    Y si, el incentivo de un rey para gestionar mejor un Estado se basa en que es único, las decisiones las toma uno, es el propietario. Es como si un empresario decide construir un edificio de apartamentos y los pone en alquiler. Le interesará que las zonas comunes, privadas suyas pero de uso por sus clientes, estén en las mejores condiciones posibles para así poder pedir mejores alquileres que si fuera una chabola de mala muertes. O si habláramos de un centro comercial en el que la seguridad privada y las señoras de la limpieza, así como el mantenimiento del mismo es obsesivo a veces, para que quien vaya allí quiera volver en vez de sufrir desagradables encuentros con la suciedad o con la violencia. O en el caso e una autopista en competencia libre con otra trataría de que el asfalto y los sistemas de información o de control de accidentes sean los mejores posibles para que el cliente elija su negocio en vez de el del vecino. POR SUPUESTO.

    Jubal.

    Por supuesto.

    Eso es lo que diferencia a un reino de una democracia. ¿He dicho yo alguna vez lo contrario?

    Pero… ocurre…. que si de reyes hablamos no hablamos de edificios de apartamentos en alquiler, no hablamos de centros comerciales, no hablamos autopistas. NO. hablamos del conjunto de un grupo humano definido por un territorio en el cual, si es un reino, el propietario es un rey. Y los demás somos súbditos. El interés del rey. ¿Cual es el interés de los súbditos? que el rey gestione lo privado, el país entero, de la mejor manera posible para que así… fíjate … nos quedemos a vivir allí y no nos vayamos al país de al lado.

    Te pediría, aunque sé que eso puede ser arto difícil, que me dijeras si entiendes qué implica esta frase que acabo de escribir: “¿Cual es el interés de los súbditos? que el rey gestione lo privado, el país entero, de la mejor manera posible para que así… fíjate … nos quedemos a vivir allí y no nos vayamos al país de al lado.”

    Y si has hecho esa reflexión verás cómo hay una premisa importante que olvidamos, olvidáis, a la hora de hablar de la anarquía: el territorio. ¿Cómo se delimita, define, arbitra el territorio en el que se establece una anarquía? Eso, Jubal, no me lo habéis respondido. No Fulanito, no menganito o anarquito. NO, tú no me lo has respondido. Sin embargo si he tenido que sufrir más de una diatriba, mas de una soflama incendiaria como anatema del anarquismo, sorprendido de mi seudónimo, “¡Si Fréféric levantara la cabeza!”,… Por cierto, ¿tú te has leído “El Estado”? Porque si lo has hecho creo que deja muy claro que él no rechaza el Estado, sino que lo delimita en sus funciones.

    Por tanto, una vez establecida la Ancapía en un territorio, si tienes a bien, claro está, no soy yo quien, ni mucho menos, para ponerte deberes, pero eso sí, seguiré diciéndote “no me has respondido”, habrá que seguir haciendo consideraciones.

    Una cosa es deconstruir y otra muy distinta construir.

    Por tanto tenemos el territorio, el estado surge por la conquista, ¿cierto? ¿Y eso qué implica? Implica que un grupo humano decide establecerse en un determinado territorio, sometiendo a los que allí habitasen. Y eso se hace desde un punto de vista grupal ¿no? se hace bajo una organización ¿cierto? ¿Cómo lo haría un anarquista? porque eso formaría parte de la pregunta anterior.

    Lo cierto es que cualquier persona ocupa un espacio, si no tiene competencia, se aprovecha de los recursos de ese espacio sin límite. En su capacidad está el que los consuma en su totalidad o que encuentre la manera de gestionarlos para obtener de dicho espacio recursos… renovables, granjas, huertos, que le permitan una subsistencia ligada al suelo, al territorio.

    Pero eso será si no tiene competencia, si no tiene vecinos, si no tiene en frente, de golpe, un grupo humano que decide que ese territorio es bueno para establecerse ellos. La conquista. Cierto.

    No hace falta ser anarquista para establecerse por su cuenta en un territorio libre, inexplorado. Sólo no querer pertenecer a un grupo humano. Si se pertenece a un grupo humano será por algo. Seguridad. ¿No? Y es que ocurre que el ser humano es un ser social, no digo socialista ni necesariamente orientado al socialismo, sino social. Establece relaciones con otros, de vecindad, de cooperación, de defensa o de ataque, opresión, dominio. Robo y asesinato. Por eso establecemos normas sociales que es lo que caracterizan a los grupos humanos. Y como grupo humano nos establecemos en un territorio, como grupo humano establecemos relaciones entre nosotros, y establecemos aquello que nos es común y, si así nos parece, establecemos aquello que nos es privativo, pero, establecemos así mismo el cómo lo privativo y lo común se relacionan.

    En el caso de la anarquía ¿cómo se produce? ¿O no se produce?

    Como ves el tema es muy largo. La cuestión es hablar de los conceptos básicos, los que fundamentan la acción humana y las implicaciones de ellos. Podríamos hablar, si tienes a bien, mucho sobre el asunto. El problema no lo tengo yo. Lo tienes tú.

    • Respecto al primer párrafo, no sé si lo he entendido bien; pero no eres mi enemigo. Eres enemigo del razonamiento riguroso, y por eso sueles encontrarme rebatiéndote.

      Respecto al segundo párrafo: ¿Y acaso he dicho yo alguna vez que tú hayas dicho lo contrario?

      Y llegamos a la cuestión del territorio. No olvido lo que tú dices que olvido, pero tú sí olvidas todos los elementos de la respuesta que llevo tres o cuatro años dándote. Para lo que han servido, lo mismo podía haberlas escrito en unas hojas de papel, metido en una botella y arrojado al océano. Y si los elementos caen en saco roto, ¿para qué molestarse en conectarlos? Así que, sí, es cierto, no te he dado una respuesta explícita a esta, como a alguna otra cuestión. El problema es que no ves o no quieres ver que la respuesta está implícita, porque tú no preguntas para debatir. Preguntas para intentar demostrar tu tesis preestablecida sin importar cual sea la respuesta que se te dé, porque ya crees saber y comprender la respuesta que se te va a dar (pero yerras). Tu método se podría denominar “dialéctica de desgaste”, por lo que no te viene bien remitir el acuse de recibo de un impacto en el que un único misil teledirigido neutraliza una salva masiva de bombas de fragmentación con las que tenías planeado barrer (y extender) el “campo de batalla” dialéctico.

      Sobre Frédéric Bastiat. No he leido su obra “El Estado”, pero sí he leido “La Ley”, que fue publicada solo un año después, y queda bastante claro que aunque no sea un autor formalmente anarquista, entiende la dinámica social, tanto en lo que respecta a la economía, como al derecho. Es decir, entiende cómo la propiedad privada crea orden social. Eso es incompatible con una afirmación del estilo de que el Estado es legítimo sin más, por ser Estado, o que la mayoría, sin más, da legitimidad. Tú das muestras reiteradas de no entenderlo y supongo que por eso José Carlos Herrán, que no me parece a mi que sea anarco-capitalista precisamente, te dijo en una ocasión que eras constructivista.

      Otras preguntas que haces a continuación podrías empezar a contestarlas tú mismo si prestaras atención a las preguntas que yo te he formulado a ti y a las que haces caso omiso. Repasa nuestro cruce de mensajes en el artículo de Fernando Herrera “Sobre las zonas comunes y el anarcocapitalismo”. Me dices que todavía estás esperando mi respuesta (a cuestiones, por cierto, que ya han respondido los autores ancap y que, si estás intentando debatir sobre el tema, ya deberías conocer: ¿por qué pedirme que repita lo que otros ya han explicado?), cuando ya está allí desde hace días, pero no la comprendes, ni ves sus implicaciones ni cómo afectan a tus preguntas (pista: igual que unas cargas de demolición a un edificio viejo). Soy yo quien está esperando que abras los ojos a lo que se te argumenta. No espero que estés de acuerdo con las conclusiones (en lo que respecta a las utopías soy escéptico), aunque a mi juicio sean irrefutables (como todas las que derivan directamente de la definición de un concepto), pero sí al menos que en lugar de limitarte a alabar mi estilo (gracias), demuestres que has comprendido lo que se te intenta decir. Mas, para que eso ocurra, tienes que abandonar la “dialéctica de desgaste”: responder a tu continua proliferación de divagaciones mientras se quedan atrás los argumentos de tu interlocutor, obviados o tergiversados… no, gracias. A muchas de tus preguntas los autores de referencia ya te respondieron antes de que las formularas. A otras he intentado ofrecerte respuesta, pero tampoco te interesó. Después de todos estos años ya conozco el juego. Si eso te place, sigue proclamando victoria por incomparecencia: Fulanito no me responde, Fulanito no me responde…

  6. Quisiera decir algo a todos los que leéis mis escritos y que pensáis que estoy hablando de cosas sabidas. Es cierto, hablo de cosas sabidas y, creo, reales. La historia está ahí para enseñarnos lo ocurrido y es nuestra tarea sacar conclusiones.

    No pretendo, sin embargo, negar a la Anarquía validez alguna por el hecho de que la historia la haya rechazado. No hay ejemplos exitosos de sociedades anarquistas que hayan sobrevivido a un aumento de población, a un conflicto con el exterior o a conflictos internos. NO. Lo que creo necesario es tratar de establecer las premisas sobre las que se fundamenta un sociedad anarquista. Y esas premisas no pueden ser, como digo, sólo la deconstrucción del Estado, sino la de establecer los mecanismos de interacción sociales y su salvaguarda para garantizar la supervivencia de dicha sociedad anarquista. Y aquí en dónde encuentro una disparidad lógica.

    ¿Es un oxímoron hablar de sociedad anarquista?

  7. Reconozco Jubal que tu estilo me acaba provocando más que tus argumentos. Y me gustaría ser capaz de desentrañar de entre tus ataques a mis capacidades los argumentos que quieres que aprenda. Y no lo logro. Quizás, si, debería hablar contigo en vez de internet de por medio con una cervezas como barrera infranqueable. Pero por ahora no va a ser.

    Tu analogía con unas vacas y una granja es tan incompleta que resulta difícil tener que demostrarte como incorrecta y, sobre todo, comparativamente con mi ejemplo de la comunidad de vecinos.

    Es la diferencia fundamental entre el ejemplo de las vacas es que dices que un poder público legítimo, para ser legítimo y perdurar como tal, no puede financiarse mediante impuestos, ya que los éstos son la clave que define la auténtica relación de propiedad vigente en un Estado (¿quién posee qué… o a quién?) Y no es cierto. Para ti un estado es ilegítimo porque cobra impuestos. Y no es cierto. Un estado cobra impuestos como una comunidad de vecinos cobra la cuota de la comunidad o hace derramas para pagar un extra. ¿Ves la diferencia entre un estado y una granja? No la ves. Una granja el ciudadano-vaca pertenece al granjero, en una comunidad de vecinos-estado, son los vecinos los que establecen un sistema de organización que precisa de financiación comunal para el mantenimiento de las zonas comunes. El que me lo iguales me provoca desazón.

    Alguien me dijo: La diferencia entre una comunidad de vecinos y un estado es que a la comunidad de vecinos vas voluntariamente Y yo contesté. Y del Estado, país, ayuntamiento…. te puedes ir ¿O no?

    Lo que ocurre es que el ejemplo de la comunidad de vecinos planteado dentro de una Ancapía crea más problemas que la mera existencia o no de impuestos. Plantea el que hay zonas comunales y que, voluntariamente participando en un principio, el grupo, gracias a la existencia de un acuerdo basado en la democracia, que imagino entenderás como legítimo para la toma de decisiones sobre lo comunal, implica el que ante la inexistencia de un poder legítimo exterior a la misma todo, absolutamente todo, puede ser acordado, incluso la expropiación. Ah! Calla, que no consideras legítima la democracia.

    Pero resulta que los propietarios son copropietarios y acuerdan regir las zonas comunes de manera democrática. El que tu lo consideres legítimo o no es indiferente, puesto que ellos, personas libres han tomado esa decisión. ¿Esto lo entiendes, verdad? En una Ancapía tu no puedes negar a nadie su derecho a tomar decisiones y ellos han decidido. Han llegado a un acuerdo. Ceden parte de su libertad y propiedad, copropietarios.

    Ese es el argumento.

    Y no. No es cierto que la existencia de impuestos sea la causa de la ilegitimidad del estado. Tu puedes, todavía, participar en que la orientación de las normas que democráticamente se decidan no hagan del Estado, institución humana, no de élites sino que otorgamos a las élites ese poder, no es lo mismo, un ente dictatorial en vez de limitado a las funciones que Bastiat, Frédéric, le otorga. No olvides que Frédéric se las tuvo tiesas con Proudhon…. sabía de que iba la Anarquía.

    Por eso argumentos como que el estado es ilegítimo, es ladrón, casta parasitaria… no son argumentos lógicos, son descalificaciones. Nada más.

    Ahora bien, rebáteme el ejemplo de la comunidad de vecinos. Ese, no me pongas otro, y no me digas que rechazo tu argumento con el que descalificas mi comentario. Para tochos, los tuyos.

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